Resumen de la pel√≠cula Cien a√Īos de perd√≥n

 

 

Cien a√Īos de perd√≥n

 

Espa√Īa /Argentina / Francia (2015) *

Duración: 97 min.

M√ļsica: Julio de la Rosa

Fotografía: Josu Inchaustegui

Guion: Jorge Gerricaechevarría

Dirección: Daniel Calparsoro

Int√©rpretes: Luis Tosar (Gallego), Rodrigo de la Serna (Uruguayo), Ra√ļl Ar√©valo (Ferr√°n), Patricia Vico (Sandra), Joaqu√≠n Furriel (Loco), Jos√© Coronado (Mellizo), Marian √Ālvarez (Cristina), Luciano C√°ceres (Varela), Luis Callejo (Jos√© Luis Domingo), Nani Jim√©nez (Laura), Maria Molins (Marina), Joaqu√≠n Climent (Pu√Īetas), Miquel Fern√°ndez (Julio), Vicente Ayala (Ernesto).

La gota fría hizo de Valencia un caos circulatorio, en medio del cual una mujer, Sandra, le pide al taxista que la transporta que deje de pitar, ya que no la deja escuchar a su interlocutor al otro lado del teléfono, al que le pide que le diga si está en esa lista de la que se piensa que no se conoce nada, pero que todos saben que hay.

Cuando llega al banco Mediterr√°neo de Valencia, de la que es la directora debe ser ella quien abra a los empleados que llegaron ya y pregunta por los de las alarmas, que a√ļn no llegaron m√°s all√° de que se comprometieron a finalizar la revisi√≥n esa misma tarde.

Poco despu√©s abren al p√ļblico y entran numerosos usuarios, uno de ellos intentando encontrar una l√≠nea de cr√©dito para su negocio, tambi√©n una pareja a los que han enviado una carta donde les intimidan con empezar el desarrollo de desahucio y otra pareja m√°s grande con la cuenta en negativos porque todav√≠a no cobraron la pensi√≥n.

Ajena a las tareas bancarias Sandra sigue intentando de saber qu√© ser√° de su futuro y si est√° en la lista de despedidos, confirm√°ndole por √ļltimo su interlocutor que de hecho figura en la misma.

Llega entonces una furgoneta de la que se bajan cinco tipos enmascarados y armados a los que se enfrenta el de seguridad, que enseguida comprende que solo con su pistola nada puede contra los atracadores que llevan armas largas, mostrándole además uno de ellos que transporta un chaleco con explosivos y si termina con él volarán por los aires todos.

Con este ya desarmado hacen que se cierren las puertas al p√ļblico, acudiendo uno de los atracadores, al que llaman el Gallego al despacho de la directora oyendo c√≥mo esta protesta de todo lo que tuvo que llevar a cabo pasar a sus empleados para que cumplieran con sus prop√≥sitos, y que se lo paguen as√≠, y sorprendi√©ndola as√≠.

Entretanto uno de los empleados toca el botón de la alarma siendo asombrado por los atracadores, subiéndolo el que se ve el líder del grupo, y al que llaman el Uruguayo, al mostrador y provoca que los usuarios del banco le aplaudan como empleado del mes antes de golpearlo con la pistola, diciéndoles a todos que por medio de él lo que podría ser muy rápido se va a complicar, ya que en este momento está la policía en sendero.

Una de las clientas de la sucursal les dice que debe proceder a agarrar a su hijo y pide que la dejen salir, dici√©ndoles el Uruguayo que tienen un minuto y medio todos para llamar a quienes quieran y tras ello les quitar√°n tel√©fonos y tabletas, utilizando otro de los atracadores, el “Loco”, para inhabilitar la c√°mara primordial y con ellas las dem√°s, mostr√°ndose el Gallego con la directora de la sucursal, maniatada.

Empiezan a sonar entretanto las sirenas de los coches policiales, observando cómo los Geos se apuestan cerca del banco.

El Gallego y otro de los atracadores van con la directora hasta el archivo, guardado entre barrotes, logrando el primero con un sensor saber el sitio en que tienen que trabajar, bajo una mesa, cortando la moqueta que hay bajo la misma tras lo que abren un extenso boquete valiéndose de un lanzallamas.

