Resumen de la película El Hobbit. La desolación de Smaug

 

El Hobbit: La desolación de Smaug

 

The hobbit: The desolation of Smaug (2013) * USA / Nueva Zelanda

Duración: 161 min.

M√ļsica: Howard Shore

Fotografía: Andrew Lesnie

Guion: Peter Jackson, Philippa Boyens, Guillermo del Toro y Fran Walsh (N.: J.R.R. Tolkien)

Dirección: Peter Jackson

Int√©rpretes: Martin Freeman (Bilbo Bols√≥n), Ian McKellen (Gandalf el Gris), Richard Armitage (Thorin, Escudo de Roble), Evangeline Lilly (Tauriel), Orlando Bloom (Legolas), Luke Evans (Bardo / Girion), Lee Pace (Thranduil), Stephen Fry (Gobernador de Localidad del Lago), Ken Stott (Balin), Aidan Turner (Kili), Graham Mctavish (Dwalin), William Kircher (Bifur), James Nesbitt (Bofur), Stephen Hunter (Bombur), Dean O’Gorman (Fili), John Callen (Oin), Peter Hambleton (Gloin), Jed Brophy (Nori), Mark Hadlow (Dori), Adam Brown (Ori), Mikael Persbrandt (Beorn), Sylvester McCoy (Radagast), Manu Bennett (Azog), Lawrence Makoare (Bolgo).

Bree, m√°s all√° de la comarca.

Thorin Escudo de Roble llega al Poney Pisador, dirigi√©ndose a √©l Gandalf el Gris que le pregunta qu√© hace tan lejos, respondi√©ndole √©l que trata de hallar a su padre, pregunt√°ndole a Gandalf qu√© le ha dicho cuando se reuni√≥ con √©l antes de ocultar, respondi√©ndole √©l que le conmin√≥ a reunir a los y ej√©rcitos de los Enanos para recobrar la Monta√Īa Solitaria, pidi√©ndole a √©l en que realice lo mismo, ya que si no lo hacen ellos habr√° otras mentes oscuras que pongan sus ojos sobre Erebor, mostr√°ndole un escrito en Lengua Negra en el que se da una recompensa por la cabeza de Thorin.

Le dice que debe reunir cuando antes a las 7 familias de los Enanos a fin de vencer al dragón, aunque Thorin le acuérdese que los 7 ejércitos juraron lealtad a quien tuviera la Piedra del Arca, que es la Joya del Rey, que está en poder de Smaug, el dragón, necesitando para recuperarla a un saqueador.

12 meses m√°s tarde, los Enanos avanzan hacia Erebor acompa√Īados por Gandalf y por Bilbo, como saqueador, d√°ndose cuenta este de que, adem√°s de los orcos, hay un colosal oso persigui√©ndolos, por lo cual tienen que salir corriendo hasta una vivienda cercana donde se esconden del animal.

Gandalf les comunica que hablamos de Beorn, un cambia pieles que en ocasiones es un colosal oso y otras un hombre fuerte con el que se puede razonar.

Esa noche podr√°n reposar en la vivienda, ya que la bestia los asegura del ataque de los orcos, el l√≠der de los cuales, Azog, recibe la visita de otro de los suyos que les dice que fueron convocados en Dol Guldur, adonde acude, se√Īal√°ndole el Nigromante que la guerra se aproxima y que √©l ser√° el solicitado de dirigir sus ej√©rcitos, encargando a Bolgo la labor de cazar a los Enanos.

Entretanto Beorn regresa a transformarse en hombre y vuelve a su casa, donde pasaron la noche los Enanos, a los que, más allá de despreciar, sirve el desayuno, ya que odia más a los orcos y fundamentalmente a Azog el Profanador, que fue quien acabó con la mayoría de su familia, esclavizando a los demás.

