Resumen de la película Blackthorn (Sin destino)

 

Blackthorn (Sin destino)

 

Blackthorn (2010) * Espa√Īa / Francia / USA / Bolivia

Duración: 98 min.

M√ļsica: Lucio Godoy

Fotografía: Juan Antonio Ruíz Anchía

Guion: Miguel Barros

Dirección: Mateo Gil

Intérpretes: Sam Shepard (James Blackthorn / Butch Cassidy), Eduardo Noriega (Eduardo Apodaca), Stephen Rea (Mackinley), Magaly Solier (Yana), Nikolaj Coster-Waldau (Cassidy joven), Padraic Delaney (Sundance Kid), Dominique McElligott (Etta Place), Daniel Aguirre (Iván).

Bolivia, 1927. Aunque Butch Cassidy muri√≥ en teor√≠a en 1908, tras un ataque del ej√©rcito boliviano, con su amigo Sundance Kid, sigue viviendo en las monta√Īas de aquel pa√≠s bajo el nombre de James Blackthorn, dedic√°ndose a la cr√≠a de caballos.

En este momento, después de tanto tiempo, y tras darse cuenta de la desaparición por tuberculosis de Etta Place, cree llegado el instante de volver a USA para comprender a su hijo.

Escoge por esto ir hasta Potosí donde venderá sus caballos, retirando todo su dinero del banco tras lo que vuelve al pueblo.

Pero a mitad de sendero alguien dispara contra él realizando que caiga del caballo, escapando el animal con sus 6.000 dólares, y aunque consigue derribar al ladrón se queda sin el dinero.

Recuerda entonces otro hecho ocurrido en 1900, cuando, se encontraba también herido tras caer del caballo sobre una alambrada, siendo entonces auxiliado por Sundance Kid y por Etta Place, y ten en cuenta que fue entonces cuando eligieron escapar a Sudamérica.

En este momento tiene a su merced a su asaltante, Eduardo Apodaca, un ingeniero de minas espa√Īol que dice que le dispar√≥ al confundirlo con sus perseguidores.

Le pide que tenga piedad y le dice que él le devolverá su dinero, ya que tiene 50.000 dólares que robó cuando tenía un trabajo de ingeniero, aunque escondido en una mina dejada.

Cassidy le asegura asistencia al creer que fue muy valeroso al robarle al todopoderoso Sim√≥n Pati√Īo, aunque en lugar de medio bot√≠n, ya que sabe que Pati√Īo no les dejar√° escapar f√°cilmente.

Alcanzan adquirir al llegar a un pueblo dos mulas y munici√≥n, llegando por √ļltimo hasta la mina donde tiene escondido su dinero, mientras los hombres de Pati√Īo llegan tambi√©n, hasta ellos, m√°s all√° de que dentro de la mina alcanzan liberarse de ellos dispar√°ndoles guiados por las luces de sus linternas.

Van tras ello por una boca de la mina solo popular por el ingeniero, continuando su sendero tras hacerse con numerosos caballos hasta llegar a la vivienda de Cassidy, donde podr√° despedirse de Yana, la apasionado de este, que pasar√° su √ļltima noche con √©l.

Recuerda entonces sus aventuras en San Juan, Argentina, en 1905, cuando fueron detenidos por Mackinley, un detective de la agencia Pikerton ya que él se encontraba enfermo por la picadura de un insecto.

Fue entonces Etta quien les ayudó a huír, cuando llegó armada y sorprendió al detective.

Por la ma√Īana llegan dos mujeres a su rancho que le aseguran que hallaron a su caballo muerto en el desierto y que tienen sus mantas y su dinero, aunque antes le preguntan por su amigo el espa√Īol, tras lo cual sacan sus armas y le disparan.

Saldr√° entonces Yana, armada con su escopeta tirando contra una de las asaltantes, aunque la otra la aniquila a ella antes de que salga Eduardo y acabe con ella.

Gracias a sus lesiones Cassidy debe ser precauci√≥n por Edudardo a lo largo de alg√ļn tiempo antes de partir juntos, cuando est√° ya algo mejor.

A lo largo de su convalecencia recuerda el instante en que Etta decidi√≥ regresar a USA para evadir que el hijo que se encontraba aguardando pudiera padecer alg√ļn percance, decidiendo tanto √©l como Kid no regresar con ella, que asegura quererlos a los dos, sin entender de cu√°l de ellos es el peque√Īo, al que, les dice, llamar√° Ryan.

Blacthorn y Apodaca iniciar√°n su huida a trav√©s del salar de Uyuni, un colosal desierto salado que op√≠nan como √ļnica salida viable hacia Chile o Per√ļ, donde podr√°n coger un barco.

Perseguidos infatigablemente por los hombres de Pati√Īo, Cassidy le ofrece a Apodaca separarse, ya que as√≠ sus perseguidores no podr√°n rodearlos y tendr√°n m√°s oportunidades de subsistir.

Los que lo persiguen a él matan a su caballo, tras el que se parapeta, acabando con sus dos perseguidores, lo mismo que Eduardo, que ve cómo un tercero se aproxima a él, aunque cuando se aproxima hasta él Eduardo se le adelanta clavándole un cuchillo que le quitó a otro de los muertos.

Tras hacerse con el caballo de una de sus v√≠ctimas Cassidy contin√ļa su sendero, siempre buscado por otro hombre, observando ya exhausto c√≥mo su perseguidor, peor que √©l cae del caballo.

Otra vez recuerda el pasado, cuando en 1908 lograron escapar de San Vicente, quedando libres ya para toda la vida al ser confundidos con otros dos muertos, decidiendo ir hacia las monta√Īas para, desde all√≠ poder regresar a USA.

Por √ļltimo Blackthorn, dificultosamente herido, es encontrado y llevado a Tupiza, donde es atendido por un m√©dico que reconoce en el hombre al que atiende a Butch Cassidy, por lo cual avisa a Mackinley, que sigue viviendo en Bolivia y que siempre asegur√≥ que los gringos no hab√≠an muerto en san Vicente, y que por fin puede confirmarlo.

Avisa tras ello al ejército, aunque antes de que llegue el batallón cambia de opinión y le asiste para huír, ya que es ya más grande y solo quiere reposar.

Cuando llega el ejército es visto por Apodaca que se hospedaba en un hotel y que huye para evadir que lo capturen.

Cuando Mackinley revela que Cassidy ha ayudado a Apodaca le declara que este no rob√≥ verdaderamente a Pati√Īo, sino a las familias mineras, que consiguieron en los tribunales que se les concediera a ellos una explotaci√≥n pr√°cticamente agotada.

Se siente enga√Īado por Apodaca, recordando mientras lo persigue c√≥mo tuvo que matar √©l mismo a su amigo Sundance Kid para calmar su mal cuando se encontraba mortalmente herido.

Por √ļltimo regresa a reencontrarse con Apodaca, que tambi√©n sabe que su asegurador hasta ese instante es el popular Butch Cassidy.

Este le dispara en una pierna y lo deja abandonado a su suerte adjuntado con el dinero que robó.

Mientras se aleja sendero estadounidense oye tiros. Los due√Īos de las minas consiguieron por √ļltimo su dinero.

El ej√©rcito lo encuentra ya muerto, aunque contin√ļan tras la pista de Cassidy llevando con ellos a Mackinley, al que culpan de haberlo dejado escapar, y al que, como castigo por haberlo hecho, abandonan en la mitad de los Andes sin caballo.

Calificación: 3