Resumen de la película Círculo rojo

‚ÄúCuando dos hombres, de hecho si lo ignoran, est√°n premeditados a encontrarse un d√≠a, alg√ļn cosa puede pasarles, y tienen la oportunidad de seguir caminos divergentes, pero cuando llegue el d√≠a, sin lugar a dudas ser√°n reunidos en el c√≠rculo rojo‚ÄĚ
Rama Krishna

Vogel (Gian Maria Volont√®) es un riesgoso delincuente reci√©n tomado. Corey (Alain Delon) es un recluso pr√≥ximo de ser liberado tras cinco a√Īos en prisi√≥n. En montaje en paralelo, asistimos al traslado de Vogel en tren, custodiado por el comisario Mattei (Andr√© Bourvil), y a la salida de Corey de la c√°rcel. La tensi√≥n de la secuencia en el vag√≥n (en donde Vogel, subido a su litera, intenta sigilosamente liberarse de sus esposas con un clip con apariencia de ganz√ļa), contrasta con la frialdad de movimientos de Corey mientras inspecciona las fotograf√≠as de una muchacha (Ana Douking) que le acaba de devolver el funcionario de prisiones con el resto de sus pertenencias (fotograma 1). Desde esta doble secuencia inicial, Melville marca de manera inapelable que el destino acabar√° uniendo a los dos individuos. Y as√≠, despu√©s de encontrar fugarse Vogel y una vez saldadas las cuentas de Corey con su viejo c√≥mplice, Rico (Andr√© Ekyan), que le rob√≥ la independencia y a su chica (magn√≠fico el momento en que Corey y la joven se adivinan mutuamente y en silencio, uno a cada lado de la puerta del apartamento de Rico), el destino se har√° lugar en el maletero del autom√≥vil de Corey en el que se oculta el fugitivo usando un prominente en el sendero del exconvicto (previamente, hemos visto a Corey marcar con un premonitorio c√≠rculo rojo su taco de billar, justo antes de liberarse ferozmente de los hombres de Rico ‚Äď fotograma 2).

El pen√ļltimo film de Jean-Pierre Melville prosigue la senda de la c√©lebre Le samur√°i (introduciendo como idea de partida referencias a la filosof√≠a oriental) para, en contraste con la, para mi gusto, excesivamente impostada escenificaci√≥n de su antecesora (llevando la idea del ritual hasta el paroxismo), poder aqu√≠ su obra m√°s inigualable, la culminaci√≥n de un estilo forjado a lo largo de una filmograf√≠a que llev√≥ el polar (o cine negro franc√©s) a sus m√°s altas cumbres.

Hay una secuencia, la del primer acercamiento cara a cara entre Corey y Vogel, que sintetiza a la perfecci√≥n la extraordinaria aptitud de Melville para narrar ideas, sentimientos, estados de √°nimo o pretenciones √ļnicamente a trav√©s de la puesta en escena: despu√©s de exceder un control policial, Corey conduce su autom√≥vil hasta un riguroso y solitario campo embarrado, desciende del veh√≠culo, prende un cigarrillo, se aleja unos metros, y conmina a su polizonte a hu√≠r del maletero; en sucesivos planos separados de cada personaje, observamos a Vogel hu√≠r del maletero sin dejar de apuntar en ning√ļn momento a Corey (enfrentamiento); corte a chato general del costado de los dos individuos, Vogel se acerca a Corey para registrarle sin dejar de apuntarle en ning√ļn momento (inspecci√≥n); corte a chato medio de Corey exponiendo el archivo que acredita que acaba de salir de prisi√≥n, la c√°mara hace un r√°pido zoom de apertura hasta que Vogel entra otra vez en chato, toma el archivo y sonr√≠e con incredulidad (primera conexi√≥n) para, a continuaci√≥n, retroceder otra vez (nuevo zoom de apertura con los dos individuos en plano) y preguntar a Corey por qu√© le acept√≥ como polizonte (desconfianza), a eso que Corey responde lanz√°ndole primero su paquete de cigarrillos (que Vogel coge con su mano libre) y a continuaci√≥n su mechero (que cae al suelo, al tener la otra mano Vogel ocupada con el rev√≥lver); Vogel duda un momento y en el final almacena su rev√≥lver y se agacha para agarrar el encendedor (confianza); corte a chato medio de adelante de Vogel prendiendo un cigarrillo y lanzando el encendedor a Corey e inmediato contracampo de √©ste recogiendo al vuelo el encendedor (conexi√≥n definitiva); y, en el final, corte a dos nuevos planos frontales id√©nticos con zoom de acercamiento hasta primer chato de los dos individuos (asimilaci√≥n). 4 minutos de puro cine en los que Melville (apoyado aqu√≠ por la magn√≠fica banda sonora de √Čric Demarsan) brinda buena muestra de su dominio del tempo narrativo y de su aptitud para llevar a cabo atm√≥sferas y exhibir relaciones (y su evoluci√≥n) entre individuos (fotograma 3).

Pero, adem√°s del de Corey con Vogel el film muestra una aproximaci√≥n etc dos individuos de los que √ļnicamente intuiremos alg√ļn m√≠nimo aspecto de su relaci√≥n en el pasado (y ellos son, desde mi m√©todo, los aut√©nticos individuos primordiales de la cita a la que tiene relaci√≥n Melville al inicio de la pel√≠cula): me refiero, por supuesto, al reencuentro del comisario Mattei con Jansen (Yves Montand), un polic√≠a retirado del servicio y sumido en el alcoholismo (antol√≥gica la secuencia del delirium tremens del personaje ‚Äď fotograma 4) que se unir√° a los dos individuos primordiales para perpetrar el robo de una importante joyer√≠a (‚ÄúQuien te busca?‚ÄĚ, le pregunta Jansen a Vogel; ‚ÄúMattei. Sois de la misma promoci√≥n‚ÄĚ, ser√° la lac√≥nica respuesta del pr√≥fugo que nos da el primer indicio de la relaci√≥n en el pasado de los dos polic√≠as).

‚ÄúNo hay inocentes. Los hombres son causantes. Vienen inocentes al planeta, pero no dura mucho‚ÄĚ, le advierte a Mattei su superior (Paul Amiot) como reproche por no poder omitir la fuga de Vogel. Y Mattei, un personaje de car√°cter solitario y ambigua posici√≥n moral, se ve verse menos contrariado por la amonestaci√≥n recibida que por la pesimista teor√≠a del inspector general, acaso por no poder omitir verse de igual modo reflejado en ella (como observaremos, por ejemplo cosas, cuando no duda en extorsionar a su escencial confidente – Fran√ßois P√©rier ‚Äď utilizando al hijo joven de √©ste para encontrar informaci√≥n sobre el paradero de Vogel). Una ambig√ľedad que quedar√° al final reflejada tras el definitivo y dram√°tico reencuentro de Mattei con Jansen (‚Äú¬°Eres t√ļ!‚ÄĚ, consigue a exclamar el comisario al comprender la cara del moribundo ex-polic√≠a, d√°ndonos un nuevo indicio del oscuro pasado en el que coincidieron los dos personajes), en el chato final en el que observamos al personaje con rostro desencajado, continuando en la oscuridad de la noche entre un fondo de l√ļgubres y desnudas ramas que no hacen sino sugerir su sentimiento de culpa por el triste final de Jansen (fotograma 5).