Resumen del libro «El niño 44»

«El niño 44»

 

Es un libro atrayente, escrito de manera ingeniosa para capturar la atención del lector desde el comienzo, con un argumento muy bien creado con elementos de suspenso y espionaje, combinados con la intensa persecución de un asesino en serie, todo enmarcado en el contexto de una situación histórica dura e inclemente, donde el personaje principal debe superar para dejar de ser un instrumento del Estado y transformarse un ser pensante, consciente del bien y el mal.

 

Acerca del libro

El libro que se titula «El niño 44» fue escrito por Tom R. Smith, quien se consolidó a través de los años como un creador de renombre en todo el mundo, cuyas proyectos tiene una calidad increíble. En esta ocasión el escritor nos distribución un trabajo literario muy bien estructurado, con unos individuos profundos y bien perfilados, que van modificando todo el tiempo desde el comienzo de la historia.

El escritor británico publicó en el año 2008 la novela de suspenso «El niño 44», la cual tuvo un éxito sin precedentes entre la red social literaria y el universo de leyentes, quienes piensan a este trabajo como uno de los especiales del año y gracias a la enorme aceptación que tuvo, fue traducida en más de 36 idiomas; el libro también fue nominado a más de 17 premios a nivel en todo el mundo, ganando 7 de ellos de forma indiscutible, una de los más importantes fue ‘Mejor thriller del año’ en el 2008.

La trama de este fantástico libro se enfoca en los años posteriores a la hambruna Soviética, que azotó mortalmente al país y mermó horriblemente a la población, sobretodo en los apartados sitios rurales. La mayoría de la gente que vivían en estos pueblos vieron fallecer a sus pobladores lentamente, de hambre y frío, mientras ocurrían cosas atroces impulsadas por la carencia de ley y de comida.

El libro de Tom R. Smith tiene un trabajo de documentación increíble, donde podemos encontrar datos que nos dibujan de forma precisa la verdad que tenían que combatir la gente a las que les tocó vivir en una de las épocas más terribles de Rusia, donde la pérdida de los valores era ocultada bajo el manto de quienes gobernaban a base del miedo que causaban en la población.

 

«El niño 44» es un thriller que mantiene al lector en un estado de desconcierto recurrente, con la impaciencia de entender que sucederá después. Al leer esta historia estamos muy cercanos a los individuos primordiales, quienes dejan al desnudo las emociones humanas en un instante en el que mostrar quien eres podía ser considerado como un delito o una traición a los valores de la patria.

Hay un tema de espionaje que deja ver la actitud paranoica de los individuos que van apareciendo en la trama; como entre otras cosas, la iniciativa del régimen Estalinista sobre desconfiar de todos, porque nadie cuidaba mejor que el Estado, y a él hay que lealtad de pensamiento y corazón, así implique probarlo con nuestra vida.

Desde otro criterio está la espeluznante presencia de un sin corazón asesino en serie, quien desde el anonimato hace cosas terribles a los más inocentes de forma recurrente, con capacidad, tiempo, ocasión y un propósito planificado, metódicamente reitera constantemente, hasta que por fin alguien consigue lograr que se detenga para toda la vida.

El argumento de este libro está muy bien creado, durante la trama el creador de a poco va exponiendo los hilos de relación entre los individuos, fundamentalmente con los hechos del pasado que desencadenaron la cosecha de sangre y muerte que actualmente de la historia.

 

«El niño 44» tiene un ámbito desolador, no solo porque muestra un panorama sombrío de hambre y muerte, sino también por la sepa de independencia. Completamente todo era controlado por el Estado, desde el sitio donde vivir, el tipo de trabajo a hacer y hasta la comida que se podía llevar a tu casa; los niños eran adoctrinados desde muy pequeños, con la iniciativa de que ningún sacrificio era bastante grande si así lo requería el gobierno.

Resulta increíble el horror de vivir así, la pobreza y la desconfianza eran un caldo de cultivo ideal para que sucedieran hechos reprochables contra la integridad de la gente, ya que lo que no era bien visto se consideraba criminal, y a los acusados se les confinaba a largas condenas, sin pruebas, sin presentes y con confesiones conseguidas bajo terribles torturas.

Resumiendo, «El niño 44» es un libro increíble, divertido y absorbente, cuya ambientación en la golpeada Rusia Estalinista sirve de marco para la aguerrida compañía de un hombre que a lo largo de toda su historia estuvo convencido que el método y los argumentos del partido oficial eran por el bien de todos y que su país era un paraíso de igualdad y fraternidad, al opuesto de sus contrincantes declarados con sus ideas capitalistas.

Tom R. Smith dice haberse inspirado en el lastimosamente célebre asesino en serie de nacionalidad Rusa, llamado Andréi Chikatilo, quien aterrorizó al frío país entre las décadas de 1970 y 1990, teniendo una prolífica carrera criminal donde le quitó la vida a unas 52 personas, en su mayoría niños, lo cual dejó una estela de terror y miedo en la población, hasta que logran atraparlo y condenarlo a muerte.

 

El argumento que Smith muestra en «El niño 44» está apoyado en esta serie de crueles homicidos, pero para poder contar la historia con un giro atrayente y fuera de lo usual, la ubica en un contexto histórico que consigue detallar los hechos en la década de los años 50 en la dañina y Estalinista Unión Soviética.

Es así como el lector puede deleitarse con las increibles especificaciones de los sitios y hechos que nos llevan a los últimos años de esta época en la historia. Debido al éxito obtenido por el libro, se llevó a la pantalla grande en el año 2015, siendo todo un hecho en el cine y contando con la participación de artistas consagrados que le brindaron vida a la cinta como un reflejo de las páginas del libro.

