Resumen de la película El hombre tranquilo

 

 

El hombre tranquilo

 

The quiet man (1952) * USA
También popular como:
“El hombre inmovil” (Hispanoam√©rica)

Duración: 129 min.

M√ļsica: Victor Young

Fotografía: Winston C. Hoch, Archie Stout

Guion: Frank S. Nugent (Historia: Maurice Walsh)

Dirección: John Ford

Int√©rpretes: John Wayne (Sean Thornton), Maureen O’Hara (Mary Kate Danaher), Barry Fitzgerald (Michaeleen “√ďg” Flynn), Victor McLaglen (Will Danaher “El Rojo), Ward Bond (Padre Peter Lonergan), Mildred Natwick (Viuda Sarah Tillane), Francis Ford (Dan Tobin), Arthur Shields (Reverendo Cyril Playfair), Eileen Crowe (Elizabeth Playfair), Charles FitzSimons (Hugh Forbes), James Fitzsimons (Padre Paul).

Era un día de primavera cuando el tren entró, como de práctica, con tres horas de retardo, en la estación de Castletown, donde él se bajó.

No ten√≠a aspecto de turista estadounidense, ya que no llevaba c√°mara de im√°genes, no una ca√Īa de pescar.

El viajero pregunta al jefe de estación por el sendero de Innisfree, población que le dicen está a unos 8 kilómetros, intentando de explicarle entre este, el conductor del tren y numerosas personas más la preferible forma de llegar, aunque no se aclaran entre ellos.

Hace aparici√≥n entonces s√ļbitamente un hombre que coge sus maletas y le dice que si quiere proceder a Innisfree debe seguirle hasta su carruaje, al que sube su equipaje, pregunt√°ndose entre tanto la multitud en la estaci√≥n por qu√© alguien querr√≠a proceder a Innisfree.

Tambi√©n Michaeleen, el cochero, le pregunta de d√≥nde es, respondi√©ndole el viajero que de Pittsburgh, baj√°ndose en el transcurso de un instante antes de llegar al pueblo para ver desde el puente una vieja caba√Īa en las afueras de la poblaci√≥n mientras recuerda a su madre cont√°ndole de ni√Īo c√≥mo era Innisfree y sus aventuras de ni√Īo.

Michaeleen le dice que la vivienda no vale la pena, ya que es √ļnicamente una humilde choza, pregunt√°ndole a qui√©n le forma parte en ese instante, dici√©ndole que a la viuda Tillane, pregunt√°ndole si piensa que se la vender√°, dici√©ndole Michaeleen que lo duda, aunque √©l afirma que lo lograr√°, pregunt√°ndole el cochero por qu√© un yanqui de Pittsburgh iba a querer adquirir esa casa, respondi√©ndole: “Te dir√© por qu√© Michaeleen Oge Flynn, el peque√Īo Michael Flynn que sol√≠a limpiar mi nariz cuando yo era un ni√Īo. Porque soy Sean Thornton y nac√≠ en esa caba√Īa”.

Al notar de qui√©n se habla, Michaeleen le pregunta con qu√© los alimentan en Pittsburgh para ser tan enorme, se√Īalando que con acero y lingotes de acero candente.

Se topan entonces con Peter Lonergan, el narrador de la historia, al que Michaeleen le muestra a su parroquiano, que ten en cuenta que conoci√≥ a su familia, recordando que su abuelo muri√≥ en Australia, y a sus padres, pregunt√°ndole por su madre, que Sean le cuenta muri√≥ en Am√©rica cuando √©l ten√≠a solo 12 a√Īos, dici√©ndole el sacerdote que la recordar√° en la misa del d√≠a siguiente.

Mientras el p√°rroco y Flynn hablan se quita, observando que se aproxima un reba√Īo precauci√≥n por una pelirroja a la que no puede evadir quedarse viendo, observando c√≥mo tambi√©n ella lo mira a √©l, al verse los dos atra√≠dos entre s√≠.

Cuando vuelve Flynn le pregunta si ella es verdadera, a eso que Flynn le responde que es solo un espejismo, no logrando él apartar su mirada de ella.

Cuando al final llegan a la población, paran en el bar de Pat Cohan.

A la ma√Īana siguiente, a primera hora Sean acude a misa de la misma forma que prometi√≥ al padre Lonergan, donde regresa a conocer a la pastora que vio el d√≠a previo, a la que se dirige ofreci√©ndole agua bendita, que ella toma de su mano, march√°ndose r√°pidamente tras ello.