√Čl les ense√Īa que tienen que llegar a la Monta√Īa antes de los √ļltimos d√≠as del Oto√Īo, antes del ocaso del d√≠a de Durin, por lo cual, para llegar a tiempo tienen que atravesar el Bosque Negro, lo cual es muy arriesgado, puesto que hay una uni√≥n entre los orcos de Moria y el Nigromante de Dol Guldur, afirmando Gandalf que ir√°n por el sendero √©lfico, m√°s all√° de que, seg√ļn Beorn, los elfos del Bosque Negro no son como los dem√°s, ya que son menos completados y m√°s peligrosos.

Beorn les provee de ponis para que logren llegar al Bosque Negro sin ser logrados por los orcos antes.

Llegan a la puerta √©lfica, aunque Gandalf les deja, se√Īal√°ndoles que debe partir, y record√°ndoles que no tienen que dejar el sendero, pidiendo que le esperen en el mirador frente a Erebor y que no entren en la Monta√Īa sin √©l.

Caminan por el bosque hasta que de repente descubren de que el sendero desapareci√≥, d√°ndose cuenta Bilbo de que est√°n caminando en c√≠rculos, no logrando orientarse ya que no tienen la capacidad de ver el sol, decidiendo √©l trepar hacia la √°rea, desde donde puede ver que est√°n muy cerca ya de su prop√≥sito, aunque nadie lo escucha, conociendo al bajar que sus compa√Īeros no est√°n, observando c√≥mo una ara√Īa enorme se abalanza sobre Bilbo al que envuelve en su tela y lo transporta hasta el nido, aunque consigue clavarle su espada y librarse de ella, observando al resto de sus compa√Īeros envueltos en otras telas, por lo cual se ubica el anillo, oyendo a las ara√Īas prepar√°ndose para su fest√≠n.

Lanzando una piedra las despista, utilizando la posibilidad para dejar caer a sus compa√Īeros, aunque a lo largo de la guerra pierde su anillo, debiendo confrontar a otra colosal ara√Īa para recuperarlo.

Mientras tratan de escapar se ven de repente rodeados por los elfos, al mando de Legolas, los cuales les dejan libre de las ara√Īas, pero los detienen, observando Legolas que Thorin transporta una espada de Gondolin, forjada por los suyos aunque no piensa que se la dieran.

Bilbo es el √ļnico que impide ser apresado pasando inadvertido debido al anillos, observando c√≥mo encierran a sus compa√Īeros tras registrarlos, aunque Tauriel, la encargada de encerrar a Kili no lo registra m√°s all√° de las manifestaciones de este, observando Legolas que el enano no le quita la visi√≥n de encima a ella, que mira que es m√°s prominente que el resto de los enanos.

Entretanto Thranduil, el rey de los Elfos interroga a Thorin, asegurándole que piensa que su misión no es tan desinteresada como él dice que lo que trata de hallar es quitar la joya que le dé el derecho de gobernar, aunque asegura liberarlos y ayudarlos si a cambio le devuelven lo que considera suya, unas gemas blancas de enorme valor, aunque Thorin le dice que no confía en su palabra, ya que en el pasado, y cuando necesitaron asistencia los despreció.

Thranduil le dice que también él se enfrentó al dragón, mostrándole una profunda cicatriz en su cara, acusando al abuelo de Thorin de dejar que sucediera todo gracias a su ambición y que él es igual, por lo cual escoge encerrarlo y dejarlo pudrirse allí.

Mientras Bilbo avanza protegido por el anillo ve c√≥mo Tauriel comunica al rey de la invasi√≥n ar√°cnida, solicit√°ndole que aleje a las ara√Īas de su reino, sin importarle que estas vayan a otros sitios, no aceptando escapar del reino para eliminar los huevos de las ara√Īas en Dol Guldur, donde desovan.

Despu√©s el rey le dice que Legolas le ha cogido un enorme cari√Īo, aunque ella repudia que vea en ella m√°s que a una capitana de la guardia, aunque el rey le pide que no le d√© esperanzas, ya que √©l no permitir√° que se comprometa con una f√°cil elfa Silvana..