En otro lugar del banco taladran la puerta de seguridad y despu√©s, con una radial logran ingresar en el departamento de las cajas de seguridad que empiezan a abrir, mientras el Uruguayo pide que le busquen en el PC el cat√°logo de los due√Īos de las cajas.

La policía crea un puesto de mando en el hotel AC Valencia, desde el que llama al banco el Inspector José Luis Domingo, al que el jefe de los atracadores le afirma que antes de volver a la cárcel vuela el banco con todos los rehenes.

Desde el archivo, y por el boquete abierto baja el Gallego hasta un t√ļnel en este momento semiinundado por las lluvias que recorre hasta salir a la red del metro.

El Uruguayo le pide a Domingo un minib√ļs con el que saldr√°n con los rehenes sendero del campo de aviaci√≥n donde tienen que ponerles un avi√≥n que logre viajar al otro lado del oc√©ano sin repostar, aunque le dice que puede tomarse su tiempo para comentar con quien tenga compromiso para lograr concederles sus deseos.

El Gallego va a contarle al Uruguayo el inconveniente que ha surgido por la lluvia, y aunque llevan bolsas impermeables, hay corriente muy fuerte por lo cual no tienen m√°s de 3 cuartos de hora antes de que el t√ļnel se inunde del todo, quej√°ndose de que despu√©s de dos meses cavando el t√ļnel tuviera que llover justo ese d√≠a de ese modo, record√°ndole el Uruguayo que era el √ļnico d√≠a en que no estaban las alarmas.

Sandra, que los oye le dice al Gallego que era un √≥ptimo plan salir abajo mientras la polic√≠a les espera afuera, y que el esfuerzo les va a ser √ļtil de muy poco, ya que solamente tienen tiempo, aunque le dice que √©l podr√≠a salir bien librado si hacen un trato dado que los dos desean lo mismo, salir de all√≠ con algo que merezca la pena.

En el Hospital de la Paz, en Madrid, la acompa√Īante de un enfermo ve en televisi√≥n la novedad del atraco al Banco Mediterr√°neo de Valencia.

Esta mujer, Marina, sale para llamar a un hombre, Julio, aunque no para comentar del enfermo, su marido, cuya situación es la misma, sino para contarle que este tiene una caja de seguridad en ese banco, diciéndole él que hará gestiones y después la llamará.

Julio llama a Ferrán, jefe de seguridad de una sustancial política de Madrid que termina de hacer una inauguración.

En el banco la directora le hace ver al Gallego un video en que hace aparición Gonzalo Soriano, un político imputado por unas grabaciones, lo que fue un enorme escándalo en todo el país ya que implicaba a políticos y banqueros, y aunque las pruebas se anularon ella está segura de que oculta allí las pruebas y con esa caja todo habrá merecido la pena.

En el Gabinete de Presidencia un grupo de 4 personas, Julio, Ferrán y Ernesto hablan de Soriano y de esa caja que abrió en Valencia para no llamar la atención, y donde creen que tiene dosieres de todo el planeta, aunque tienen promesa de que los ladrones ignoren lo de su caja, aunque Ferrán dice que no tienen la posibilidad de correr peligros y tienen que echarlos de allí antes de que logren abrir esa caja.

El Gallego transporta a la directora a un ba√Īo y la desata, entreg√°ndole una bolsita que ella se almacena, tras lo que les dice que es la caja 314.

Regresa a llamar el inspector Domingo diciendo que tienen todo, pero no todo, pidiendo el Uruguayo que les manden comida y bebida que dice les llevar√°n en media hora, aunque ellos esperan estar en la playa para ese instante, seg√ļn dice el Loco, que le recuerda al Uruguayo que su padre le habl√≥ realmente bien de √©l.

Tras ello avisan a los hombres para que paren, ya que llegó el instante de irse ya, realizando que les sigan los rehenes, poniendo a tres de ellos chalecos con explosivos, y a otros tres con armas vacías como si fueran atracadores, advirtiendo a los primeros que no tienen la posibilidad de desplazarse, ya que los explosivos se activarán si el mercurio que tienen en un tubito toca los dos extremos a la vez.

Por medio de sus visores t√©rmicos los Geos tienen la posibilidad de ver a estos tres “atracadores” y rehenes, no logrando ver m√°s all√° del primer muro, por lo cual no ven a los otros tres.