Película de «El niño 44»

Fundamentada en el libro «El niño 44» en el año 2015 se filmó una película con el mismo nombre, en la cual de forma magistral quedan plasmadas las severas críticas del creador al sistema de gobierno estalinista, puesto que era una patraña, donde los misterios y la paranoia eran vividos todos los días por personas reprimidas y esclavizadas, en nombre de un bien común para la utopía socialista que gobernaba a través de inspirar terror.

En la película se muestra la pesadilla que vive Leo Stepánovich, a nivel personal y profesional su historia se derrumba, y además  de esto se ocupa de seguir y atrapar a un capaz y sin corazón asesino que resulta ser un individuo más cercana de lo que el mismo piensa.

El sistema reinante en la Unión Soviética le pone muy difícil el poder solucionar los inconvenientes que le asfixian, puesto que algún persona era un potencial enemigo y sus pasos debían ser lo más cautelosos probables, para no caer en el mismo sistema que el mismo ayudó a hacer.

Argumento de El Niño 44

El argumento del libro de Tom R. Smith nos trae la crónica de Leo Stepánovich, un leal y adoctrinado hombre, que tiene entrenamiento militar y siente en su corazón la llama ardiente de ser útil al país al valor que sea.

Como trabaja en el Departamento de Sabiduría de la Unión Soviética y gracias a su dedicación y desempeño según las directivas del partido de gobierno, con premisas intensamente Estalinistas, le han asignado realizar la investigación del asesinato de un niño pequeño que fué encontrado de forma horrible, y que desgraciadamente es el hijo de uno de sus compañeros de departamento.

 

La situacion es proclamado como una muerte trágica y accidental, gracias a fallas graves en la investigación, lo cual enfurece al padre del niño y compañero de trabajo de Leo.

Mientras avanza la trama, Leo Stepánovich hace un viaje introspectivo que lo transporta a saber que en este sistema implementado en el país ya hace un largo tiempo, suceden cosas que son injustas para el ciudadano y que se transporta por enfrente a todos los que no cumplan con el plan especial de convivencia premeditado por Estalin y su cúpula de poder.

Mientras suceden los hechos, el personaje principal se ve forzado por la presión del sistema a llevar a cabo cosas que no son del todo correctas, en nombre del bien común, pero el punto de quiebre se muestra cuando debe controlar y probablemente delatar a su propia mujer, por cargos de espionaje.

Nadie más que Stepánovich sabe que una acusación de esta clase, aunque sea inverosímil, significa una sentencia de muerte, ya que cuando se requería de un culpable, no había nada que salvara a la persona señalada.

Al intentar salvarse de la situación limpiando su nombre y el de su mujer, está con viejos fantasmas del pasado y un férreo enemigo. Entonces empieza la más dura de las indagaciones que hizo en su historia, donde después de muchas muertes de inocentes está próximo de llegar a la realidad, no sin antes saber que está más implicado en los crímenes de lo que el mismo se piensa.

 

Ni las condecoraciones que obtuvo en toda una vida de servicio intachable evitan que sea degradado y se le expulse de Moscú, para ser exiliado en las afueras de un perdido pueblo industrial, que está sumido en la pobreza, el hambre y la desidia.

Estando allí tiene órdenes de incorporarse inmediatamente a la milicia y se topa con un niño muerto, con señales semejantes a las de un caso que tuvo meses atrás y que por desidia no resolvió. Pero en este momento todo es diferente y quiere llevar a cabo las cosas bien, así que de forma incansable se implica para investigar intensamenta, sin importar poner en compromiso su propia integridad y la de su mujer.

Con muy poco que perder, estas informaciones desencadenan toda una secuencia de hechos que lo llevan al límite, puesto que está convencido de atrapar a este sin corazón criminal, que es hábil y escurridizo; con el agravante de que el verdadero riesgo se cierne sobre él y su mujer, una amenaza que viene gestándose ya hace años, cuando era solo un niño entre la pobreza, intentando encontrar algo para lograr comer.

 

Personajes

Los individuos en el libro «El niño 44» están muy bien perfilados, sus historias desde un pasado distante comentan muchas de sus reacciones de hoy, hasta sus pensamientos, sentimientos y misterios más profundos, revelan cómo son verdaderamente.

Es importante que conozcamos a los individuos primordiales, ya que estos evolucionan mientras va continuando la novela. En algunos de ellos el cambio es tan visible que no se asemejan a como eran cuando comenzó el relato. Esto nos hace identificarnos con ellos, puesto que el creador ha descrito sus vidas para hacernos parte de esos cambios, que nos llevarán en un viaje en busca de la realidad.

En este universo distante y magistralmente premeditado por el creador, estamos individuos atormentados por la pobreza y la carencia de independencia, envueltos por traiciones permanentes que se detallan a fácil vista y se escudan en contribuciones para hacer mejor la calidad de vida de todos, donde el hambre más feroz provoca que seres taimados y mediocres hagan cosas impensables, reprochables y egoístas, por tener comida en la mesa.

Uno de los puntos donde tenemos la posibilidad de ver los tacaños hábitos de los individuos en la historia se relaciona de manera directa con el ámbito, el contexto histórico al que día a día tienen que confrontar es terriblemente hostil desde todo criterio, ya que la enorme mayoría debe aceptar tener que vivir en un hacinamiento asfixiante y acostumbrarse a comunicar un pequeño espacio sucio, impersonal y grotesco, de donde unicamente se puede salir si el gobierno premia la lealtad al sistema, para gozar de las comodidades que soñaban.

 

Principales

Los individuos primordiales están conformados por la pareja personaje principal, Leo y su mujer Raisa. Esta pareja va encontrándose a través de la historia, en múltiples oportunidades se cuentan sus misterios y sus reales sentimientos, hasta que en el final descubren de que unicamente se tienen el uno al otro.

Leo Stepánovich

Es el personaje primordial en el libro que se titula «El niño 44», hablamos de un hombre fuerte, aunque confundido y algunas veces un poco desinformado de la verdad donde vive. Siendo niño tuvo vivencias que lo marcaron para toda la vida y que lo llevaron a cuestionar sus propios valores morales.

