Resumen del cuento Aladino y la l√°mpara maravillosa

Aladino y la l√°mpara maravillosa, tambi√©n conocido como¬†Aladino y la l√°mpara m√°gica¬†o simplemente¬†Aladino, es uno de los cuentos presentes en¬†Las mil y una noches. Es sin duda una de las historias m√°s famosas de la cultura oriental: nos transporta a tierras lejanas volando en la alfombra m√°gica, siguiendo las aventuras del intr√©pido protagonista‚Ķ aunque de la alfombra m√°gica no hay rastro en el cuento authentic ¬Ņlo sab√≠ais?

Todos hemos visto la versi√≥n de Disney de 1992; pero el¬†cuento tradicional¬†que hoy os queremos traer es la historia authentic, que fue a√Īadida a¬†Las mil y una noches reci√©n en el siglo XVIII por Antoine Galland, el primer traductor europeo de la obra.

Vamos a leer entonces las aventuras de¬†Aladino y la l√°mpara maravillosa, pero tambi√©n hablaremos sobre la ense√Īanza o moraleja¬†que este¬†cuento infantil¬†nos deja. Adem√°s os contaremos algunas curiosidades sobre¬†Las mil y una noches¬†y podremos ver el¬†cuento Aladino¬†en versi√≥n animada.

Aladino y la l√°mpara maravillosa

Aladino periodo un joven pobre y algo holgazán: prefería pasar sus días divirtiéndose con amigos y tomando el sol, en lugar de buscarse un trabajo para ayudar a su madre que había quedado viuda hace tiempo.

Un d√≠a lleg√≥ a su pueblo un misterioso mago, que se present√≥ en casa de Aladino asegurando que period su t√≠o, hermano de su difunto padre. A pesar de que ni la madre ni el joven sab√≠an nada sobre su existencia, el astuto mago logr√≥ ganarse la confianza de la madre de Aladino, convenci√©ndola para que le permitiera llevarse al chico para ense√Īarle un oficio.

Un buen d√≠a, el mago le pidi√≥ a Aladino que lo acompa√Īara fuera de la ciudad; cuando estuvieron en medio del desierto, el mago encendi√≥ un fuego, ech√≥ por encima unos polvos con un olor extra√Īo y profiri√≥ palabras incomprensibles: la tierra se abri√≥ de repente y apareci√≥ una gran roca cuadrada, con un anillo de bronce en el centro.

Aladino quiso escaparse, pero el mago lo detuvo con la fuerza y le dijo:

‚Äď Debajo de esta piedra se esconde un tesoro magn√≠fico‚Ķ solo una persona de coraz√≥n puro podr√° hacerse con √©l, y t√ļ Aladino, eres un joven bueno

Sin poder creer lo que estaba sucediendo, Aladino cogi√≥ el anillo de bronce y levant√≥ la roca sin ning√ļn esfuerzo; debajo pudo ver una larga escalera que conduc√≠a hacia la profundidad de la tierra. El mago le explic√≥:

‚Äď Cuando bajes las escaleras ver√°s a tu alrededor relucientes tesoros de oro y plata, ¬°pero no los toques! O caer√°s al instante fulminado. Sigue caminando y llegar√°s a un jard√≠n m√°gico, en donde podr√°s recoger los frutos extraordinarios de sus √°rboles. Despu√©s del jard√≠n -sigui√≥ el mago- llegar√°s a una terraza donde encontrar√°s una l√°mpara de aceite encendida; ap√°gala, tira el aceite, esc√≥ndela entre tus ropas y tr√°emela.

Aladino se dispuso a bajar, y su falso tío le entregó un anillo embrujado, diciéndole que le protegería.

El encuentro de Aladino y la l√°mpara maravillosa

El joven bajó las escaleras, atravesó las salas repletas de tesoros sin tocar nada, y llegó al jardín. Los extraordinarios frutos eran piedras preciosas, pero a Aladino le parecieron solo cristales de colores, cogió unos cuantos porque le parecieron muy bonitos. Siguió su camino hasta la terraza y cogió la lámpara.

Regres√≥ a las escaleras, pero el peso de las joyas que hab√≠a recogido en el jard√≠n le imped√≠an de trepar los √ļltimos escalones, que eran muy altos. Entonces pidi√≥ ayuda al mago, que le dijo que primero le entregara la l√°mpara. Aladino desconfi√≥, sospechando que el mago, una vez que tuviera la l√°mpara en su poder, lo dejar√≠a ah√≠ dentro.