Mientras los Elfos celebran la fiesta de la luz de las estrellas, Tauriel baja a las c√°rceles, donde ve a Kili jugando con una piedra que le ense√Īa que es un talism√°n que le entreg√≥ su madre y que le asiste para acordarse que le prometi√≥ regresar bien.

Utilizando la fiesta y la borrachera de los guardianes, Bilbo se hace con las llaves de llas cárceles y libera a los Enanos, llevándolos hasta la bodega, donde les pide se introduzcan en unos barriles vacíos que después hace rodar por una rampa que los deja caer al río, que los arrastra, más allá de que, descubierta su huida, Legolas ordena cerrar las compuertas que permitirían que salgan de su reino precisamente por la región menos vigilada del reino, la elegida por los orcos para el asalto, los cuales, tras terminar con los guardianes elfos se lanzan sobre los Enanos, con la intención de exterminarlos.

Estos luchan valientemente, carecen de armas, recibiendo Kili, cuando trataba de abrir las compuertas, un flechazo en una de sus piernas, salvando su historia por medio de la llegada de Tauriel, que avanza enfrente de los dem√°s guerreros elfos, que se combaten a los orcos, acabando con varios de ellos.

Utilizando el instante de confusi√≥n, Kili consigue abrir las compuertas y que los barriles contin√ļen su sendero, siendo esperados fuera por otro colosal n√ļmero de orcos, con los que tienen que confrontar mientras son arrastrados con enorme eficacia por el r√≠o a los orcos, haci√©ndose con las armas de los que van cayendo, ayudados por los eficac√≠simos Legolas y Tauriel, que tienen que ver c√≥mo los Enanos alcanzan por √ļltimo escapar, deteniendo a uno de los orcos para interrogarlo.

Gandalf est√° entretanto con Radagast, al que le se√Īala que los espectros del anillo fueron convocados en Dol Guldur por Azog el Profanador, que est√° reuniendo a sus siervos para declarar la guerra, por lo cual debe regresar con los Enanos.

Por medio de la fuerte corriente del r√≠o los Enanos alcanzan dejar atr√°s a los orcos y llegan a la orilla, estando ya muy cerca del lago que los divide de la Monta√Īa, careciendo adem√°s de armas.

Son abordados entonces por un hombre armado de la Localidad del Lago, Bardo, al que los Enanos contratan para que les ayude a llegar hasta allí cruzando el lago, aunque este, que carga los barriles, sabe que estos surgen de los Elfos y que el Gobernador de la región no los dejará ingresar, ya que su riqueza procede del comercio con esos y no admitirán a sus contrincantes, y solo podrán ingresar si encuentran a un contrabandista, ofreciéndole los Enanos el doble del dinero para que lo realice él.

En el reino de los Elfos, Legolas y Tauriel llevan frente Thranduil al orco que atraparon para interrogarlo sobre la causa por la cual perseguían a los 13 Enanos, respondiendo él que por el momento no son 13, ya que Kili fue alcanzado por una flecha envenenada y próximamente morirá, lo que hace la indignación de Tauriel, que escoge terminar con él, debiendo pararla Thranduil, que le ordena que se marche.

Despu√©s les advierte que su mundo arder√° y que su Se√Īor sirve al √önico, y que la guerra acabar√° pr√≥ximamente con ellos, tras lo que Thranduil decapita al orco, tras lo que ordena que se doble la supervisi√≥n y que no entre ni salga nadie del reino.

Legolas ordena cerrar las puertas y los guardias le preguntan qué sucede con Tauriel, que salió hacia el bosque y no volvió.

Siguiendo el rastro de los Enanos, los orcos llegan hasta el lago, adivinando que est√°n cruz√°ndolo.

Bardo les pide que se oculten otra vez en los barriles al llegar a un espacio donde hay guardias, observando c√≥mo provoca que los barriles sean llenados de pescado que previenen que se les vea, y que podr√°n as√≠ pasar desapercibidos cuando lleguen al peaje, donde un funcionario, Alfrid, les para porque los barriles en teor√≠a vac√≠os van llenos de “pescado”, por lo cual ordena que lancen el contenido de los barriles al agua, frente lo que Bardo tiene una reacci√≥n amenazando con que la carencia de comida en la localidad provocar√° motines, lo que provoca que Alfrid por √ļltimo lo deje pasar.