A través de este personaje el creador expresa hasta qué punto puede llegar la fe ciega de un ser humano, donde la obediencia domina las acciones sin cuestionar completamente nada de un accionar que por el momento no es respeto, sino dar nuestra independencia, sintiendo que hay que fidelidad a un sistema político de gobierno que en lugar de ofrecer, lo ha quitado todo.

 

Leo se desplaza en un mundo gris, donde la fría y dura situación lo aprisiona sin piedad. La mayoría de la gente tienen cuidado y frustración en sus vidas, pero hay que vivir para ser útil al bien común y admitir que hay un asesino suelto no encaja en la iniciativa de que viven en un paraíso controlado.

El estado debe buscar todos los medios para que sus ciudadanos de todos modos crean que con un sistema especial como el Estalinista, no tienen que preocuparse por su seguridad, porque el gobierno se ocupa cuidarlos; esto trae como resultado que una investigación por el homicidio de un niño no tenga la más grande consideración y se desee ofrecer cierre al caso lo más próximamente viable, Leo es el responsable de esta investigación y empieza a cuestionarse si verdaderamente merece continuar apoyando un sistema como este.

Raisa Estepánovich

Es la mujer de Leo, y aunque al inicio de la historia se expone sumisa y delicada, mientras pasa el tiempo se transforma en una mujer fuerte e sin dependencia.

En su pasado tuvo que sobrepasar varias cosas difíciles, que la han endurecido y la llevan a sentir desconfianza de los que la cubren. En medio del temor que siente con lo que sucede con su marido y con la investigación que el mismo está llevando a cabo, donde ella es el propósito, no revela ningún sentimiento de debilidad o angustia.

Cuando Leo la protege frente sus superiores, las cosas se complican, pero ella sigue estable y piensa con una claridad increíble, expresando fortaleza y intención para salir de los inconvenientes. Este personaje ya no es una mujer que está a la sombra de su marido para conseguir un importancia propio en la historia.

 

Vasili Ilich Nikitin

Vasili es el segundo al mando en el conjunto de Leo Stepánovich, es un individuo fría, calculadora y traicionera a quien solo le importan sus planes personales. En el pasado, este sin corazón hombre denunció por traición a su único hermano, en un intento patético por ganarse la seguridad de sus superiores y alzar su estancada carrera en la fuerza.

La estrategia de Vasili se llevó a cabo en una fiesta familiar, donde su hermano se emborracha y dice un chiste de mal gusto sobre Stalin; el lo denuncia y inmediatamente se lo llevan preso, sin juicio ni defensa alguna, lo sentencian a trabajos forzados en una cárcel en las afueras de Moscú. En un intento por huír aniquila a unos cuantos guardias y huyendo consigue atravesar la frontera, sin dejar rastro.

Esto es una mancha para el expediente de Vasili, quien ve truncadas sus opciones de acenso por lo cual logró su hermano, así que con un corazón lleno de odio, vive solo para entretenerse complaciendo sus macabros antojos.

A enormes aspectos, Vasili era un hombre muy interesante, prominente y corpulento, pero a la vez era un ser repugnante en todo sentido, tenía el porte de un héroe con el corazón negro como la más oscura de las noches. Detrás de la característica sonrisa que siempre tenía en la cara, se ocultaban pensamientos horribles de venganza y crueldad desmedida.

Resumen de El niño 44

A continuación mostramos un terminado resumen de la increíble novela de suspenso, homicidos y espionaje llamada «El niño 44», donde exploraremos los elementos más importantes del argumento para conocer intrigas y misterios que cubren a los individuos primordiales, todo ello simultáneamente que se le proporciona cacería a un sanguinario y barbárico asesino serial, que comete crímenes atroces solo para llamar la atención a su calmada vida.

 

Capítulo 1.  Enero de 1933

La historia nos transporta en un viaje al pasado hasta el año 1933, donde el presente es desolador y sin esperanzas de llegar a conocer un futuro mejor. En la localidad ucraniana de Chervoy podía respirarse el olor a muerte en el aire, las escasas personas que quedaban en el poblado, solamente podían respirar entre la mugre, la carencia de agua y comida, la promesa de subsistir hacía un largo tiempo que se había perdido.

Es el horror que hace la hambruna, la gente superiores unicamente se sentaban a ver cómo se les iba la vida, y los niños con su lejana inocencia se escondían para hallar algo que pudiesen comer; en este punto ya se había acabado ya hace bastante lo que comunmente comían, así que la opción que les queda son las ratas, los pequeños animales, la corteza de los árboles, las hojas, las semillas secas, las raíces, los gusanos y lombrices o algún cosa que les quite el mal producido por el hambre.

En este ámbito tan inhóspito viven dos niños pequeños: Pável de unos 10 años, es profesional cazador de todo lo que se mueva y respire, en tanto que su hermanito Andréi según él es torpe y lo retrasa cuando sale a buscar comida para su madre Oksana, quien solamente tiene fuerzas para cuidarlos; el hambre y la carencia de aliento la tienen al límite de un colapso, pero trata de aparentar fortaleza por sus pequeños.

 

Un día Pável llega con la novedad de que vió un gato, un tesoro para esos que no tienen qué comer, y piensa que si hace todo como es debido podrá traerlo como un premio para su madre, ella al oír de sus proyectos, le dice que vaya con el hermano más pequeño para garantizar el preciado botín.

Esto es un error, pensaba el chico de 10 años, pero igual se fueron a su aventura; el niño más grande había premeditado toda la estrategia, sabía como hacer una desarrollada trampa para sorprender e inmovilizar a su presa, para después traerlo a casa en el más absoluto silencio, ya que una fuente de carne como esa era muy buscada por todos.