Flynn le regala y le dice que eso es atrevido y pecador y es solo un privilegio guardado a los novios después de las amonestaciones, debiendo descuidarse de ella, de Mary Kate Danaher, más allá de que no está casada, ya que es una pelirroja, con todas las secuelas, que tiene muy mal carácter y además no tiene dote.

Lonergan ten en cuenta que la viuda Tillane era la mujer m√°s rica de Innisfree, aunque era reconocida por todos y muy generosa con los pobres, yendo Sean acompa√Īado por Flynn a verla para intentar comprarle la vivienda.

√Čl le ten en cuenta que desde que se fueron a Am√©rica su madre le hablaba de Innisfree y de Blanca Ma√Īana, la vivienda de los Thornton a lo largo de 7 generaciones, y desde ese momento so√Ī√≥ con ese lugar como algo parecido al para√≠so, y cuando decidi√≥ volver lo logr√≥ con un solo prop√≥sito.

Llega entonces Will Danaher que protesta, dado que le han informado de que el yanqui quiere robarle Blanca Ma√Īana, algo que no est√° dispuesto a aceptar, dado que esas tierras lindan con las suyas y √©l le hizo una aceptable oferta.

La viuda le dice que a√ļn no vendi√≥ esas tierras, riendo Danaher dando por seguro que sab√≠a que era mentira, ya que ser√≠a como crear una valla entre las tierras de ella y las suyas cuando est√°n tan cerca de un entendimiento.

La viuda, al notar que estuvo hablando eso en la taberna enfrente de todos, dando a comprender que próximamente se casarán, monta en cólera y escoge vender el lote a Thornton por 600 libras, frente lo que Danaher le dice que él le da 610, recordando Thornton que él le había brindado 700, contra ofertando Danaher 710, frente lo que Sean da 1.000, realizando que Danaher se marche enojado dando por seguro que se acordará de él.

Los trabajadores de Danaher hablan del forastero mientras comen, algunos recordando que sus padres lo conocieron, aunque entonces llega Danaher de mal humor y tras llamarlos gorrones les pide que vayan al campo, y que coman menos y trabajen m√°s, ordenando a uno de ellos que a√Īada a su lista el nombre de Sean Thornton y le ponga una cruz, comprendiendo su hermana que el yanqui consigui√≥ adquirir Blanca Ma√Īana, por lo cual alaba el gusto de la viuda Tillane y le dice a su hermano que Thornton tiene m√°s derecho a esa finca que √©l, ocasionando su furia y dando por seguro que se arrepentir√° hasta el d√≠a de su muerte.

Thornton se dirige a la taberna, donde pide una cerveza negra, se√Īalando que est√° dispuesto a invitarles a todos, aunque la multitud recibe fr√≠amente la invitaci√≥n hasta que les cuenta que su padre era Michael Thornton, se√Īalando el adulto mayor Dan Tobin que conoci√≥ a su abuelo Sean, por lo cual permite su invitaci√≥n de la misma manera que los dem√°s, que tras ofrecer empiezan a cantar una vieja canci√≥n irlandesa que habla de Jack Dugan, un j√≥ven que con 16 a√Īos sali√≥ a las colonias en Australia donde luch√≥.

Al costado Michaeleen habla con integrantes del IRA a los que les cuenta que Thornton es un tipo relajado y pacífico que volvió a Irlanda para descuidarse de sus inconvenientes, dando por seguro que es un millonario como todos los yanquis y un tipo excéntrico, mostrándoles su saco de reposar, algo que ninguno de ellos había visto antes.

Mientras cantan llega Danaher que ve c√≥mo Tobin le otorga a Thornton la bienvenida en nombre de los hombres de Innisfree, algo que Danaher considera rid√≠culo, se√Īalando que √©l es un hombre de Innisfree y no va a ofrecer por alguien que est√° dispuesto a abonar 1000 libras por un lote que no vale 200, se√Īalando el m√ļsico que √©l ofreci√≥ 700, realizando que su ayudante lo apunte tambi√©n en la lista negra.

Tobin le ten en cuenta que Thornton tiene más derecho que él a esas tierras, ya que fueron las de su familia, y además él tiene ya demasiadas tierras.

Sean se expone comprensivo y dice que Danaher tiene fundamentos para estar irritado, aunque este niega estarlo, diciéndole que van a ser vecinos, aunque Danaher le dice que ni se le ocurra poner un pie en sus tierras y que se aleje de su hermana Mary Kate.