Pero Alfrid no descansará hasta llevar a cabo ver al gobernador que peligra su poder por culpa de los agitadores que hablan inclusive de selecciones, poniendo inmediatamente sus ojos sobre Bardo, al que sus hijos van a buscar al puerto para mencionarle que vigilan su casa, más allá de lo cual transporta a los Enanos hasta allí, donde los cuela a través del retrete.

Desde all√≠ observan una ballelanza, lo que les hace acordarse que la √ļltima vez que vieron una fue cuando lleg√≥ Smaug a la regi√≥n, puesto que las flechas normales no da√Īaban su dura piel, logrando llevarlo a cabo solo las flechas negras que se lanzaban con una ballelanza, y hab√≠a muy escasas flechas, siendo Girion el solicitado de lanzarlas no acert√≥ y el drag√≥n venci√≥, contando el hijo de Bardo que Girion s√≠ acert√≥ al drag√≥n y le arranc√≥ una escama, pero que no le han quedado m√°s flechas para terminar con el drag√≥n.

Bardo por √ļltimo les distribuci√≥n las armas prometidas, aunque estas son rudimentarias, que los Enanos juzgan in√ļtiles para llegar hasta la Monta√Īa, adonde tienen que llegar antes del d√≠a de Durin para el que quedan solo dos d√≠as.

Le piden armas forjadas, a eso que Bardo les responde que es realmente difícil encontrarlas fuera de la armería, que deciden asaltar, aunque Bardo les dice que no tienen la posibilidad de salir hasta la noche, puesto que su casa está vigilada, del mismo modo que el muelle.

Igual que los orcos, Tauriel sigue el rastro de los Enanos, preocupada por Kili, observando que la sigue Legolas que le dice que ella sola no puede confrontar a 30 orcos, asegurando ella que sabía que no iba a estar solo y que él la buscaría.

Legolas le pide que regrese con √©l para soliciar perd√≥n a su padre, de cuyo favor ha gozado a lo largo de los 600 √ļltimos a√Īos, dici√©ndole ella que conseguir√° el perd√≥n del rey, pero no el de el propio ya que, frente a lo que el rey como Legolas piensa, la guerra de los dem√°s es tambi√©n su guerra, y negarse a verlo les supondr√° vivir el resto de sus vidas confinados y sin ver la luz.

Bardo comprende que a quien tiene en su casa es a Thorin, recordando la profec√≠a que corre de boca en boca por el pueblo, puesto que la multitud vio a los Enanos, y que se√Īala que el rey de la Monta√Īa podr√° ver sus tierras recuperadas, aunque el lago arder√° en llamas.

Corre de vuelta a su casa para corroborar que los enanos escaparon, dirigiéndose a la armería, donde se hacen con espadas y hachas, aunque Kili, que está mal deja caer las armas, lo que hace su detención.

Llevados frente el Gobernador, Thorin se identifica como heredero al trono de Erebor, realizando ver a los ciudadanos que en los días del pasado la Localidad del Lago era un espacio próspero, puesto que era el centro del comercio del norte, prometiéndoles a los pobladores de la región que volverán esos días si vuelven a prender sus fraguas.

Pero Bardo asegura que lo √ļnico que traer√° si despierta al drag√≥n es destrucci√≥n y ruina, pidi√©ndoles lo que ocurri√≥ antes por la avaricia del previo rey.

El Gobernador contraataca recordándole a Bardo que fue su antepasado Girion quien fue incapaz de matar a la bestia, convenciéndole más la promesa de las riquezas que los augurios de Bardo, por lo cual escoge hacer más simple la marcha a los Enanos.

