Resumen de la película Besos robados

 

Besos robados

Baisers volés (1968) * Francia
También popular como:
“La hora del amor” (Argentina)

Duración: 90 min.

Música: Antoine Duhamel

Fotografía: Denys Clerval

Guion: Claude de Givray, François Truffaut

Dirección: François Truffaut

Intérpretes: Jean-pierre Léaud (Antoine Doinel), Claude Jade (Christine Darbon), Daniel Ceccaldi (Lucien Darbon), Claire Duhamel (Madame Darbon), Delphine Seyrig (Fabienne Tabard), Michael Lonsdale (Georges Tabard), Harry-max (Señor Henri), André Falcon (Señor Blady), Catherine Lutz (Catherine).

Antoine Doinel es expulsado del ejército en el que se había alistado como voluntario, y en el que pasó la más grande parte del tiempo en la enfermería o en el calabozo, tras lo que va a conocer a su amiga Christine Darbon. Ella no está, por lo cual es recibido por sus padres, logrando que el señor Darbon le consiga un empleo como portero de noche en un hotel.

El cargo le durará poco. Su ingenuidad es aprovechada por un detective privado para sorprender a una mujer con su apasionado, lo que le vale la expulsión.

Pero entablará amistad con el detective que le tendió la trampa, y por su intermediación consigue un empleo en su agencia.

Entretanto intenta continuar su relación con Christine, aunque sin éxito. De hecho ella en alguna ocasión debe salir huyendo de él con la cooperación de su madre, por lo cual escoge buscarse otras relaciones, o cuando no posee ninguna asistir a las prostitutas.

En la agencia le encargan distintos pedidos en los que resulta ser muy torpe, aunque puede comprender distintas historias, como cuando le obligan a investigar a un tipo que trabaja como prestidigitador, conociendo que verdaderamente está casado, y que el que le mandó vigilarlo era su apasionado.

Vigiló también a una niñera que a lo largo de el tiempo de trabajo se dedicaba a llevar a cabo streep tease.

Inspecciona la situacion de un zapatero, el señor Tabard, que le pide que investigue por qué razón nadie le quiere, haciéndose pasar por empleado de el, llegando a enamorarse de la mujer del dueño, Fabienne, que, halagada tras escuchar a las dependientas que está prendado de ella va a su acercamiento.

Antoine se siente incómodo con la situación y escoge dejar el trabajo.

Pero ella le va a conocer a su casa y le ofrece un pacto: pasará con él la mañana y jamás más volverán a verse.

Como otra empleada de la agencia sigue a Fabienne, Antoine debe confesar a su jefe que es él el hombre que buscan, perdiendo de ese modo de nuevo su empleo.

De repente el señor Darbon choca un día contra él conociendo que trabaja reparando electrodomésticos.

Y un día que Christine se queda sola estropea la televisión y llama al servicio de reparación para ver a Antoine, con el que llevaba ya un tiempo sin verse.

Y así retomarán su relación y él le pide que se case con él.

Pasean por el parque y entonces se les acerca un hombre que la sigue desde tiempo atrás, el cual le dice que la estuvo observando y que se ha enamorado de ella, por lo cual le pide que se vaya con él.

Calificación: 3