Sean le afea su pr√°ctica de comentar de las mujeres en el bar, aunque Danaher dice que lo realiza porque √©l se tom√≥ algunas libertades con ella, a eso que Sean se√Īala que solo le dio los buenos d√≠as, diciendo Danaher que pensaba de todos modos en buenas noches, asegur√°ndole Thornton que miente, sinti√©ndose Danaher indignado de que le llamen mentiroso, pidi√©ndole a su nuevo vecino que se defienda, aunque este afirma que no piensa luchar, limit√°ndose cuando aquel se arroja hacia √©l a cubrirle la cabeza con un trapo impidi√©ndole ver y que le pegue, lo que le enoja a√ļn m√°s, disponi√©ndose a golpearle otra vez cuando llega el padre Lonergan que le recrimina su actitud, pidiendo a Flynn que lo lleve a casa.

Thornton escoge ofrecer por zanjada la pelea tendiéndole la mano que Danaher repudia hasta que Lonergan reitera que que se la dé o será nombrado en el sermón del domingo, aceptando al final cuando le dice que le dé un apretón fuerte, intentando de destrozarle la mano, más allá de que se ve asombrado tolerando también él el apretón, tras el cual Sean afirma que no le agradan los hombres que dan la mano floja, ganándose inmediatamente el aprecio de sus paisanos, que brindan con él y siguen cantando pacíficamente.

Va tras ello a hacerse cargo de la vieja casa, que se queda viendo desde lejos, indicándole Michaeleen que puede si lo quiere proceder a reposar a la suya, dado que se avecina una fuerte tormenta, aunque él afirma que le alcanza con su saco de reposar.

Pero cuando entra en la vivienda mira que alguien ha encendido la chimenea y ha barrido, y aunque no la puede ver adivina que fué Mary Kate, que se oculta.

Tira entonces una piedra contra un cristal asustándola y haciéndola salir de su refugio para intentar escapar, aunque él consigue agarrar su brazo cuando ya se encontraba en la calle y la atrae con fuerza hacia sí y la besa con mucha pasión mientras los azota el viento.

Ella no tiene una reacción hasta algo más tarde y trata de ofrecerle una fuerte bofetada que él consigue evadir parando su mano.

Cuando ella le echa en cara su descaro él le afirma que hay cosas difíciles de sobrepasar, como la visión de una muchacha por el campo mientras el sol se refleja en su pelo, o arrodillada en la iglesia como una santa, y más que nada que una desconocida haya limpiado su casa.

Ella le dice que hubiera hecho lo mismo alg√ļn buen cat√≥lico, d√°ndole √©l las gracias mientras ella abre la puerta para marcharse, aunque antes de salir es ella quien lo besa.

En breve Sean repara los da√Īos de su caba√Īa y la pinta, pasando por all√≠ mientras lo realiza el reverendo Playfair y su mujer Elizabeth, que alaban su gusto por c√≥mo arregl√≥ su casa, regal√°ndole una planta.

Mientras hablan el reverendo le dice que el apellido Thornton le resulta muy familiar, aunque él afirma es muy corriente.

Llega entonces un carro cargado con muebles, y entre ellos una colosal cama, la más grande que encontró, asegura, quedándose admirados todos los vecinos, incluida Mary Kate a su paso.

Antes de que vuelva a su casa se aproxima a ella Michaeleen, muy arreglado y le pregunta por qu√© va as√≠, pidi√©ndole √©l que escuche lo que debe leerle, ya que act√ļa como casamentero, yendo en nombre de Sean.

Michaeleen est√° muy borracho y solamente se le sabe, invit√°ndolo ella a ingresar y d√°ndole una copa para que siga, se√Īalando que si ella est√° en concordancia √©l hablar√° con su hermano, dici√©ndole que Sean mencion√≥ que le ten√≠a sin precauci√≥n la dote.

Mary Kate se alegra al escucharlo, aunque después asegura que todo lo de el irá con ella y que no puede tenerla en tan poca cosa al negar sus cosas.

Mary Kate toca tras ello una canción y canta feliz diciéndole a Michaeleen que puede mencionarle a Thornton que le va el asunto.

Sean, de gala y con un ramo de rosas acude a casa de la muchacha con Michaeleen, corriendo ella cuando se pudo ver a comunicar a su hermano de que tienen visita, aunque él sigue cenando sin desplazarse.