Mientras todos se disponen a salir el Gallego vuelve a las cajas de seguridad donde sigue el Uruguayo, observando que ha abierto precisamente la caja de Soriano, no entendiendo el Uruguayo por qué lo sabe, comprendiendo el Gallego que les ha mentido sobre los reales fundamentos del atraco, preguntando el Uruguayo si le pusieron para vigilarlo, comprendiendo el Gallego que esa caja ya está vendida, y contándole que él lo sabe porque se lo ha dicho la directora y se pregunta el Uruguayo en lugar de qué.

Empiezan la huida por el hueco que abrieron, volviendo a taparlo con la mesa sin entender que entretanto Ferrán pide permiso para accionar aun a peligro de que haya víctimas.

El Uruguayo, que es el primero ve que es realmente difícil gracias a la presión del agua.

Tras corroborar la imposibilidad de salir por el t√ļnel deciden regresar al banco, sin entender que los GEO est√°n rode√°ndolos dispuestos a ingresar, insistiendo Domingo en llamar, corriendo el Uruguayo tras volver a salir, hacia el tel√©fono, indic√°ndole Domingo que van a llevarles la comida que solicitaron.

El solicitado de salir será el Loco, al que el Uruguayo le hace cambiarse de pantalón con un rehén para evadir que los de afuera le vean el pantalón mojado y sospechen.

Entretanto Ferr√°n, Julio y Ernesto, siguen desde la pantalla los movimientos de las fuerzas del orden, irrumpiendo entonces en la reuni√≥n el popular un mando del partido, el “Pu√Īetas” que proporciona la orden de abortar el asalto al banco, por lo cual cuando el Loco sale a buscar las pizzas no sucede nada.

El Pu√Īetas debe argumentar que el partido contrat√≥ a un ex agente del CNI el cual ingres√≥ a un individuo entre los atracadores para recobrar el contenido de la caja de Soriano.

Ernesto se√Īala que si logran hu√≠r ser√° un desprestigio para la polic√≠a, lo cual no les preocupa bastante, ya que lo sustancial es que salga todo bien, para lo cual requieren al mando del operativo a alguien de seguridad que no d√© inconvenientes.

Dentro dividen la pizza entre los rehenes, fijándose el Loco de nuevo en Laura, la chica de la pareja que están próximo de desahuciar y lo dice con Varela.

Dentro el Gallego le hace ver al Uruguayo que es realmente difícil salir con bien del asunto, decidiendo el Uruguayo usar el contenido de la caja para lograr salir, debiendo admitir frente el resto de atracadores que sabían de la presencia de la caja, diciendo el Gallego que a él se lo ha dicho la directora, pero que el Uruguayo lo sabía ya antes de ingresar, diciendo este que sabía de la presencia de esa caja y de que debía robarla, pero que ignoraba que perteneciese a Soriano hasta que vio su nombre en el PC.

Entienden que detrás del asunto se encontraba esa caja aunque el Uruguayo les hace ver que un robo es un robo, y que tenía además ese otro encargo, debido al cual se les abrieron las puertas de ese banco que podían quitar sin inconvenientes, preguntándole Varela qué consiguió él a cambio que no se encontraba dispuesto a comunicar con ellos, pidiendo el Uruguayo que le pregunten al Gallego qué le dio él a la directora por la información.

Van a buscarla para hacerle una pregunta qu√© consigui√≥, sorprendi√©ndola en el ba√Īo.

Recuerda entonces el Uruguayo que al Gallego le pierden las mujeres, y que √©l pas√≥ 6 a√Īos encarcelado por culpa de otra mujer con la que el Gallego se encaprich√≥ y a la que le cont√≥ todo, confesando ella frente la polic√≠a.

Consigue que el Gallego se enfade con √©l y lo golpee, debiendo poner paz Varela y se√Īalar que lo sustancial es entender c√≥mo salir de all√≠, se√Īalando el Uruguayo que √©l les meti√≥ en eso y √©l les sacar√°, aunque le molesta que ella se lleve parte de su trabajo, comprendiendo al notar la bolsa vac√≠a que ella se los trag√≥.

Mientras ellos discuten el Loco enchufa el disco duro de Soriano a un PC, aunque lo √ļnico que consigue es que se borren todos los datos al llevar a cabo el movimiento err√≥neo.