‚Äď ¬°Entr√©game la l√°mpara y te ayudar√© a subir! -gritaba el mago
‚Äď ¬°Ay√ļdame a subir y te dar√© la l√°mpara! -respond√≠a Aladino

La discusión siguió hasta que el mago, enfurecido, pronunció una fórmula mágica y la roca volvió a su sitio, dejando atrapado a Aladino bajo tierra.

Después de pasar dos días encerrado, Aladino, desesperado, sin querer refregó entre sus manos el anillo que le había dado el mago. Ante su asombro, de él salió un Genio, que le explicó que period su amo porque llevaba el anillo al dedo, y que podía pedirle lo que deseara. El joven le pidió que lo sacara de la cueva, y al instante se encontró al aire libre.

Aladino corri√≥ hacia su casa, y despu√©s de contarle todo a su madre, le pidi√≥ algo de comer. La madre le explic√≥ entristecida que no hab√≠a comida ni dinero para comprarla; entonces Aladino se acord√≥ de la l√°mpara, y se le ocurri√≥ venderla en el mercado. Pero antes pens√≥ que ganar√≠an m√°s dinero si la limpiaba, y con un pa√Īo comenz√≥ a lustrarla. Entonces, del pico de la l√°mpara, sali√≥ otro Genio que repiti√≥ las mismas palabras de la anterior:

‚ÄďSoy el Genio de la l√°mpara y t√ļ, que eres su due√Īo, eres ahora mi amo. P√≠deme lo que quieras y cumplir√© tus deseos.

Aladino, sin pensarlo dos veces, le pidió al Genio mucha comida. Ante sus ojos aparecieron platos de plata y oro repletos de exquisitos manjares. Aladino y su madre comieron felices hasta saciarse.

Desde aquel día, gracias a la ayuda del Genio, el joven y su madre llevaron una vida próspera; pero Aladino no perdió la cabeza y se comportó responsablemente: abrió una tienda de telas, trabajaba y vivía con discreción, sin llamar la atención para que nadie descubriera el poder de su lámpara maravillosa.

Aladino se enamora

La vida transcurría tranquila, hasta que un día, mientras estaba en su tienda, Aladino vio pasar un grupo de personas ricamente vestidas: period la hija del soberano, la princesa Badrulbudur, con su séquito. La princesa llevaba el rostro cubierto por un velo, y Aladino sintió curiosidad. Los siguió sin ser visto, y al llegar a un arroyo, la princesa se quitó el velo para refrescarse: period tal su belleza que Aladino se enamoró al instante.

Regresó a su casa decidido a casarse con Badrulbudur; pidió a su madre que fuera al palacio a pedir la mano de la princesa al soberano, y le dió las piedras preciosas que había recogido en el jardín mágico, y que ahora comprendía, eran de gran valor.

La madre se presentó en el palacio, pidió audiencia con el soberano, y le dijo:

‚ÄďMi hijo Aladino os pide humildemente la mano de vuestra hermosa hija. Es un potente comerciante, y como prueba de su posici√≥n os env√≠a este regalo -dijo mostrando las piedras preciosas.

El soberano, sorprendido, pidió consejo a su Primer Ministro, que después de pensarlo le respondió:

‚ÄďEste Aladino no es un pr√≠ncipe ni un noble, no pod√©is dar la mano de la princesa a alguien que no sea de vuestro rango. Sin embargo, parece un hombre potente, es mejor no tenerlo como enemigo. Pierde tiempo pidi√©ndole algo imposible de realizar.

Entonces el soberano, siguiendo el consejo de su primer ministro, le respondió a la madre de Aladino:

‚ÄďDile a tu hijo que la princesa ser√° su esposa si antes de que se cumplan tres meses, se presenta en el palacio con una dote de 40 cofres de oro macizo, llenos de piedras preciosas como las que me has traido hoy.

La madre volvió a casa y le contó a Aladino cuáles eran las condiciones del soberano. Pero Aladino no quería que Badrulbudur fuera obligada a casarse con él. Estaba seguro que cuando le conociera, ella también se enamoraría. Así que pidió al Genio que cada noche la llevara, con su cama y todo, hasta su casa. Una vez que el Genio posó el lecho con Badrulbudur, Aladino le explicó quien period y se recostó en el suelo a dormir junto a ella, para demostrarle sus buenas intenciones. Al amanecer, el Genio llevaba a la princesa de nuevo al palacio. Así pasaron varias noches, hasta que Badrulbudur, conmovida por la humildad y el respetuoso amor que Aladino le demostraba, aceptó su propuesta de matrimonio.