Les abre ella, dici√©ndole Michaeleen que van a comentar con su hermano, frente el que les transporta, aunque al observarlos, Danaher afirma que aunque fuera el √ļltimo hombre sobre la tierra no le conceder√≠a la mano de su hermana, tras lo que los echa de casa.

Sean le dice a ella que lo que cuenta es lo que diga ella y que van a casarse, aunque ella sube otra vez a su habitaci√≥n desconsolada, mientras Michaeleen le ense√Īa a Sean que sin el consentimiento del hermano no habr√° boda.

Lonergan cuenta cómo, al no comprender esas anticuadas prácticas, fallido y deprimido, Sean se ocupa de cabalgar por las tierras de Innisfree montando un caballo medio salvaje, a toda agilidad, y cuando se cruza con Mary Kate, que va en bicicleta, se limitan a darse los buenos días.

Temiendo que les acabe ocurriendo algo, y utilizando la convocatoria del certamen de carreras de Innisfree, el reverendo Playfair y su mujer, Michaeleen y nuestro padre Lonergan idean un plan para empujarlos.

Antes de la carrera se les pide a todas las damas que coloquen sus sombreros sobre unas picas ubicadas en la misión, aunque Mary Kate se niega a poner el de el

Michaeleen comienza a ordenar la puja, cuando llega Danaher y le dice que si se entera de que est√° tramando algo para que el yanqui se case con la viuda, acabar√° con √©l, ya que no puede comprender que un d√≠a vaya a por su hermana y al otro a por la viuda, asegur√°ndole Michaeleen que si le hubiera contratado a √©l como intermediario ya habr√≠a conseguido a la viuda a√Īos atr√°s, aunque le dice que no es a√ļn bastante tarde y que si la viuda no se decidi√≥ es porque ninguna mujer se meter√≠a en una vivienda donde ya hay otra mujer, y que si se hubiera librado de Mary la viuda ya se habr√≠a decidido.

Cuando las mujeres empiezan a prestar sus sombreros Danaher le pide a su hermana que ponga el de el, m√°s all√° de que se niega a llevarlo a cabo hasta que ve que la viuda Tillane lo pone.

Los 6 competidores empiezan una carrera accidentada y apasionante que gana Sean, que coge el sombrero de la viuda, observando cómo todos los jinetes coge uno de los sombreros, quedando solo sin agarrar el de Mary Kate.

El reverendo Playfair acude a felicitar a Thornton al que le dice que cabalga como un tornado, cayendo entonces en la cuenta de por qu√© le sonaba su apellido, ya que hablamos de “Tornado Thornton”, aunque este le pide que no diga nada.

Como ganador, Thornton da su sombrero a la viuda, que le distribución la copa de campeón y un ramo, dándole esta un beso frente los celosos ojos de Danaher, que le pregunta a Michaeleen si sigue en pie su oferta, pidiéndole 350 libras.

Poco tiempo después todos los convecinos esperan en la puerta de Danaher, acudiendo Sean elegantemente ataviado.

Le√≠das las amonestaciones, Will Danaher facilita que Sean corteje a su hermana, “bajo las condiciones comunes”, debiendo Flynn asumir la compromiso de vigilarlos mientras pasean y hablan, debiendo subir la pareja cada uno en un lado del carro, sin que Sean entienda por qu√© tienen que vigilarlos, dando por seguro que √©l en Am√©rica hac√≠a sonar el claxon de su coche y las chicas acud√≠an, asegur√°ndole Mary Kate que ella no dejar√° que la llamen a bocinazos.

Flynn afirma a lo largo de el recorrido que jam√°s vio a una pareja tan discreta

Tras un rato paseando Flynn les facilita que caminen en el transcurso de un kil√≥metro juntos para que se vayan acostumbrando a su compa√Ī√≠a, seguidos por Flynn, aunque tampoco a lo largo de el recorrido junto al r√≠o hablan, limit√°ndose a caminar juntos.

Al final √©l le dice que transporta un sombrero precioso, ocasionando la furia de ella al acordarse que a lo largo de la carrera el de el fue el √ļnico que se qued√≥ sin agarrar, tras lo que le dice despu√©s que tiene un car√°cter muy dif√≠cil y que es preferible que lo sepa, ya que los Danaher son peleones, a eso que Sean le responde que a √©l se lo suceden otras cosas que preferir√≠a llevar a cabo con una Danaher.