En el domicilio de Gonzalo Serrano, y enfrente de su mujer Ferrán y numerosos hombres buscan entre los papeles de este, detallando su mujer que Gonzalo jamás pensó usar su información en contra del partido, y que lo que trataba de evadir es que cayera en malas manos, aunque ten en cuenta que hubo un día que se encontraba muy enfadado y le oyó decir mientras hablaban por teléfono que si ponía el ventilador la mierda llegaría hasta lo más prominente.

Cristina comunica a Ferrán que hallaron un disco duro eliminado pero del que podrían recobrar algo, informándole Ferrán que van a encargar a Mellizo de lo de Valencia.

De hecho el Coronel Mellizo se hace cargo enseguida de la situación llamando al banco y proponiéndole un acercamiento cara a cara al Uruguayo, que se produce frente a la puerta del banco, donde le dice al atracador que les sacarán de allí, para lo que tienen que llevar a cabo lo que él les diga.

Cuando vuelve al banco comunica a los compa√Īeros que huir√°n por el patio donde est√°n los tubos del aire acondicionado por donde pasar√°n al edificio de al costado, debiendo trepar hasta el cuarto piso donde habr√° una ventana abierta y esper√°ndolos un guardia civil, que les indicar√° lo que tienen que llevar a cabo.

Atracadores y rehenes van y suben por escaleras interiores hasta el cuarto piso, donde de hecho les espera un policía.

Entretanto el Gallego ve que no est√°n ni el Uruguayo ni el Loco y va a buscarlos.

El Loco trata de explicarle al Uruguayo lo ocurrido con el disco duro, contándole que tenía un troyano y mostrándole que hace aparición vacío.

El Gallego encuentra al Uruguayo intentando de meterle el disco duro por la boca a su compa√Īero, debiendo ser el Uruguayo quien sujete al Gallego cuando se entera de lo que logr√≥ el Loco.

El guardia que los recibi√≥ les pide, cuando se han vestido de polic√≠as, que le entreguen el disco, diciendo el Uruguayo que primero desean verse en un coche, procediendo entonces el Gallego a golpear al guardia civil, dej√°ndolo sin conocimiento, se√Īalando el Gallego que al final de cuenta nada tienen que entregarle, tras lo que van llev√°ndose con ellos a la directora y a otro reh√©n.

Una vez fuera otros policías les piden que esperen a tener autorización para atravesar la calle, aunque preguntan de dónde salió la mujer que llevan, Sandra, ya que afirman que habían evacuado ya el edificio, diciendo ellos que la hallaron escondida y que se la llevan porque no ha podido identificarse.

Pero les empiezan a ver extra√Īamente y el Loco termina poni√©ndose nervioso y saca su arma y apunta a los guardias que les pararon, debiendo ofrecer marcha atr√°s, y saliendo adem√°s el Uruguayo con sus rehenes para evadir que la polic√≠a eche a perder la huida, habiendo un tiroteo en el que es alcanzada la directora de la sucursal.

Vuelven sobre sus pasos cargando con la herida, que abandonan para que entretenga a los policías mientras ellos se repliegan.

Poco despu√©s y a trav√©s del tel√©fono Mellizo comunica a los atracadores de que la directora est√° fuera de riesgo, ya que la bala atraves√≥ su brazo limpiamente y les sugiere que lo √ļnico que tienen la posibilidad de llevar a cabo ya es salir y entregarse, algo a eso que el Uruguayo no est√° dispuesto, dici√©ndole que si en media hora no tienen el autob√ļs matar√° a un reh√©n y despu√©s a otro cada 15 minutos.

Mellizo le afirma a Domingo que no lo har√°n, ya que son expertos y no complicar√°n un atraco con delitos de sangre y que en media hora saldr√°n por la puerta, pidiendo que cuando lo hagan los contengan en aislamiento.

El Loco trata de excusarse frente Varela, pero este tampoco quiere escucharlo.

En la sal√≥n de las cajas el Uruguayo abre con el Gallego una caja que alquil√≥ alg√ļn tiempo antes seguro del √©xito de la operaci√≥n, y donde almacena una botella de champ√°n, que abren seguros del √©xito de su operaci√≥n, pero que encuentran ardiente.

El Gallego le pide perd√≥n al Uruguayo por lo ocurrido a√Īos atr√°s, asegurando este que en este momento est√°n a la par, ya que √©l los llev√≥ hasta all√≠ sin ver lo que les podr√≠a caer encima, dici√©ndole el Gallego que tampoco √©l pregunt√≥ nada y le gust√≥ que fuera a buscarle, adem√°s de estar sin dinero.