Con la ayuda del Genio, Aladino se presentó en el palacio ricamente vestido, con los 40 cofres de oro y piedras preciosas. El soberano entonces cumplió su promesa, y aprobó la boda.

Aladino le pidi√≥ al Genio que construyera un palacio maravilloso para vivir con su futura esposa. Los j√≥venes se casaron, y pasaron algunos a√Īos de gran felicidad.

Un peligro se acerca

Pero cuando todo parecía perfecto, sucedió que el mago, que había regresado a las lejanas tierras de donde provenía, a través de un rito mágico pudo descubrir que Aladino no había muerto en la cueva, todo lo contrario: period un hombre exitoso y se había casado con una princesa. El malvado mago comprendió que todo esto solo podía ser obra del Genio de la lámpara.

Deseando venganza,  se dirigió hacia la ciudad de Aladino. Aprovechando la ausencia del joven, el mago se fue al palacio haciéndose pasar por un vendedor ambulante, que buscaba viejas lámparas de aceite para comprar. Uno de los servidores del palacio, recordando una vieja lámpara que había visto en un armario y sin saber que se trataba de un objeto prodigioso, la cogió y la vendió al mago.

Apenas tuvo la lámpara en su poder, el mago le ordenó al Genio que llevara el palacio entero, con todo y todos los que estaban en su inside, a su lejano país. Cuando Aladino supo lo sucedido se desesperó; ¡su amada esposa estaba en manos de ese malvado! Pero entonces recordó el anillo mágico que le había dado el mago aquel día en la cueva; lo había olvidado por completo y estaba guardado en un cofre con otras joyas.

Corrió a buscarlo y de inmediato lo restregó: el Genio surgió del anillo y Aladino le pidió que anulara el hechizo del mago. Pero el Genio del anillo no podía eliminar un hechizo hecho por otro Genio: entonces el joven le pidió que lo llevara donde estaba su esposa.

De inmediato se encontró en las puertas de su palacio. Logró entrar a escondidas y encontrar a Badrulbudur; ésta le contó que el mago quería que se casara con él; entonces a Aladino se le ocurrió un plan:

‚ÄďDile que esta noche quieres cenar con √©l

Aladino consiguió un potente somnífero, y lo entregó a la princesa para que lo pusiera en el vaso del mago sin que éste la viera. El mago bebió contento su vino, y poco después cayó dormido. Entonces Aladino y la princesa buscaron la lámpara por todo el palacio, y al encontrarla le pidieron al Genio que encerrara al mago en una prisión de la que nunca pudiera escapar. Así lo hizo el Genio, y luego transportó a los jóvenes, con el palacio entero, de nuevo a su hogar.

Desde entonces Aladino y Badrulbudur vivieron felices; cuando llegó el momento de convertirse ellos mismos en los soberanos de aquellas tierras, fueron justos y generosos con su pueblo, siendo recordados para siempre por su bondad y su humildad.

Aladino y la lámpara maravillosa en vídeo

Ahora que hemos leído el cuento de Aladino y la lámpara maravillosa, os dejamos una versión animada para ver junto con los peques:

Moraleja del cuento Aladino y la l√°mpara m√°gica

Aladino y la lámpara maravillosa es una tradicional historia de un viaje de la pobreza a la riqueza, y en la visión de los clásicos, de la infelicidad a la felicidad. Pero la verdadera moraleja de la historia se encuentra en el viaje inside que realiza Aladino, desde la inmadurez de su juventud, a la responsabilidad y la humildad de su vida adulta. A pesar de que al principio consigue su fortuna sin esfuerzo, de manera informal, luego logra mantenerla y triunfar ante las adversidades porque se demuestra inteligente, justo y responsable.

Sobre Las mil y una noches

Como dec√≠amos,¬†Aladino y la l√°mpara m√°gica forma parte de la recopilaci√≥n de cuentos tradicionales de Oriente Medio ¬ęLas mil y una noches¬Ľ. Esta recopilaci√≥n de historias, en lengua √°rabe, se origin√≥ en la Edad Media. En Las mil y una noches hay cuentos tan famosos como¬†Aladino y la l√°mpara maravillosa, Simbad el marino y Al√≠ Bab√° y los cuarenta ladrones.

Pero como hemos dicho tambi√©n al principio, la historia de Aladino fue a√Īadida en el siglo XVIII por el orientalista franc√©s Antoine Galland, quien fue el primer traductor europeo de¬†Las mil y una noches.