Pável le dio normas a su hermano pequeño y todo estuvo dispuesto, pero cuando el gato se acercó y Andréi debía halar la cuerda para atraparlo, no lo logró bien y se escapa, debieron lanzarse sobre él y atraparlo con sus cuerpos hasta que su hermano le partió el cuello y por fin regresa el silencio.

Pero era muy tarde, el alboroto había atraído a otros al lugar apartado del bosque donde se encontraba llevándose a cabo la cacería, y después de unos instantes de confusión, mal, golpes y carreras por subsistir, de los dos pequeños solo queda el menor, llorando y desorientado, solitario en la mitad de la nada.

 

Como ha podido volvió a casa y llorando le contó a su madre lo que pasó, ella le respondió entre lágrimas, que desgraciadamente a su hermano se lo habían llevado personas malas para mitigar su hambre. Pável por el momento no volverá jamás más, ya que mientras se encontraba cazando al gato, alguien lo se encontraba cazando a él.

Capítulo 2. Moscú, Febrero de 1953.

Era un frío día en el inexorable invierno de Moscú, dos chicos jugaban a lanzarse bolas de nieve entre risas y carreras para esconderse, hasta que la hermana una niña que se llama Zhora, un poco más grande que el jóven llamado Arkadi, le lanza una bola de nieve que tenía piedras dentro suyo para ofrecerle un certero y golpe feroz, el cual resultó ser bastante fuerte y ocasionó que el pequeño cayera llorando en el piso.

Con la mano llena de sangre y la cara lleno de lágrimas, se levanta enardecido de furia y sale corriendo solo hacia el bosque, sin escuchar los gritos de su hermana al pedirle que vuelva. La vergüenza de haber perdido en el juego contra una niña lo logró querer distanciarse de allí sin suponer las consecuencias; en un acto que marcaría su destino ya que no podría regresar jamás.

Capítulo 3. 14 Febrero del mismo año.

Leo Stepánovich se dirige a un edificio del gobierno, hay que enseñar en una reunión que él sabe será difícil, ya que es un acercamiento con la familia y los probables presentes de un niño que han encontrado ejecutado en las afueras de la región, cerca de las vías del tren.

 

Este pequeño era el hijo de uno de sus compañeros de trabajo en el Departamento de Seguridad del Estado. Leo había leído el reporte de la investigación y sabía que frente el profundo mal por la pérdida de un hijo, la familia no podía aceptar el fallo de una muerte accidental, por estar jugando donde no debía.

Había llegado a esta conclusión ya que no había ni presentes ni prueba forense que le aseguraran lo opuesto, así que con ganas de conciliar los ánimos se muestra frente los afligidos padres. El nombre del niño es Arkadi Fiódorovich Andréyev, su padre era Fiódor Andréyev, uno de los inferiores de Leo, y a quien no tenía ganas de combatir de ninguna forma.

Al empezar a escuchar los testimonios, se proporciona cuenta de algunas inconsistencias en medio de estos y el estudio oficial, además del marcado nerviosismo que se sentía en el ámbito. El testigo tenía miedo de comentar y no por estar implicado, sino porque podrían acusarlo de traidor, puesto que en el gobierno se decía que no era viable que en Moscú pudiera existir un asesino.

Stepánovich había llegado a este puesto de jerarquía en el departamento de seguridad, gracias a su invaluable desempeño mientras se encontraba en el ejército. Había cumplido a cabalidad con el entrenamiento en manejo de armas y técnicas de combate, era un soldado ejemplar y su lealtad había sido recompensada con un puesto de consideración, una aceptable casa y buena comida, se encontraba en su mejor instante y quería seguir aún más.

 

Por su porte inigualable, lucía fuerte y apuesto, además se encontraba convencido de que era el sujeto ideal para un prominente cargo en el gobierno, según la propaganda usada para poder la aceptación de la población generalmente y lo que el gobierno se esforzaba por proyectar.

Sus funcionalidades eran simples: debía cumplir ordenes literalmente. Adjuntado con su conjunto de trabajo,  debía buscar, atrapar, conseguir información e investigar las probables conexiones que tuviese un individuo señalada. Él cumplía con su trabajo realizando lo destacado posible; pero hay algo que se dispara en su cabeza cuando empieza a suponer que no todo es lo que se ve y que no en todos los casos es culpable el acusado en cuestión, algunas veces hay que abrir la cabeza para entender la realidad.

Pero regresando a la misión de ese día sobre su temida entrevista con Fiodor, el padre del pequeño que fue encontrado muerto, se sintió diferente, hubo algo que le abrió los ojos.

Los presentes y los padres del jóven han comenzado a ofrecer sus testimonios, los cuales no compaginaban con lo escrito por el forense, entre otras cosas, en el papel decía que el cuerpo se encontraba vestido al encontrarlo y presentes en la escena dicen haberlo visto totalmente desnudo, con su ropa apilada a un lado de las vías.

 

Peor aún, la autopsia confirmaba que el jóven presentaba los golpes propios causados por el tren en marcha, por jugar muy cerca de las vías; pero de todos modos presentaba marcas de ligaduras, cortes profundos hechos con un elemento afilado y le habían extraído órganos internos.

El padre del niño se sentía frenético, loco de íra y de frustración, puesto que existían las pruebas, estaban los presentes, solo había que investigar y atraparían al asesino de su hijo, pero en lugar de eso se encontró con que su amigo y compañero Stepánovich quería ofrecerle un cierre definitivo al caso sin tener en cuenta nada de lo que se había encontrado.

Al pobre Fiodor no le quedó más remedio que ofrecerle la mano en señal de agradecimiento por haberse tomado el tiempo de explicarle la situación, pero por dentro moría de íra, en ese instante se sembró la semilla del odio en él.

Capítulo 4, 5 y 6. Kimov y la parte norte de Moscú.

Anatoli Brodski es un veterinario guardado y relajado, que solo se encarga de su trabajo y no se mete en lo que no es asunto de el. Solo trabaja, come y regresa a casa cada día, todos los días.