Estos se disponen a partir, con el tiempo ya muy justo, decidiendo por esto Thorin que Kili se quede all√≠ hasta que se cure, ya que su compa√Ī√≠a los ralentizar√≠a, qued√°ndose con √©l su hermano Fili, adem√°s de Oin que quiere atenderlo, uni√©ndose a ellos poco despu√©s Bofur, que gracias a su borrachera lleg√≥ tarde para la partida.

Juntos acuden a casa de Bardo a soliciar que les ayude, puesto que Kili est√° muy enfermo, y, aunque este en inicio se niega, por √ļltimo los acoge en su casa.

Entretanto el resto de los Enanos llega hasta la Localidad del Valle, transformada en ruinas, la desolaci√≥n de Smaug, decidiendo continuar hacia su prop√≥sito puesto que Gandalf no lleg√≥ a tiempo y tienen que llegar a la Monta√Īa antes de la puesta de sol.

Gandalf llega entretanto adjuntado con Radagast a Dol Guldur, la Colina de la Hechicería, que se ve dejada, al pesar sobre ella un hechizo de ocultamiento, lo que supone que el enemigo no ha conseguido toda su fuerza, pidiéndole a Radagast que lleve un mensaje a Galadriel, ya que quiere obligarlos a salir, adentrándose él solo..

Una vez dentro ordena que se manifieste el mal allí escondido, dándose cuenta los orcos de que el mago está intentando de deshacer el hechizo

Los Enanos alcanzan llegar hasta la puerta oculta, de la que tienen la llave, aunque ignoran en qu√© cerradura encaja, por lo cual tienen que aguardar a la √ļltima luz del d√≠a de Durin, que brillar√° sobre el ojo de la cerradura, comenzando a perder la calma tras ver c√≥mo la luz se va sin que se muestre ninguna se√Īal, no logrando tampoco derribar la puerta por la fuerza, quedando todos abatidos al haber perdido su √ļltima ocasi√≥n, tirando Thorin la llave mientras se aleja con sus hombres.

Solo Bilbo se queda intentando de hallar la soluci√≥n al enigma, cuando mira c√≥mo sale la luna, observando que su luz influye en un punto de la roca, comprendiendo que la √ļltima luz del d√≠a es la √ļltima luz de la luna de oto√Īo, por lo cual trata de hallar la llave, que golpea sin querer, estando esta pr√≥ximo de caer al abismo, logrando evitarlo Thorin, que escuch√≥ su llamada y regres√≥ logrando abrir por √ļltimo la puerta secreta y traspasar en Erebor, explic√°ndole a Bilbo que su cometido es salvar la Piedra del Arca, que figura sobre el trono grabado en una de las paredes.

Entretanto en la Localidad del Lago están muy preocupados al ver cómo se deteriora la salud de Kili más allá de las hierbas que le aplica Oin, que le pide a Bardo hojas de reyes, que allí dan de comer a los cerdos por considerarla una mala hierba.

En la Monta√Īa, Balin acompa√Īa a Bilbo hasta la entrada de la cripta del tesoro, donde debe hallar la Piedra del Arca, asegur√°ndole a Bilbo que si tiene miedo puede tirarse atr√°s, y recomend√°ndole, cuando este lo repudia, que no despierte al drag√≥n.

Gandalf por su lado avanza por Dol Guldur, siendo asombrado por Azog y otros orcos, que lo apalean, aunque √©l consigue mantenerlos a raya por medio de la magia de su bast√≥n, asegur√°ndole Azog que llega bastante tarde, observando que, de la misma forma que asegura Azog son toda una legi√≥n, m√°s all√° de lo cual por medio de su magia consigue burlarlo, mostr√°ndose frente √©l entonces, m√°s all√° de que se le hace aparici√≥n entonces el Se√Īor de la Oscuridad que le afirma que no hay luz que logre con la oscuridad, debiendo Gandalf interponer la luz que procede de su bast√≥n contra la oscuridad que trata de atacarlo, hasta que ve manifestarse frente √©l una figura de fuego que lo lanza contra la pared tras hallar deshacer su bast√≥n, comprendiendo que se enfrenta a Sauron.

