√Čgloga | Qu√© es, tipos, ejemplos y autores

Ya hablamos en Espaciolibros de los subg√©neros literarios en la cr√≥nica de la literatura. En este momento profundizaremos uno de los subg√©neros literarios de poes√≠a l√≠rica, que han cultivado varios de los escritores en lengua espa√Īola. Concretamente, hoy te contamos todo sobre la √Čgloga | Qu√© es, tipos, ejemplos y autores

Este subg√©nero literario est√° caracterizada por estar dialogada como una peque√Īa obra de teatro de un solo acto. Sin embargo, ampliamos informaci√≥n en el art√≠culo, comenzando por contarte qu√© es una √©gloga

 

Qu√© es una √Čgloga

Es lo primero que debemos saber: qué es una égloga. La égloga es un subgénero de la literatura que toma la forma de un poema lírico clásico, frecuentemente plasmado como un monólogo o de un diálogo. Cuando tiene la forma de un diálogo se asemeja a una obra de teatro en un solo acto, algo similar a un monólogo.

Para que lo entendamos mejor, supongamos que est√°s en un teatro y te pones a conocer una obra de alg√ļn categor√≠a. Esa obra acostumbra permanecer m√°s de una hora y hay cambio de vestuarios, de niveles, de individuos. Est√°n siempre modificando de actos. La √©gloga, sucede s√≥lo en un acto. No es que todo se junte en un mismo acto, sino que las historias que se cuentan, son cortas y s√≥lo es necesario un acto, porque no requiere cambios de ning√ļn tipo.

La égloga es como una obra de teatro, donde el tema, la conversación y los individuos, que tienden a ser dos o tres, mantienen una conversación y crean una historia, a través de ese diálogo. Tiene un inicio, un nudo y un desenlace, pero sigue todo dentro del mismo acto.

En la misma parte o acto y por medio de la m√ļsica que es la que tiene enorme importancia porque es la que va marcando las pautas y los tiempos de cada di√°logo, se llega a recrear historias sencillas que se tornan dram√°ticas, estremecedoras y hasta divertidas.

Por qué se hicieron reconocidas las églogas

En tal caso, por qu√© se hicieron reconocidas las √©glogas. La verdad es que tienen una extendida trayectoria, que parte desde el siglo IV a.C.¬†Pero desde luego, las √©glogas que en esa √©poca se representaban, no tiene relaci√≥n con las que conocemos en este momento, dado que con el paso de los a√Īos y seg√ļn las historias que estuvieron pasando, se tuvieron que ir cambiando y mejorando.

Ya en la época del Imperio Romano, inclusive a lo largo de el Renacimiento, se sabía que las églogas ya se representaban de forma asidua, dado que esas creaciones poéticas, eran muy populares.

En el Imperio Romano conoci√≥ las buc√≥licas, pero con otro nombre, Idilios, y lleg√≥ a sus tierras en el siglo I antes de Cristo, a trav√©s de Te√≥crito, un apasionado del poema y la civilizaci√≥n, cuyos poemas, siempre tuvieron car√°cter pastoril. En el a√Īo 275 a.C., conoci√≥ a Cal√≠maco y a Apolonio de Rodas, que amaban lo peque√Īo y lo reciente y, partiendo de all√≠, se dieron a conocer las primeras √©glogas oficiales y que en la actualidad conocemos. Podr√≠a decirse, que Te√≥crito fue el constructor del g√©nero.

Partiendo de este apasionado de los cantos pastoriles, apareció Virgilio, que siempre admiró con hondura a poetas alejandrinos como Teócrito. Gracias a eso, comenzó a hacer églogas cuya inspiración primordial, period el mismo Teócrito.

Características de las églogas

Las características de las églogas hacen que éstas sean más que reconocibles, además de por estas características, por su métrica:

  • Tienen un whole de 30 estrofas
    • Cada estrofa se denomina Estancia
    • Cada estrofa tiene 14 versos de 11 y 7 s√≠labas
    • Rima consonante
    • Su esquema m√©trico es: ABCABCcddEEFeF
  • Su tem√°tica primordial es el amor y est√° contado desde el di√°logo de dos pastores
  • Son muy semejantes a piezas de teatro breves
  • El campo es un elemento protagonista
  • La m√ļsica tambi√©n tiene un peso espec√≠fico en la trama

Por supuesto, estas caracter√≠sticas estaban abiertas a cambios, ediciones e creaciones que fueron llegando con el pasar de los a√Īos.

Temática de las églogas

Las tem√°ticas de las √©glogas tienen un elemento en com√ļn: su origen pastoril y el cari√Īo. En ellas, unos cuantos campesinos o pastores conversaban serenamente, pero la distingue entre ellas, hace aparici√≥n cuando los datos, empiezan a poner √©nfasis.