Pero en este momento se enfrenta a una acusación infundada, el gobierno lo realiza está acorralando, se piensa que es un arriesgado espía al que tienen que encerrar, para sacarle una confesión sea como sea, la que desde luego va a señalar a más gente inocente, realizando que parezca que el país está lleno de traidores que venden información.

 

Brodski inicia la huida del inquietante Departamento de seguridad del estado, donde el conjunto que encabeza el inexorable Leo Stepánovich empieza a perseguirlo sin descanso. Se refugia donde puede, puesto que ahora mismo nadie va a asistirlo, ya que se juegan la vida en ello.

Mientras Leo armaba la situacion contra Brodski, reflexionaba sobre el método que estaban usando para encontrarlo y de repente un concepto vino a su cabeza, «¿Y si es inocente?…»

Sabía que debía capturarlo y llevarlo para el interrogatorio respectivo, pero sentía que algo se encontraba fallando, ya que se piensa que un individuo es inocente hasta que se demuestre lo opuesto, pero en lugar de eso, lo que ellos estaban realizando era presumir culpable a alguien sin haber hecho una investigación como hay que.

Pero Brodski le iba a ofrecer pelea, en relación tuvo la posibilidad escapó, iniciando una persecución que le cambiará la vida a los dos. Stepánovich en su afán de realizar su trabajo lo persigue, logrando ubicarlo en una vivienda de un viejo amigo; a quien el doctor le había ayudado a socorrer su historia y se sentía en deuda.

Las cosas se van de control cuando un integrante del conjunto, quien desde el inicio cuestiona los métodos de trabajo y generalmente expresa el odio que le tiene a Stepánovich, empieza a actuar de forma volátil y el deseo de ver correr la sangre que tiene dentro se ve que no conoce límites.

 

En la mitad de una desenfrenada búsqueda, dan con una pista y se muestran en la vivienda del amigo de Brodski. A pesar de que los ocupantes de la vivienda son inocentes, Vasili los llama traidores y en un acto de maldad le dispara a los padres de dos niñas pequeñas en frente de ellas, con la intención de mataros a todos, pero es detenido por Stepánovich quien utiliza su autoridad y le ordena que se calme.

En la mitad de la confusión Brodski sale corriendo hacia el bosque, siendo buscado por Leo, pero cuando por el momento no le quedan fuerzas, el veterinario se deja caer en las heladas aguas con la intención de que el frío lo matara; pero el incansable Stepánovich se arroja detrás de él y lo salva.

Cuando se recuperan de estar en las gélidas aguas, se devuelven a Moscú sintiéndose triunfantes por haber encontrado al fugitivo. Las niñas cuyos padres habían sido asesinados eran llevadas a la fuerza a un orfanato en Moscú, donde lo más posible es que murieran de hambre, mal y desidia.

Capítulo 7. 16 de Febrero, Moscú.

Leo debía finalizar su trabajo, después de la atropellada persecución del veterinario debe rendir cuentas a sus superiores; para eso se dirige al edificio donde trabaja el Cuartel General de los integrantes que forman parte a la directiva interna del Departamento de Sabiduría del Estado.

 

Por alguna razón se encontraba nervioso, quizás era por la horrible sensación de desolación que se respiraba en aquel edificio, más allá de que todo se encontraba limpio y acorde al cargo de los oficiales, algo aquí le revolvía el estómago. Aunque no sabía cuántas ejecuciones se ordenaban en estas áreas de trabajo, fácilmente lo podía imaginar. Por último entró a La Lubianka.

Él sabe que a los condenados que corren la peor de las suertes son llevados a los Gulags, dependencias del estado con paredes acolchadas para atrapar las balas que se usan en las ejecuciones y pisos manchados de la sangre de la gente que son torturadas hasta fallecer, quienes la mayoría de las ocasiones terminaban diciendo justo lo que ellos querían.

Entre sus pensamientos se dejaban colar algunas cuestiones más que nada lo que se hacía en nombre del Estado, de lo cual era parte; pero siempre acababa diciéndose a sí mismo: «El terror siempre existió, si no se asusta a los desertores continuarán realizando daño al país, es por el bien común.»

En una de las áreas de trabajo acogedoras y bien iluminadas estaba Kuzmín, su oficial superior, quien con una actitud tranquila y espeluznante, le recibe con una sonrisa, a su alrededor están las paredes repletas de cuadros de Stalin y de consignas del Partido de Gobierno.

 

El primer tema a tratar era lo ocurrido con Vasili, Kuzmín le dice a forma de observación que no estuvo bien su altercado y que eso de golpear a un compañero no era bien visto en la unidad. A eso que Leo responde que era para detenerlo, ya que se encontraba fuera de control.

Esa razón no parecía seducir del todo a su superior, quien sin perder la tranquilidad le dice a forma de prueba que proceda a interrogar a Brodski colaborando con Vasili.

Al ingresar a la pequeña celda vio al prisionero agotado, lleno de sangre, atado de manos y pies, solamente podía sostenerse en la silla, los oficiales custodios se habían asegurado de no dejar que durmiera y la carencia de sueño ya lo hacía comentar con poca coherencia.

Cuando Stepánovich le ejecuta las primeras cuestiones, Brodski le advierte que no posee nada que decir y que es inocente de los cargos, «solo soy un médico veterinario que no sabe nada de espionaje, completamente nada».

 

Hasta entonces entra un doctor que se destaca en utilizar medicamentos que según el, harán comentar al prisionero, le inyecta y este empieza a convulsionar; cuando deja de temblar, solamente puede sostener su cabeza. El doctor les dice que pregunten en este momento, es el instante especial. El prisionero no inculpó a nadie, de hecho no ha dicho nada jamás más.

Capítulo 8. 17 de Febrero.