Ven entonces un t√°ndem con una vivienda y antes de que Michaeleen logre reaccionar van corriendo y se suben al mismo pedaleando a toda agilidad mientras el casamentero trata in√ļtilmente de seguirlos, renunciando a ello cuando su caballo, al llegar al bar se para, como tiene por pr√°ctica, no logrando Flynn evadir la tentaci√≥n.

La pareja por su lado se aleja por los caminos comarcales, echando ella a correr cuando se bajan, seguida por Sean, que ve cómo ella se descalza para atravesar un arroyo.

Ella al final se quita el sombrero, realizando √©l lo propio con el de el, que lanza como una pelota de b√©isbol adjuntado con los guantes, caminando despu√©s juntos hasta el cementerio, donde √©l afirma no esperaba terminar con una chica a la que est√° pr√≥ximo de besar, dici√©ndole ella que a√ļn queda bastante para los besos, ya que terminan de empezar su noviazgo y hasta al cabo de un mes no podr√°n pasear solos, al otro se celebrar√° la fiesta de la trilla y al siguiente‚Ķ

Ella se calla, observando que les queda bastante tiempo y piensa que quizá no deban aguardar tanto, abrazándose a él exactamente en el instante en que comienza a bajar una fuerte tormenta de la que se refugian bajo unos arcos, cediéndole él su chaqueta.

Allí abrazados y empapados observan la lluvia, volviendo a besarse otra vez.

Tras un corto cortejo sucedi√≥ la boda en la misma iglesia donde fueron bautizados, habiendo tras ello una simple celebraci√≥n donde los hombres cantan tras felicitar a los reci√©n en matrimonio, ofreciendo los “conspiradores” por el √©xito de su complot.

Ofrecen un brindis, aunque Michaeleen les dice que la tradición pide que no se brinde hasta que se otorgue la dote de la novia, disponiéndose todos a contemplarla, echando Will las 350 libras sobre la mesa, un collar y los muebles, tras lo que ofrecen un brindis por una extendida vida feliz.

Tras el brindis Danaher pide la palabra para llevar a cabo un aviso. Se√Īala que tras ofrecer en matrimonio a su hermana, esta abandonar√° la vivienda, y una vivienda no es nada sin una mujer, por lo cual ofrece un nuevo brindis por s√≠ mismo, se√Īalando que tambi√©n va a casarse, faltando solo que Sarah diga la palabra de rigor.

Pero esta lo llama caradura y le afirma que no posee derecho alguno a tal desatino.

Will no sabe nada, ya que le dijeron que ella aceptar√≠a su proposici√≥n cuando se casara su hermana, comprendiendo que le mintieron y que Sean consigui√≥ con mentiras y enga√Īos su matrimonio, dando por seguro que hay algo que no tendr√°, que es la dote, que tira al suelo.

Mary Kate se agacha para recogerla, pidi√©ndole Sean que la deje, no queriendo ella, y mientras trata de levantarla Danaher lo pilla desprevenido y le propina un pu√Īetazo noque√°ndolo.

Mientras est√° en el suelo, Thornton recuerda su √ļltimo combate que acab√≥ con su contrincante muerto.

Mary Kate le atiende, pero cuando se está recuperando se levanta rápidamente. El reverendo le pide tranquilidad temiendo que se lance contra Danaher, aunque él se restringe a coger a Mary Kate con la que se marcha.

Pero una vez en el hogar ella

Ya en el hogar ella ten en cuenta que desde ni√Īa so√Ī√≥ con poder gozar de sus muebles, sus porcelanas y sus adornos cuando se casara, dici√©ndole √©l que no sab√≠a que eso le importara tanto y que son demasiadas l√°grimas por unos muebles y unos cachivaches.

Al escucharlo ella sale afuera y le dice que es una vivienda hermosa, diciendo √©l que por medio de ella, pero cuando trata de tocarla ella no se lo facilita y le dice que llevar√° el anillo, cocinar√° y labrar√° la tierra, pero que hasta que no tenga su dote no se considerar√° casada, ya que se siente como una criada sin nada de lo de el y que hasta que no consiga su dote no la conseguir√° a ella y no volver√° a mirarle a la cara, ya que hay 300 a√Īos de sue√Īos contentos en esos muebles.

Se encierra tras ello en la habitación, aunque él abre la puerta de una patada, diciéndole que entre ellos no habrá puertas ni cerrojos, excepto los que ella ponga en su mezquino corazón, tras lo que la besa, pareciendo ella aceptar la situación cuando la coge en brazos y la lanza sobre la cama, que se rompe, aunque en lugar de acostarse con ella se marcha dejándola allí.