Debe admitir que la Rubia se llev√≥ la parte de lo que consigui√≥ en Rosario, frente lo que los dos r√≠en, cont√°ndole el Uruguayo que √©l se vino a Espa√Īa con su parte tras salir de la c√°rcel aguardando retirarse y vivir una vida sin sobresaltos, hasta que un banco le ofrecieron un producto maravilloso, las acciones “preferentes” para un individuo sustancial como √©l, volviendo los dos a re√≠r.

Entretanto el Loco transporta a Laura, la chica que le agrada de las rehenes al ba√Īo y le distribuci√≥n numerosos fajos de billetes de 500 Euros para que logre llevar a cabo frente a sus inconvenientes monetarios y logre evadir el desahucio.

Valera discute entretanto con el Uruguayo, diciéndole que por lo menos él tiene contactos, aunque el Gallego piensa que si van sin nada le dirán que se compinchó con alguien de dentro para que le guardara el disco duro y la información y no le creerán, sugiriendo por esto el Gallego que llegó el instante de comenzar a comentar.

De hecho el Uruguayo llama a Mellizo que pregunta qué harán, respondiéndole él que desean comentar con alguien del gobierno y si en dos horas no se muestra alguien con poderes para negociar empezarán a contarles a los 30 rehenes lo que había en el disco de Soriano.

Domingo, al escuchar el nombre de Soriano sale a llamar a un popular al que le cuenta que están los del CNI dirigiendo la operación y que tiene algo que ver con Soriano.

Ser√° Ferr√°n quien reciba al Uruguayo y a Gallego en una furgoneta policial, dici√©ndoles a estos que su √ļnica salida es por la puerta primordial y entreg√°ndose, ya que si les entregan lo de Soriano y se mantienen callados podr√°n soliciar la cifra que deseen para cuando salgan a la calle que ser√° en breve.

Ferrán le dice que ellos tienen la posibilidad de aguantar, ya que ya pasaron por eso y que dura un tiempo y después se pasa, diciendo entonces el Gallego que no son solo diálogos, que también hay videos, sugiriendo que en ellos sale inclusive su jefa.

Ferr√°n pide que se los hagan ver y ellos piden que les lleven un autob√ļs en media hora o de lo opuesto los rehenes podr√°n llevarse en sus tel√©fonos trozos de esos videos.

Ferrán llama tras ello a Cristina, que está en el Hospital Universitario de Valencia, sugiriendo ella requisar los móviles de todos los rehenes cuando salgan, aunque no tienen la posibilidad de asegurar que no retransmitan nada antes.

Sandra, en este momento ingresada en el hospital trata de vomitar los diamantes cuando llega Cristina, frente la que reitera lo que ya confes√≥ a la polic√≠a, se√Īalando que hab√≠a dos l√≠deres, el Uruguayo y el Gallego y que no se fiaban el uno del otro, ya que el segundo mencion√≥ que el primero les hab√≠a mentido para hacer la operaci√≥n y que no les hab√≠a dicho la realidad sobre el atraco y que parec√≠a que buscaban algo particular.

Ferrán regresa a comentar con el Uruguayo dando por seguro que requiere ver el video antes de tomar una decisión, ya que piensa que es un farol.

Ferr√°n le afirma a Mellizo que no tienen nada, o por lo menos no lo que argumentan tener y es requisito sacarlos de all√≠, aunque Mellizo le dice que √©l mencion√≥ con su jefa, que le pidi√≥ que le informara sin mediadores, algo que Ferr√°n, como jefe de su gabinete no sabe, mostr√°ndole Mellizo todo lo que sacaron ya del disco que hallaron en el hogar de Soriano, se√Īalando Ferr√°n que no hay nada de la jefa, a eso que Mellizo le replica que van por el 40% y que aparecer√°, o por lo menos su jefa piensa que suceder√°, por lo cual van a cambiar de estrategia, aunque no le ense√Īa cu√°l ser√° dicho cambio.

Por su lado Domingo act√ļa por su cuenta observando al hombre que sustituy√≥ a los polic√≠as, que formaba parte del conjunto de Mellizo y que trat√≥ de contribuir a los atracadores a escapar, aunque le reportan que es un guardia civil enserio y de la comandancia de Mellizo.

