Resumen de la película Camino

 

Camino

España (2008) *

Duración: 143 min.

Música: Rafa Arnau y Mario Gosálvez

Fotografía: Alex Catalán

Guion y Dirección: Javier Fesser

Intérpretes: Nerea Camacho (Camino), Carmen Elías (Gloria), Mariano Venancio (José), Manuela Vellés (Nuria), Ana Felicidad (Inés), Lola Casamayor (Tía Marita), Lucas Manzano (Cuco), Pepe Ocio (don Miguel Ángel), Claudia Ortero (Begoña), Jordi Dauder (Don Luis), Emilio Gavira (Mr. Meebles), Miriam Raya (Elena), Juanma Lara (Doctor Bernaola).

Pamplona, junio de 2001. Sendero, una hermosa niña de once años, vive sus últimos instantes en la habitación de un hospital cercada de familiares, amigos, curas y personal clínico, dando a todos un caso de muestra de muerte serena y feliz exponiendo su infinito amor por Jesús.

Pocos meses antes Sendero era una niña llena de vida como las demás, que deseaba apuntarse a teatro y a clases de baile con sus amigas más allá de que su madre acude regularmente al círculo de damas del Opus Dei donde es un caso de muestra de vida para las demás, porque, más allá de haber perdido a un hijo, otorga por medio de Dios cada día y está muy orgullosa de que su hija más grande, Nuria, “Nené” esté en una vivienda del Opus.

En el grupo de teatro Sendero conoce a Jesús, el primo de su amiga Bego, del que se conquista y al que va a conocer desde el escaparate de la pastelería de la madre de este.

Pero de repente empieza a tener enormes dolores y, le se dan cuenta una vértebra rota, por lo cual deciden operarla antes de que degenere en una lesión de columna, permaneciendo un largo tiempo hospitalizada, más allá de lo cual no optimización, por lo cual consultan a un amigo médico que revela la presencia de un tumor que le presiona las vértebras.

Su madre sufre, pero trata de ver en todo ello la mano de Dios y le pide a su hija que ame a Dios sobre todas las cosas y que pida protección a su Ángel Custodio, aunque para la niña pertenece a sus pesadillas.

Observando la ejemplar vida de la madre y la religiosidad de la niña, entregada al amor de Jesús, un sacerdote del Opus les ofrece trasladarla a un hospital privado de Pamplona, que pagará una tía que tienen allí y que es una enorme benefactora de la Obra, y que, por medio de ello es la única persona de la familia que puede ver a Nuria a la que le inculcaron la necesidad de descuidarse de todo amor terrenal, no permitiéndole siquiera viajar para ver a su hermana.

José, el padre de Sendero debe volver a Madrid por su trabajo, conociendo en una de las oportunidades que su mujer ocultó deliberadamente las cartas que Nuria esperaba con tanta ansiedad de su novio, y por cuya falta de respuesta decidió entrar en el Opus y dedicar su historia a Dios. José tratará de hacérselas llegar, más allá de que se lo impide la encargada de la vivienda en que vive.

Sendero más allá de hallarse tan mal sueña todavía con la oportunidad de interpretar la Cenicienta con Jesús como príncipe, y le pide a su padre que la lleve a Viena antes de que descubran que tiene metástasis en las meninges.

En otro de sus viajes, y antes de proceder a Pamplona José va a adquirir pasteles a la pastelería de la madre de Jesús, al que ve allí y que le pregunta por ella, comprendiendo entonces José que Sendero es una niña como las demás y no la Santa del Opus Dei, que quiere a Jesús, sí, pero al jóven de la pastelería “Viena”.

Con una carta de este para su hija vuelve contento a Pamplona, cuando, una distracción provoca que choque contra un camión perdiendo la vida.

Próximo de fallecer, y con tanta gente rodeando su lecho la niña habla de su amor infinito por Jesús y pregunta si le admitirán en la obra. Todos creen que habla de Jesucristo y del Opus, donde la admiten inmediatamente, aunque ella está soñando con que interpreta a la Cenicienta y que baila y besa a Jesús, muriendo tras decir que es la más feliz de todo el mundo, lo que quienes la cubren creen que es por haber visto a Dios.

Por último enterrarán juntos a padre e hija.

Calificación: 3