Para el Departamento de Seguridad del Estado trabaja el Doctor Zarubín, alguien que resulta ser una parte estratégica en el juego, ya que sabe acatar órdenes y no hace demasiadas cuestiones, no le importa la vida humana y lo único que le atrae es su provecho.

Este día toca la puerta de la vivienda del agente Stepánovich, ya que por órdenes de sus superiores necesitaba atención médica. En la última persecución estando resfriado había caído en las frías aguas de un río y su cuerpo se encontraba colapsando, tenía fiebre y mareos.

Su mujer se asombra de ver al doctor Zarubín en la puerta de entrada, pero tenía que abrir, de lo opuesto se creía que se encontraba escondiendo algo. Boris Zarubín entra al apartamento, le llevada a cabo un rápido vistazo al tolerante y se sienta a comentar con su mujer en la cocina, la estuvo observando y le se ve hermosa. Ella está consciente de sus pretenciones y sin que sepa toma un cuchillo y lo oculta en su espalda.

 

Después de una insinuación directa, que ella repudia, el doctor le dice que como no permite ser su mujer, les dirá a sus superiores mentiras sobre el estado de salud de su marido, por lo cual deberá combatir la sospecha de que es un traidor.

Ella le pone el cuchillo en la garganta y le dice que se vaya. Mientras este cínico hombre se iba, ella temía lo malo, sabía que había sembrado su propia sentencia de muerte y la de su marido.

Tiempo después la familia Stepánovich recibe otra visita inesperada, era el Más grande Kusmín con dos de sus guardaespaldas. Después de saludar de la forma más educada, le pregunta a Raisa por su esposo; ella siente que le fallan las fuerzas, trata de sostener la compostura y le dice que está mejor, que si quiere puede pasar a la vivienda.

Kuzmín se rehúsa, alegando que lo último que quiere es contagiarse de un resfriado, y sorpresivamente le dice que ella como su marido tienen días libres, ya que requiere que Leo se recupere, puesto que es de sus superiores hombres.

Capítulo 9, 10 y 11. 19 de Febrero. 

Después de 4 días Leo se presentó a trabajar, Kuzmín lo recibe y le dice que antes de fallecer Brodski había firmado su confesión; cosa que inquietó a Stepánovich, puesto que él sabía en el estado en que ese pobre hombre estaba cuando lo estaban interrogando.

 

En un sobre sellado que Kuzmín le pasa a Leo, hay una lista de nombres de personas implicadas y fotografías de la sospechosa a la que debía continuar, en ese instante, Stepánovich sintió que el planeta se abría bajo sus pies, las fotografías eran de su mujer Raisa.

Debía controlar a su mujer y reportar sus movimientos, como buen soldado procedió a llevarlo a cabo, ya hace tiempo tenía supones sobre la fidelidad de su mujer, pero se encontraba seguro de que no era una espía.

Al otro día, estando el vigilando la salida del colegio donde ella trabaja, la sigue en su sendero de regreso a casa, pero a lo largo de el camino ella desvía su sendero para hallarse con un amigo llamado a Ivan, con el cual comparte el gusto de la lectura. Él le brinda libros que el gobierno tiene prohibidos y panfletos por los cuales les podrían sentenciar a cadena perpetua, por eso se veían en un espacio apartado.

Después ella fue hasta la vivienda de los padres de Leo como siempre solía llevarlo a cabo. Él no lo sabía y se la encontró allí, sentía frustración de que su mujer pudiera estarlo engañando, pero se sentó a gozar la comida en familia sin decir una palabra, ella les hace creer que fué al médico y está embarazada.

Capítulo 12. 20 de Febrero.

En este día llega Vasili al lugar de vida de los Stepánovich, por alguna razón se sentía superior, sabía que nadie se libraba de una acusación como esta, y se despejaría su sendero para dirigir el departamento.

 

Adjuntado con otros agentes, revisan las cosas de Leo y Raisa, hacen un enorme caos, rompen todo, intentando encontrar de forma frenética algo con lo que les pudiese incriminar. No encuentran nada. Vasili explota para burlarse de Leo mostrándole imágenes de su mujer con Iván.

Las cosas se ponen bastante peor cuando llega Fiodor a la requisa, este le dice a Leo que se acuerde de cuando le pidió asistencia para investigar el asesinato de su hijo, y que más allá de que sabía que no era un incidente se negó a investigar un poco más; con un tono amenazante Fiodor se le acerca diciendo, «ahora te voy a devolver el favor».

Capítulo 13. 21 de Febrero.

Empieza la audiencia en la situacion de Leo y Raisa Stepánovich. El más grande Kusmín es el oficial de más prominente rango en la salón, le dice a Leo: «Tenemos causas para creer que su mujer trabaja de espía, se le ha solicitado que la investigara, diga por favor que ha averiguado».

Leo responde: «Ella es inocente».

Capítulo 14. Voualsk, 13 de Marzo.

En la fábrica de coches Volga, Ilinaya acaba su turno y piensa en lo que hará con su momento de libertad, se dirige al Basarov, un espacio horrible con olor a caída y licor. Se apresuró a ver a los soldados que estaban bebiendo, intentando encontrar una ocasión de hacer plata plus.

Uno de los usuarios se encontraba muy callado, le invitó un trago y después de unos cuantos horas le mostró una pequeña parte de oro. Ella se encontraba asombrada pero interesada, él poco le ha dicho sobre la procedencia del oro, pero se la llevó a un espacio apartado, entre los árboles, en la parte oscura del bosque.

 

Se encontraba frío e Ilinaya sentía que se congelaba, pero la ambición fue más fuerte, entraron a una pequeña cabaña y en un abandono la golpeó poderosamente en la cabeza. En ese instante hubo una pelea violenta, donde los golpes iban y venían. Él la golpeaba por exitación y ella lo golpeaba para lograr huír.