Pastores y campesinos

 

En relaci√≥n de la √©gloga que se vaya a representar, se dedican a ubicar a campesinos o pastores. ¬ŅPor qu√© tienden a ser esta clase de individuos? Porque trata de meter al ser humano medio, humilde, que trabaja y tiene ingreso a m√°s emociones por la satisfacci√≥n o por la resignaci√≥n.

Además, uno de los nombres por los que se les conoce a las églogas, como ya entendemos, es bucólicas, que significa canto de pastores

Amor

El amor tiende a ser el tema primordial, dado que de allí parten los especiales sentimientos, y también los peores. Por eso, terminan girando esta emoción, porque tiene bastante juego y porque partiendo de este sentimiento, puede superar a otras emociones.

Naturaleza paradisíaca

 

Siempre acostumbran ponerse a los individuos dentro de un √°mbito que representa las maravillas de la naturaleza. Para bastantes autores, este √°mbito period el m√°s destacable porque representaba la hermosura en s√≠, un caso de muestra de perfecci√≥n. Adem√°s, numerosos autores, realizando un gui√Īo a sus tierras, empleaban como fondo panoramas relacionados a su tierra natal, para lograr representar estas buc√≥licas.

M√ļsica

A pesar de que los individuos, el √°mbito y el tema primordial sean muy destacables, como antes mencionamos, la m√ļsica es la que va marcando el comp√°s de la escenificaci√≥n. Con la m√ļsica, el p√ļblico sabe cuando hay un instante m√°s sobrecogedor que otro, un instante dram√°tico, alegr√≠a, tristeza‚Ķ todos los autores admiten que la m√ļsica es la que otorga el ritmo a las √©glogas.

√Čglogas famosas

Las églogas reconocidas ya se muestran en tiempos de los griegos. Varios autores dan el mérito de ser las primeras a las escritas por Teócrito, los Idilios, desde luego, pero ya entendemos que Teócrito le dio el nombre al género. Después le siguieron autores como Mosco y Bión de Esmirna, creando églogas y partiendo de lo que se conocía en esa época.

Y por medio de Virgilio, fue cuando pegó el escopetazo de salida, para que las églogas estén tan presentes en este momento, aunque en este momento los llamamos monólogos y, en ocasiones, tienen otro concepto.

Hubo otros autores romanos que escribieron églogas de popularidad y fueron Nemesiano, Calpurnio Sículo y Ausonio. Ya en el Renacimiento, el italiano Giovanni Boccaccio y Jacopo Sannazaro con su Arcadia, las églogas retratan a individuos reales y empiezan a combinar la lírica con la prosa. Así empiezan a mostrarse novelas pastoriles, que ya sólo mantienen la temática de las églogas autenticos.

Autores de √Čglogas

Tambi√©n, poseemos autores de √©glogas castellanos que, son populares por sus proyectos y que forman parte m√°s que nada, al Siglo de Oro espa√Īol.

Lope de Vega

 

Considerable dramaturgo por la extensi√≥n de su obra y llamado F√©nix de los Ingenios, cre√≥ √©glogas dentro de su repertorio, entre novelas y proyectos de teatro, revolucionando as√≠ las f√≥rmulas del teatro espa√Īol. Sus proyectos recalcaron por tener un estilo sobrecargado, pero destac√≥ por su popular ‚ÄúLa Arcadia‚ÄĚ y ‚ÄúEl verdadero amante‚ÄĚ, que lo escribi√≥, con tan s√≥lo 13 a√Īos.

Juan Bosc√°n

 

Poeta espa√Īol, de origen catal√°n, cuya casa siempre hab√≠a sido punto de referencia para sostener una tertulia literaria. Partiendo de √©l, se dieron a conocer bell√≠simas √©glogas de tema pastoril, que logr√≥ que se ganara la amistad de varios de sus compa√Īeros poetas.

Ingres√≥ los conceptos de ‚Äúendecas√≠labo‚ÄĚ, ‚Äúsoneto‚ÄĚ, ‚Äúcanci√≥n en estancias‚Ä̂Ķ por lo cual fue un poco revolucionario, cuando baja al resto de Espa√Īa.

Garcilaso de la Vega

 

Este popular escritor y poeta, creo √©glogas de renombre como ‚ÄúEl dulce lamentar de dos pastores‚ÄĚ, achieved habla con tiernicidad y pasi√≥n la triste muerte de Divina Elisa. O la larga √©gloga llamada ‚Äúen medio del invierno est√° la templada‚ÄĚ, donde de forma entretenida, le pone un acento andaluz a los individuos.

Juan del Encina

Creando hasta 8 dram√°ticas √©glogas, antes del siglo XVI, fue poeta, m√ļsico y creador teatral del prerrenacimiento espa√Īol, a lo largo de la √©poca de los Reyes Cat√≥licos.