Bilbo llega hasta una colosal estancia cargada de oro y joyas, un inmenso mar donde ve irrealizable localizar solo una parte, que no sabe cómo es.

Cogiendo una de las piezas provoca que las monedas empiecen a caer como en cascada, conociendo bajo ellas el ojo del dragón, observando cómo en su inmensidad comienza a mover todas las piezas del tesoro observando cómo abre su colosal ojo, optando cuando aparece de entre el tesoro por ocultarse por medio de el anillo, más allá de lo cual el dragón lo huele y lo oye respirar, empezando a perseguirlo guiado por el ruido que hace al correr.

Cuando el anillo comienza a afectarle se lo quita y trata de apaciguar al dragón diciéndole que no va a robarle, sino que ha entrado deseoso de corroborar si era tan enorme como contaban, asegurándole que es más grande de lo que argumentan.

Mientras hablan Bilbo mira una piedra blanca que brilla, y más allá de que Bilbo es un embaucador, Smaug sabe que es un enviado de los Enanos, que se ocultan mientras lo dan a conocer a él.

Bilbo trata de hacerse con la piedra, aunque el dragón de un zarpazo la desplaza, llegando su rugido hasta la Localidad del Lago, donde la multitud comienza a tener miedo, cogiendo Bardo una flecha negra que tenía en su casa.

El dragón sigue persiguiendo a Bilbo mientras este trata de hacerse con la Piedra, afirmando que su piel es tan dura que no hay acero que logre perforarla.

Pero Bardo no piensa igual y se dispone a subir hasta la torre con la flecha negra, pidi√©ndole a su hijo Bain que distraiga a los guardias que van a detenerlo para lograr llevarlo a cabo, aunque al ser acorralados escoge entregarle la flecha a Bain, que lo oculta en una barca mientras Bardo es por √ļltimo detenido.

En la puerta de entrada a la Monta√Īa los Enanos se sugieren si tienen que continuar aguardando a Bilbo, pero Thorin no quiere arriesgarse por socorrer la vida de Bilbo, m√°s all√° de que Balin le recrimina su actitud.

Hasta entonces Bilbo sigue conversando con el drag√≥n que le dice que sabe que fu√© enviado por Thorin, aunque, le afirma, no alcanzar√° su prop√≥sito y muy pr√≥ximamente la Oscuridad se extender√° hasta el √ļltimo rinc√≥n, asegur√°ndole que Thorin lo ha usado y lo abandon√≥ a su suerte puesto que no valora su historia.

Mientras trata de despistarlo mira que le falta una escama, comprendiendo, que, de hecho, la flecha de Girion acertó, de la misma forma que contó Bain.

Bilbo mira que tiene al costado la Piedra y Smaug le dice que está tentándole la iniciativa de aceptar que se la lleve para corroborar cómo corrompe el corazón de Thorin, aunque no lo hará, pidiéndole que elija el modo en que morirá, poniéndose Bilbo el anillo y volviéndose invisible para el dragón, que lanza numerosas bocanadas de fuego intentando de alcanzarlo.

Gandalf puede ver desde su prisión al ejército de los orcos, mientras otros orcos, los comandados por Bolgo llegan a la Localidad del Lago donde Bofur consigue sacarle a un cerdo de la boca hojas de reyes, siendo visto por los orcos que lo siguen hasta la vivienda de Bardo, el cual, por su lado despierta en prisión sin entender que su casa está siendo invadida por los orcos, debiendo los enanos defenderse mientras la familia de Bardo se oculta.

Bofur está próximo de perder la vida arrollado por uno de los orcos cuando una flecha atraviesa a este, accediendo Tauriel y Legolas en la vivienda acabando con los orcos que la habían invadido la vivienda de Bardo, ayudados por nuestro Kili más allá de su debilidad, retirándose los orcos sobrevivientes tras saber que por el momento no está allí Escudo de Roble, decidiendo ir tras él.