Ilinaya le pegó fuerte y logro correr pidiendo asistencia, tuvo que llevar a cabo un esfuerzo sobrehumano, puesto que estaban muy lejos para soliciar asistencia. En la mitad de su trayectoria, se cae y él se abalanza sobre ella, pero los dos se dan cuenta algo macabro: entre la nieve se destaca parte de un cuerpo muerto.

Era una niña, se encontraba inidentificable, tenía golpes, cortadas y le habían abierto el pecho para extraerle los órganos.

Capítulo 15. 14 de Marzo.

A las 4 de la mañana llegaron los oficiales del Departamento de Defensa al apartamento de la familia Stepánovich, Leo y su mujer se despiertan con ruidos extraños y la luz de las linternas en sus caras.

Es la hora de los arrestos, piensa Leo, a quien se le ordena llevar a cabo una maleta pequeña para los dos. Él sabe a eso que se combaten así que le dice a su mujer que se vista con numerosas capas de ropa y lleve la maleta medio vacía.

 

Los soldados tenían ordenes de montarlos en el tren y allí se hallaron con Vasilli, quien se encontraba disfrutando cada segundo de ese terrible instante. Les ha dicho a forma de broma que lo habían asignado a otro lugar de trabajo, iban a proceder a las afueras, donde no trabajaría de investigador, sino que en lugar de eso iba a ser un soldado obediente y respetuoso de las órdenes que se le dieran.

A eso que Leo Stepánovich responde con cautela: «Iré donde el gobierno me necesite«.

Capítulo 16. Voualsk, 15 de Marzo.

Un enajenado y sucio chico, un hombre, llamado Varlam, está sentado de espaldas en una habitación que debe comunicar con más de 30 huérfanos en un paupérrimo orfanato, sobre el suelo hacia una de las esquinas de la habitación tiene un montón de cosas que se fué robando y que son de color amarillo; entre ellas, un bebé de unos 4 meses, que está cubierto con una manta de este color.

Frente esto, las autoridades llamaron a los integrantes armados de la milicia para que se encargaran del inconveniente, al llegar vieron con horror las condiciones en las que vivían los chicos en este lugar.

A cargo de esta operación se encontraba Nesterov, un militar con mucha vivencia al que nada lograba alterar; al llegar al piso de arriba, le ordena a Varlam que otorgue al bebé. Lo apuntó con su arma, le mencionó que todo iba a estar bien y logró que el jóven le diera la niño.

Capítulo 17. Moscú 16 de Marzo.

Mientras iban rumbo a su nuevo lugar de vida, Leo y Raisa apenas habían hablado. Lo que había sucedido con sus vidas en los últimos días los tenía distantes, la sombre de la viable infidelidad de Raisa mantenía tensa la relación, tenían varias cosas por decirse, pero ninguno de los dos sabía cómo comenzar.

 

Al llegar a la estación los esperaba el General Nesterov, el Jefe de la milicia de Voualsk. Los llevó a un viejo lugar de comidas que tenía una pequeña habitación en el piso de arriba; aquí todo era lúgubre, gris, con un olor extraño, como a azufre, mezclado con alcohol y muerte.

En una anticuada central telefónica, Leo recibe una llamada de un amigo de Moscú, era Vasili, quien lo llamaba para burlarse y para mencionarle que si hacía algo para escapar, él mismo mataría a sus padres.

En pocos días el planeta se había hecho trizas para Leo Stepánovich, todo lo que le importaba se encontraba en grave riesgo, en este momento tenía que pelear por salir adelante, la presión era mucha y se echó a llorar.

Le llevaron a comprender el cuartel y sus nuevos compañeros de trabajo, todos esos soldados que estaban muy extrañados de que un hombre de Moscú podría haber sido degradado a vivir en la más absoluta pobreza, pero nadie hacía cuestiones.

El general Nesterov le proporciona un expediente a Leo, el de una niña que una pareja de borrachos encontró por al azar en el bosque, se encontraba desnuda, con horribles y profundas cortadas, ademas tenía algo en la boca, como tierra…

El corazón de Leo se detuvo, era el mismo tipo de delito que le había sucedido al hijo de Fiodor, mismas cortadas, barro en la boca, el cuerpo desnudo, debía ser un asesino en serie.

 

A Larissa la habían encontrado hace 4 días en medio del bosque, a cientos de kilómetros de donde habían encontrado al otro niño, no tenía sentido. Además esta chica era un poco más grande, a sus 14 años ejercía la prostitución y el libertinaje, alguno ha podido ser el asesino.

Continuaron al interrogatorio de Varlam, el pobre chico no razona bien, tiene la forma de pensar de un niño y obsesión por el color amarillo. Dijo a la milicia que la encontró y le cortó un mechón de cabello. Eso era bastante para que todos pensaran que era el asesino, aunque era irrealizable que un individuo con inconvenientes mentales fuera el culpable.

El inconveniente con el testimonio de Varlam es que el no posee la aptitud intelectual como para planear y realizar un delito como este, es completamente sugestionable, su cabeza confusa, creerá lo que le comenten, no posee ni pensamientos ni recuerdos claros.

Capítulo 20 y 21 – 23. 18 de Marzo.

Leo llega a casa y su mujer no está, la busca en todos los lugares, para por último hallarla próximo de tomar el tren de vuelta a Moscú. Leo la encuentra, le habla y trata de negociar, no se piensa vivir sin su mujer, aunque piensa que ella por el momento no lo quiere.

La conversación es tensa y difícil, pero era necesaria, ellos arreglan las cosas entre los dos, puesto que en el final unicamente se tienen el uno al otro. Se desean, están enamorados, pero les cuesta admitirlo, el ámbito los ha endurecido, pero sienten que no tienen que separarse jamás.

Leo regresa al trabajo el siguiente día, no logró sacarse de la cabeza la imagen del cuerpo mutilado de la niña. Lee el estudio forense una vez más, y se dirige a la morgue del hospital para comprobar el cadáver.