 

 

Cre√≥ ‚Äú√Čgloga de Pl√°cida y Vitoriano‚ÄĚ, una de las producciones m√°s complicadas, dado que ten√≠a mucha intriga y el √°mbito period una combinaci√≥n entre localidad y campo, corte y campesinos. Le gustaba meter otros individuos, de tipo mitol√≥gico y varios individuos m√°s, para llevar a cabo esta √©gloga de lo m√°s complicada, pero atrayente.

Como veis las églogas no sólo son un subgénero, sino que es un mundo además que hay que examinar, porque tiene un origen muy distante, rozando el Imperio Romano, pasando por el Renacimiento y llegando a esta época. Se recordarán siempre sus proyectos y prepararán el lote para los próximos autores que se atrevan a atravesar este subgénero, que una vez estuvieron en la mano de enormes autores.

Lucas Fern√°ndez

Sus Farsas y √Čglogas al modo pastoril, editadas a inicios del siglo XVI son historia de la literatura, dado que una de ellas, el Di√°logo para cantar, se considera como el preludio de lo que m√°s adelante ser√≠a la zarzuela. nada. En el resto de su obra, Lucas Fern√°ndez luce por poseer en todo momento muy presente el cari√Īo.

 

Sus individuos, repetidos en muchas de sus √©glogas, combinan¬†comedia, drama o sainetes navide√Īos con el tema rom√°ntico siempre presente. Con el paso de los a√Īos, el creador fue perfeccionando su forma de determinar a los individuos, m√°s que nada a sus pastores, bastante m√°s vulgares y ramplones que los de Juan del Encina, su n√©mesis literario en la √©poca.

Hernando de Acu√Īa

Combo interesante el que presentaba Hernando de Acu√Īa en sus credenciales: poeta y soldado. Y aunque pas√≥ a la historia como lo primero, no desde√Īemos su tarea en lo segundo. Y sucede que lleg√≥ a batallar con Carlos V en Alemania, Flandes e Italia y con Felipe II en San Quint√≠n. Y sigui√≥ con vida, o sea que mal no se le daba.¬†Pero claro, se le daba mejor la pluma.

 

 

 

Concretamente, la que le permitió ser uno de los referentes de la primera generación de petrarquistas. Su obra cuenta, además de con églogas, con sonetos, fábulas, epístolas o canciones. Dedicó algunas de sus proyectos a gente como Carlos V o a Garcilaso de la Vega, con quien le unía una sincera amistad.

Francisco de la Torre

Todo un secreto del siglo XVI, Francisco de la Torre se encuentra dentro de los autores más populares en lo literario, pero menos popular en lo private. Y eso que el mismo Quevedo indagó en su época para entender más de él. No hubo forma.

 

En este momento, entendemos que el petrarquismo marc√≥ parte importante de sus proyectos, as√≠ como lo logr√≥ la localidad de Toledo, donde tambi√©n comparti√≥ amistad con Garcilaso de la Vega. De hecho, sus ocho √©glogas se recogen en una obra m√°s grande llamada Buc√≥lica del Tajo. La noche y la soledad de quien a√Īora a su querida, marcaron la tem√°tica de su obra. Una obra marcada por una eterna melancol√≠a heredada de su amigo toledano, pero llevada al radical en la mayor√≠a de las situaciones.

Pedro Soto de Rojas

Pasó su historia a caballo entre su Granada natal, donde moró, y su Madrid de adopción, donde estudió y trabajó un tiempo. Sin embargo, fue en la ciudad andaluza donde terminó como canónigo de la Iglesia de San Salvador, a inicios del siglo XVII, tras estudiar Teología.

 

Antes de eso, hab√≠a entablado amistado con Lope de Vega y Luis de G√≥ngora, posicion√°ndose en el lado del segundo, en la guerra encarnizada que mantuvieron los dos autores. De hecho, no disimula la predominaci√≥n del propio G√≥ngora en su obra, como se apreci√≥ en su Desenga√Īo de amor en rimas y, m√°s que nada, en Los rayos de Faet√≥n y en Para√≠so cerrado para bastantes, jardines libres para pocos con los extractos de Adonis.

Bernardo de Balbuena

Nativo de Valdepe√Īas, en medio de una Castilla-La Mancha profunda, Bernardo de Balbuena sali√≥ joven a M√©xico, donde se orden√≥ sacerdote. Ya como tal, regresa a Espa√Īa a inicios del siglo XVII, en busca de un cargo de importancia en la curia patria. Mientras llegaba y no llegaba, public√≥ Siglo de oro en las selvas de Er√≠file, novela pastoril con cierto regusto a Lope de Vega.

 

 

Por √ļltimo, no encontr√≥ nada que le interesara en la Iglesia madrile√Īa y acept√≥ un cargo de abad en una localidad de Jamaica. All√≠ escribi√≥ su obra m√°s famosa: El Bernardo o Victoria de Roncesvalles.