Por la ma√Īana se despierta en su saco de reposar cuando escucha c√≥mo fuera r√≠en los hombres del pueblo que est√°n fuera, pidi√©ndole ella que no la averg√ľence, por lo cual almacena su saco para que no lo vean.

Los hombres llegan cantando y con el auto cargado con los muebles de Mary Kate, se√Īalando que persuadieron a Danaher para que cambiaran de iniciativa, introduci√©ndolos en la vivienda, tras lo que se√Īalan que lo √ļnico que no lograron hallar es convencerle de que les diera su dinero, asegurando Sean que puede quedarse con √©l, aunque ella no lo comprende y se pregunta con qu√© clase de hombre se cas√≥.

Con su espineta Mary Kate canta y se ve feliz al haber logrado el lugar de vida que deseaba, mientras fuera Sean cava y planta rosas.

Ella se extra√Īa y le dice que no planta nabos, coles ni patatas, diciendo √©l “ni hijos”, diciendo ella entonces que las flores realzar√°n su hermosa casa.

Ella le dice que requieren un arado, una azada y un caballo, diciendo él que quizá un tractor, aunque ella dice que un caballo tiene más virtudes y le ofrece proceder a adquirir a Castletown y les dará tiempo a regresar antes de la cena.

Mientras ella se enlista escucha una bocina y sale corriendo recordándole él que había dicho que ella no correría frente una bocina, observando que tiene un bonito carro tirado por un caballo, diciéndole él que es para ella.

Llegan a la localidad con ella feliz manejando su carro, topándose allí con Will que está invitando a todos a una ronda de cerveza tras haber vendido las ovejas, diciéndole ella a Sean que es un óptimo instante para pedirle su dinero.

√Čl reitera que que no se cas√≥ con ella por su dote y que no se rebajar√° frente √©l, dici√©ndole ella que si a √©l le otorga verg√ľenza soliciar su dinero a ella le otorga verg√ľenza haberse casado con √©l, pregunt√°ndole √©l si los Danaher solo op√≠nan en dinero, observando c√≥mo ella llega a amenazarle con el l√°tigo antes de marcharse dej√°ndole a √©l all√≠ por lo cual debe regresar andando a su casa muy enfadado.

Por el sendero Mary Kate se topa con el reverendo Lonergan pescando, intentando de pescar a Arthur, el rey de los salmones, con el que mantiene una pelea recurrente.

Ella le dice que tiene algo muy considerable que contarle sobre su marido y sobre ella, confesándole en gaélico todo, agregado dado que él duerme en un saco.

√Čl se enoja al escucharla y le dice que en Irlanda un hombre debe reposar con su mujer.

Justo en ese instante Arthur pica, empleándose el párroco intensamenta para intentar ponerlo en la red, accediendo en el río, aunque el salmón escapa tras romper el sedal.

Al llegar al pueblo, Sean entra en el bar, donde los hombres beben y cantan, rechazando √©l la copa que le proponen, dirigi√©ndose a Danaher al que le dice que quiere comentar en privado con √©l, aunque √©l le dice que puede decir lo que desee, ya que est√°n entre amigos, dici√©ndole que ya sabe a qu√© fu√© y que quiere o√≠r ped√≠rselo, dando por seguro que lo va a dejar sin dientes, dici√©ndole uno de los presentes que pesa 10 kilos m√°s que √©l y que no ser√≠a justo, dando por seguro que podr√≠a llevarlo a cabo con un pu√Īo en el bolsillo.

Thornton, que no quiere meterse en inconvenientes opta por marcharse dando un manotazo a los pu√Īos de Danaher.

Fallido, acude a comentar con el reverendo Playfair, dado que es el √ļnico frente quien puede sincerarse, al ser el √ļnico que sabe por qu√© no quiere luchar.

√Čl reverendo le cuenta que colecciona novedades deportivas, encontr√°ndose entre ellas el aviso de retirada de “Trooper Thorn” donde aseguraba que no volver√≠a a luchar m√°s all√° de que la desaparici√≥n de su contrincante se debi√≥ a un incidente.

Thornton ten en cuenta que el muerto, Tony Gardello era un hombre casado y tenía dos hijos y una bonita casa y peleaba con limpieza, en tanto que él salió a matarle por culpa del maldito dinero.

Y en este momento todos, incluida Mary Kate creen que le tiene miedo a Danaher, lo que le regresa loco, ya que para él la dote no es considerable, diciéndole el reverendo que para ella si lo es, ya que es algo más que dinero.