Llega Cristina al puesto de mando y le dice a Ferr√°n que tienen algo, de cuando su jefa lleg√≥ al poder en el 95, cuando se qued√≥ al l√≠mite de la mayor√≠a absoluta y necesitaba una abstenci√≥n, se√Īalando Ferr√°n que eso no lo organiz√≥ Serrano, que √©l conoce de primera mano, aunque Cristina apunta que el diputado que cambi√≥ de voto no recibi√≥ todo lo prometido y hubo una exclusiva reuni√≥n a la que s√≠ fue su jefa a√Īos despu√©s, habiendo encontrado adem√°s entre los papeles de Soriano un recibo de una agencia de detectives, aunque no hallaron el reporte, pidiendo Ferr√°n que localicen la agencia, aunque ella le dice que es preferible que se vaya, dado que le dieron carta blanca a Mellizo y en ocasiones lo destacado es que te permitan ver para otro lado.

Cristina le pide que se vaya con él, aunque él elige quedarse.

Dentro del banco ven que llega el minib√ļs, sin aguardar en el final del per√≠odo que les brindaron, saliendo dos de los ladrones a tirarle una mirada.

Mellizo le ense√Īa a Ferr√°n que el gobierno ha accedido a las necesidades de los secuestradores y a facilitarles su salida del pa√≠s, por lo cual le pide que no les estorbe y que se vaya a Madrid, dici√©ndole Ferr√°n que los ladrones no se ir√°n sin un seguro de vida, se√Īalando Mellizo que se llevar√°n a 6 rehenes, haci√©ndole ver Ferr√°n lo complejo de la operaci√≥n dado que los atracadores llevan chalecos explosivos.

El Gallego le pregunta al Uruguayo qué haría él si fuera el coronel, y si los dejaría huír vivos sabiendo que tienen la posibilidad de tener copias de los videos, y que podrían chantajearlos siempre, dando por seguro que si fuera el coronel no dejaría que escaparan.

Cuando regresa a llamarles Mellizo para pedirles que se den prisa, ya que tienen paralizada media localidad para aceptar su huida el Uruguayo le pide 10 minutos m√°s.

Mientras Cristina viaja en el tren hacia Madrid y Ferr√°n va hacia la estaci√≥n, recibe ella el reporte de la agencia de detectives en que se√Īalan que no hay ning√ļn video, lo que comunica a Ferr√°n que ordena que den la vuelta, dici√©ndole a Mellizo que el reporte de los detectives no fue por ning√ļn video, por lo cual no tienen que lograr que el autob√ļs vuele por los aires, aunque este le dice que es bastante tarde para cambiar de iniciativa.

Por √ļltimo y a los 10 minutos empiezan a salir rehenes y atracadores, aunque antes de ingresar al minib√ļs uno de estos sugiere que no son los atracadores, que son tambi√©n rehenes, observando que los explosivos que llevaban en sus chalecos son falsos.

Acertadamente, y al notar que ces√≥ la lluvia los atracadores han vuelto a su plan inicial y huyen por el t√ļnel, y, aunque tienen que bucear en el transcurso de un trecho alcanzan llegar en el final sin inconvenientes.

Los agentes recorren el banco hasta ofrecer con el agujero por el que huyeron, ordenando Mellizo que cubran todas las salidas del metro de Valencia, algo pr√°cticamente irrealizable, cuando para ese instante los atracadores ya se est√°n modificando de ropa.

Mientras recorre el banco, Ferr√°n recibe un adelanto de la novedad del Mundo sobre el atraco, en el que se√Īalan que buscaban los videos de Soriano implicando a presidencia.

Domingo recibe el adelanto del país denunciando la implicación del CNI en el atraco de Valencia Рalgo que fue él quien lo contó Рdetallando que los misterios de Soriano inquietan al gobierno, novedad que también recibe Mellizo.

A su salida Ferr√°n es abordado por los periodistas, aunque no hace afirmaciones, llamando cuando consigue quedarse solo a su jefa, aunque Cristina le pide que no insista, ya que no quiere ponerse.

Mientras los policías con una lancha neumática llegan hasta el sitio donde los atracadores se modificaron, estos, ya en el metro sonríen contentos de que todo saliera bien antes de separarse.

Calificación: 3