Legolas los sigue, pero Tauriel escoge quedarse para contribuir a Kili con las plantas que transporta Bofur y con las que le prepara y le aplica en la herida mientras recita un conjuro, consiguiendo as√≠ socorrer a Kili, que se encontraba ya moribundo, el cual no puede creer que la visi√≥n de Tauriel sea alguna, puesto que, asegura, Tauriel vive en otro mundo y camina bajo la luz de las estrellas. Piensa que est√° so√Īando, preguntando por √ļltimo mientras coge la mano de Tauriel “¬Ņcrees que podr√≠a haberme amado?”.

Por √ļltimo Thorin entra para buscar a Bilbo, pregunt√°ndole si tiene la Piedra del Arca, no dej√°ndolo escapar m√°s all√° de que el drag√≥n va tras su pista, sin la joya, llegando hasta ellos acertadamente Smaug, a la vez que el resto de los Enanos, contra los que el drag√≥n lanza sus llamaradas, pese a eso que alcanzan escapar suponiendo que la preferible salida est√° en el cuarto del vig√≠a, observando en su huida varios cad√°veres de otros que intentaron, como ellos, escapar por all√≠, encontrando la salida tapiada.

Thorin escoge escapar hacia las fraguas, saliendo a su paso el drag√≥n que les afirma que no tienen ning√ļn lugar donde esconderse, m√°s all√° de que se dividen para despistarlo, aguardando as√≠ poder subsistir por lo menos algunos de ellos.

Entretanto Bolgo env√≠a un mensajero para que avise de que Escudo de Roble consigui√≥ llegar a la Monta√Īa, observando que Legolas los sigui√≥, llegando el instante de confrontar entre ellos, en un duro combate, del que Bolgo sale huyendo buscado por Legolas herido.

Perseguidos por el dragón, Thorin debe separarse de sus amigos, estando próximo de sucumbir a los asaltos de este, llegando a estar sobre la nariz del dragón antes de hallar escapar de este y sumarse con sus amigos en las fraguas, a pesar de que los hornos están helados y no ven el modo de colocarlos en marcha, aunque Thorin les afirma que podrán conseguirlo, empezando a insultar a Smaug, diciéndole que está retardado y gordo, realizando que enfadado lance su bocanada de fuego, con el que conseguirán que se enciendan las fraguas mientras ellos se ocultan.

Los Enanos empiezan a trabajar, realizando trabajar los fuelles o fabricando metralla, mientras Bilbo provoca que caiga sobre el drag√≥n una tromba de agua, que no podr√° publicar su siguiente bocanada de fuego, ocasionando su furia al lanzarle las peque√Īas bombas constru√≠das, llev√°ndolo hasta un espacio donde dejan caer sobre √©l numerosas vagonetas cargadas de oro, para, mientras queda atrapado, abrir las compuertas de las fraguas empezando a salir el oro l√≠quido.

Thorin ordena que lo atraigan hasta la Galería de los Reyes, donde confluyen los diferentes ríos de oro líquido.

Smaug persigue a Bilbo frente el que dice estar seguro de que todo es un plan urdido entre los Enanos y la multitud de la Localidad del Lago, con sus flechas negras, decidiendo que llegó el instante de visitarlos para castigarlos más allá de las manifestaciones de Bilbo afirmando que los de la Localidad nada tienen relación.

Thorin atrae al drag√≥n, que se de repente frente una escultura de oro enorme de un antepasado, observando c√≥mo, mientras la contempla el oro empieza a derretirse hasta contemplar al drag√≥n, suponiendo que consiguieron terminar con √©l, hasta ver que este, m√°s all√° de su cubierta de oro levanta el vuelo sacudi√©ndoselo al llevarlo a cabo, afirmando que les va a exhibir lo que es la venganza, saliendo hacia la localidad, donde Bardo, encarcelado pide que le suelten adivinando lo que se avecina, el drag√≥n gritando: “soy fuego, soy muerte”, mientras Bilbo se pregunta “¬ŅQu√© hicimos?”.

Calificación: 3