Juan Meléndez Valdés

Su concept period ser abogado pero todo cambi√≥ con la desaparici√≥n de su madre, cuando tan s√≥lo ten√≠a siete a√Īos. En ese instante decidi√≥ que expresar√≠a sus sentimientos reprimidos y autodestructivos en sus poemas. De hecho, sus proyectos son lastimeras y tristes como escasas. Si est√°s de bajona, mejor evitarle

La desaparici√≥n de su padre, 13 a√Īos despu√©s que la de su madre, sumada a su mudanza a Montpellier, hicieron de Juan Mel√©ndez Vald√©s uno de los escritores m√°s depresivos del siglo XVII. Las Bodas de Camacho El Rico o Las enamoradas anacre√≥nticas son dos proyectos complejas de leer consecutivas y sin que se lleve a cabo un nudo en la garganta.

Ejemplos de √Čglogas

Para finalizar, nada superior que exhibir numerosos ejemplos de églogas para ver la verdad de lo que comentamos. Empezamos con un clásico de Garcilaso de la Vega.

 

Garcilaso de la Vega ‚Äď El dulce lamentar de dos pastores

Salicio

“¡Oh más dura que mármol a mis quejas,

y al encendido fuego en que me quemo

m√°s helada que nieve, Galatea!,

estoy muriendo, y a√ļn la vida temo;

t√©mola con raz√≥n, ya que t√ļ me dejas,

que no hay, sin ti, el vivir para qué sea.

Verg√ľenza he que me vea

ninguno en tal estado,

de ti desamparado,

y de mí mismo yo me corro agora.

¬ŅDe un alma te desde√Īas ser se√Īora,

donde siempre moraste, no logrando

de ella salir un hora?

Salid sin desafío, lágrimas, corriendo…“

Nemoroso

¬ęCorrientes aguas, puras, transparentes,

√°rboles que les est√°is viendo en ellas,

verde prado, de fría sombra lleno,

aves que aquí sembráis vuestras querellas,

hiedra que por los √°rboles caminas,

torciendo el paso por su verde seno:

yo me vi tan ajeno

del grave mal que siento,

que de puro contento

con vuestra soledad me recreaba,

donde con dulce sue√Īo reposaba,

o con el pensamiento discurría

por donde no hallaba

sino memorias repletas de alegr√≠a‚ÄĚ.

 

 

Virgilio ‚Äď Buc√≥licas

Melibeo:

¬ęT√≠tiro, t√ļ, recostado al amparo de un haya espesa,

ensayas en tu angosto caramillo silvestres melodías;

 

nosotros dejamos los confines de la tierra natal y las queridas campi√Īas;

y nos exiliamos de nuestra tierra; t√ļ, T√≠tiro, a la sombra, despreocupado,

ense√Īas a la hermosa Amarilis a llevar a cabo resonar el monte¬Ľ

Títiro:

¬ęOh Melibeo, un dios nos cre√≥ estos ocios,

porque él será siempre para mí un dios;

un tierno cordero de nuestros apriscos ensangrentar√° siempre su altar.

Como ves, él permitió pacer distendidas a mis vacas

y a m√≠ mismo tocar lo que desee en una r√ļstica ca√Īa¬Ľ.

 

Juan del Encina ‚Äď √Čgloga de Cristino y Febea

Cristino:

¬ęEn buena hora est√©s, Justino¬Ľ

Justino:

¬ę¬°O Cristino!

T√ļ vengas tanbi√©n en tal,

amigo mío leal.

¬ŅFasta d√≥ llevas sendero?¬Ľ

Cristino:

¬ęFasta aqu√≠ vengo no m√°s¬Ľ

Justino:

¬ę¬ŅY no vas

adelante m√°s de aqu√≠?¬Ľ

Cristino:

¬ęQue no vengo sino a ti

ver qu√© consejo me das¬Ľ

Justino:

¬ęDebes de buscar consejo

de hombre viejo¬Ľ

Cristino:

¬ęSoncas, por el tuyo ve¬Ľ

[…]

Febea:

 

¬ę¬°O Cupido muy amado,

esperado

de los hombres y mujeres!

Manda t√ļ lo que quisieres,

 

no saldr√© de tu mandado‚ÄĚ

 

Lope de Vega ‚Äď La √©gloga a Claudio

“Así, después de tantas dilaciones

con modestia pacífica sufridas,

 

 

 

forzadas e impelidas

de tantas sinrazones,

van entre soberbias humildades

de la mina del alma las verdades.

 

[…]

Voy por la senda del fallecer m√°s clara

y de toda promesa me retiro;

que solo atiendo y miro

 

adonde todo para;

ya que jamás he visto que después viviese

quien no miró primero que muriese

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