√Čl dice que no vale la pena pelear por esto, pregunt√°ndole el reverendo si tampoco por su mujer, dando por seguro que no pelear√° salvo que est√© tan furioso como para matar, plante√°ndose que quiz√° ella no le quiere lo bastante, dici√©ndole el espiritual que cuando llegue el instante oportuno tendr√° una respuesta y espera verlo, cont√°ndole que posiblemente se tenga que marchar, ya que llega el obispo al d√≠a siguiente para su visita anual y tiene pocos feligreses.

El reverendo le cuenta que √©l tambi√©n boxe√≥ en su juventud, mostr√°ndole una fotograf√≠a cuando fue campe√≥n de los r√°pidos, y le dice que no debe menospreciar a Danaher, ya que, aunque torpe tiene una derecha tremenda y una mand√≠bula de granito”.

El reverendo le da una copa, pero después se la quita, ya que, le dice, desde ese instante debe entrenar.

Cuando vuelve a casa encuentra a Mary Kate en oposición al fuego, entregándole un palo, aunque él lo lanza al fuego, observando cómo ella se apresura a encenderle el cigarrillo que llevó a su boca, preguntándole si ha cenado, asegurando no tener hambre, diciéndole ella que la bebida produce ese efecto, asegurándole él no haber bebido ni solo una copa.

Le cuenta que habl√≥ con el reverendo, cont√°ndole ella que tambi√©n habl√≥ con el padre Lonergan, acerc√°ndose a √©l y admitiendo que la abrace y se recueste sobre √©l mientras fuma, observando c√≥mo por vez primera ella tiene un gesto cari√Īoso con √©l.

Por fin duermen juntos, levant√°ndose √©l feliz a la ma√Īana siguiente mientras la llama para que le prepare su t√©, no encontr√°ndola en el hogar, por lo cual se asoma afuera, encontrando a Michaeleen, que le dice que llev√≥ a su mujer a la estaci√≥n de madrugada porque le mencion√≥ que le quer√≠a, y no puedo vivir con un hombre del que se averg√ľenza.

Thornton le pide a Flynn que le ensille el caballo, pero este le dice que no quiere asistirle a que le cause m√°s verg√ľenza a su mujer.

Mary Kate espera en la estaci√≥n inquieta y al final se sube al tren cuando este se ve ya dispuesto a partir con 4 horas y media de retardo gracias a que el maquinista fue a conocer un partido del mejor conjunto de Irlanda seg√ļn √©l, algo que le discute el jefe de estaci√≥n, disponi√©ndose a dirimir a pu√Īetazos sus diferencias cuando llega Thornton y comienza a buscar a su mujer tras cada puerta hasta que la encuentra acurrucada. La saca a rastras del vag√≥n y la ordena a acompa√Īarlo mientras todos, incluidos los trabajadores del tren los siguen presintiendo que se avecina pelea.

También es testigo de la escena el reverendo Playfair que había ido a la estación a agarrar al obispo.

Llega la novedad de que la está forzando a volver tirando de ella al bar, organizándose todos para informarse por dónde llegarán, presintiendo que será un día histórico para Innisfree, tanto que Cohan dice que la bebida corre por cuenta de la vivienda.

Thornton arrastra a su mujer sin importarle que pierda un zapato, arrastr√°ndola cuando se cae, siendo seguido por una comitiva cada vez m√°s grande que se les une desde todas partes, entreg√°ndole una mujer una vara para que le pegue a su mujer.

Llegan así hasta las tierras de Danaher, que se encontraba con sus trabajadores recogiendo el heno, diciéndole al llegar que le debe todavía 350 libras y le pide que se las otorgue.

Al notar entre los ayudantes a los integrantes del IRA, Danaher pregunta si su organización está también metido en eso, lo que ellos niegan.

Danaher le afirma que no le pagará jamás, frente lo que Sean responde que entonces rompen su contrato y le devuelve a su hermana arrojándola a sus pies, ya que si no hay dote no hay boda, recordándole que esas son sus prácticas, no las de él.

Danaher opta entonces por tirarle su dinero al suelo y le pide que lo recoja, asegurándole que si regresa a exhibir sus narices por allí se las aplastará.

Thornton recopila de hecho el dinero el dinero y, restablecido su orgullo, Mary Kate se dirige a la caldera de la trilladora cuya puerta abre, arrojando Sean a esta los billetes, tras lo que, cogidos del brazo avanzan orgulloso entre la multitud hasta que, al pasar con Danaher este trata de golpearlo, aunque él lo esquiva y lo golpea a su vez.

Mary Kate no se ve interesada ya en la pelea y le dice a Sean que se va a casa, ya que debe prepararle la cena, continuando orgullosa entre sus convecinos mientras Sean la mira sonriente, utilizando Danaher que est√° distra√≠do para golpearlo, comenzando tras ello una extendida pelea entre los dos cu√Īados.

Los golpes van y vienen hasta terminar enfrent√°ndose todos entre todos mientras la novedad llega hasta los pueblos cercanos

Observando que la pelea se ha extendido entre los ayudantes Michaeleen dispara al aire y les ten en cuenta que es una pelea privada y tienen que respetar las reglas del marqués de Queensberry y los no competidores tienen que mantenerse en lote neutral.

Desde lejos el obispo y el reverendo Playfair observan la pelea, apostando entre ellos, lo mismo que sucede entre la mujer del √ļltimo y la viuda Tillane que espera que gane Danaher.

La pelea transporta a los contendientes durante distintos sitios, acabando Thornton en el río, y siempre que cae alguno de ellos al suelo alguien les lanza un cubo de agua

Los policías llaman para soliciar refuerzos, pero su superior lo que les dice es que apuesten 5 libras en su nombre por Danaher.

Flynn es el solicitado de anotar todas las apuestas, no dando abasto a apuntarlas.

Entretanto, Dan Tobin recibe los √ļltimos sacramentos en su lecho de muerte del joven sacerdote, padre Paul cuando se escucha el ruido de la pelea, frente lo que Tobin se viste y sale para contemplar la pelea, mientras el padre Paul corre hasta el r√≠o para comunicar a Lonergan de lo que est√° ocurriendo, pidi√©ndole su auxilio para parar la pelea, olvidando lo considerable que es para √©l la pesca de Arthur para correr hacia el sitio donde est√° teniendo el combate, qued√°ndose apartado mientras sigue la evoluci√≥n de este sin tomar en cuenta la petici√≥n del otro sacerdote de que intervenga para separarlos.

Llegan peleando hasta el bar de Cohan, decidiendo hacer una parada para beber, lo que adem√°s permitir√° que entretanto llegue el autob√ļs del pueblo cercano.

En el bar Danaher afirma que habr√≠a viajado kil√≥metros por una pelea as√≠, y le dice que le est√° cogiendo cari√Īo y que su viuda, su hermana, no tuvo tan mal gusto.

Tras beber, se empe√Īan los dos en invitarse el uno al otro m√°s all√° de que ha dicho Cohan que invitaba √©l, acabando opinando por qui√©n paga, lanz√°ndole Danaher la cerveza a su cu√Īado la cara, por lo cual este le otorga un pu√Īetazo que le hace atravesar la puerta de la taberna.

Cuando acaba la pelea, la se√Īora Playfair le confiesa a su marido que apost√≥ y perdi√≥ tres libras con la viuda Tillane, y que sabe que eso no est√° bien, aunque entonces ve c√≥mo sale de casa el obispo que le distribuci√≥n a su marido un cheque por 30 libras.

Es ya de noche y Sean y Will vuelven a casa abrazados y borrachos, arrastrándose y cantando juntos la canción clásico sobre el jóven que estuvo en las colonias, viéndolos llegar Mary Kate, que tiene la mesa lista, diciéndole Sean que ha invitado a cenar a su hermano.

Tras ese episodio volvió a reinar la tranquilidad en Innisfree.

Al d√≠a siguiente, y liderados por el padre Lonergan, se re√ļnen todos los vecinos del pueblo a la salida, pidi√©ndoles el sacerdote que cuando pase el reverendo Playfair con el obispo le vitoreen todos como si fueran protestantes, ya que es un √≥ptimo hombre, tap√°ndose √©l mismo el alzacuellos con un pa√Īuelo para gritar con ellos, observando de hecho el obispo c√≥mo todos aclaman a su pastor.

Tras estos avanza un carro, el del casamentero Michaeleen que transporta a Danaher y a la viuda Tillane, que inician así su romance, también aclamados por todos.

Frente a su casa, Sean y Mary Kate despiden también al reverendo y observan el cortejo de Will y Sarah cuando ella le susurra a él algo al oído, tras lo que van corriendo hacia la vivienda.

Calificación: 4