En su verificación del cuerpo encontró algunos datos que no decía el reporte oficial, como que le hacía falta el esófago y el estómago y que tenía marcas de ligaduras en uno de sus tobillos.

 

Como parte de la investigación oficial se organizó una búsqueda en el área donde hallaron el cuerpo, hallaron su ropa organizada y limpia, dispuesta sobre el suelo, muy lejos de donde se había encontrado el cuerpo.

Más tarde ese día, mientras hablaba con su mujer, caminaron por el bosque y hallaron huellas frescas, se miraron el uno al otro; iban en dirección opuesta al pueblo, probablemente eran del asesino de la chica.

Con Varlan inculpado del delito, si aparecía otro cuerpo con el mismo modus operandi, tendrían que aceptar que el asesino seguía suelto y que irremediablemente volvería a matar. Acertadamente hallaron otro niño, misma edad, frágil, mutilado y con la boca llena de tierra.

Capítulo 24. 22 de Marzo.

Hace dos días puesto que se había encontrado el otro cuerpo, pero Leo no lo había informado porque debía tener un plan, no quería que dijeran que era otro muerto para la responsabilidad de Varlan.

Así que organizó una búsqueda general por el bosque para hallar algún pista, lo cual no puso muy contentos a los militares, quienes lo veían como una pérdida de tiempo, pero como lo ordenaba Nesterov se debía hacer; cada grupo salió por una región asignada, pero increíblemente no hallaron nada.

 

Leo comenzaba a perder la calma, así que ya un poco descontrolado fue a investigar por sí mismo y Nesterov lo siguió, por último hallaron el cuerpo, el general le ha dicho con voz calmada: «ya sabías de esto verdad?»

Capítulo 25 al 29. 23 de Marzo. 

En su afán de hallar al culpable Leo se dispone a ofrecer los pormenores de su investigación, pero hay un aspecto que proporciona pie para una persecución terrible, él les dice que los cuerpos fueron víctimas de abuso sexual a lo largo de el ataque, y al ser chicos, los militares brindaron por sentado que el asesino era un homosexual, lo que trajo como resultado que se produjera una cacería inexorable a todo el que que fuera acusado de tener relaciones antinaturales, lo cual era penado con cárcel.

Las penas a hombres inocentes eran increíblemente injustas, pasar 10, 15 o más años de su historia sin ser culpable de nada era horrible, se procesaron cerca de 150 hombres ese día. Todos fueron encontrados responsables, puesto que el sistema no tolera gente de esta clase, tienen que ser corregidos o eliminados, otra vez bajo la propuesta de que es «Por el bien de todos«.

Capítulo 30. 2 de Abril. 

Un niño pequeño de familia humilde llamado Petia, se encontraba impaciente por salir a la calle, su madre le mencionó que comiera su desayuno con tranquilidad y después podría marcharse. Sus ganas de ir al pueblo a adquirir un sello para su colección con el dinero que había ahorrado no le permitían caminar, así que corrió por todo el sendero.

Al llegar, los shoppings estaban todavía cerrados, así que se sentó en una parada de autobús a aguardar, pero no estuvo solo por un largo tiempo. De repente le habló un hombre más grande, muy amable, le preguntó que hacía y le mencionó que en su casa él tenía varios sellos que le podía regalar si lo acompañaba. El enigmático y despiadado asesino ya tenía otra presa.

 

En la persecución y la desaparición de sus víctimas todo obedecía a un patrón. Llevar a la presa bajo engaños hasta un espacio apartado, poner radical precaución en hacer todos los pasos para hacer una horrible trampa, que los asuste y desoriente, atarles una cuerda para inmovilizarlos hasta que se cansan de pelear, después los asesina salvajemente.

Este hombre llamado Andréi es un asesino sin corazón y muy perturbado, se encarga de recrear constantemente, lo que pasó en su niñez, un acontecimiento traumático que lo marcó para toda la vida.

Cuando Andréi era pequeño, un ordinario día cazaba con su hermano para comer, pero más allá de que se esforzó no ha podido seguirle el paso y ocurrió lo malo. Al no poder atrapar al gato, su hermano corrió y jamás más volvió.

En su cabeza regresa a ese instante, quizás en el fondo piensa que su hermano no va a ocultar y que debe aguardar en el bosque nevado, solo y asustado a que regrese Pável.

Capítulo 31 y 32. 4 de Julio. Mar de Azov.

El General Nesterov se encontraba disfrutando de un momento de libertad con su familia, su mujer y los dos pequeños, la playa les regalaría un rato de disfrute, cosa que era extraña en el inhóspito lugar donde habitan.

Pero un episodio borra toda la tranquila diversión de ese día, cuando de repente Nesterov mira entre la multitud y ve a su hijo más grande en la orilla de la playa, pero no al menor. Su madre alarmada y preocupada por la sepa de uno de sus hijos, empieza a buscarlo incesantemente, en su cabeza están los reportes forenses y las fotografías de los cuerpos de los niños que investigaba su marido.

En la playa se forma un caos, puesto que los padres empiezan a perder la calma y gritan por todos los lugares llamando a su hijo, sin respuesta. Una mujer más grande que está en la playa toma a la madre por el brazo con la intención de callarla, le dice que no se preocupe que debe estar jugando por allí y que nada pasa.

 

Pero la mujer de Nesterov le hace dejar caer el brazo de un golpe, y sigue gritando intentando encontrar a su hijo entre la multitud. Esto le se ve muy extraño a la mujer, quien en su cabeza se forma la iniciativa de que frente este hecho, la familia de Nesterov debe ser investigada, porque lo más posible es que tengan algo que ocultar; la paranoia es algo común en los ciudadanos en este país.

Nesterov estuvo investigando en misterio a lo largo de numerosas semanas, no mencionó con nadie sobre lo que encontró, sabe que es muy arriesgado, de hecho su comunicación con Leo fué inexistente. Solo le dejó hace numerosos días una nota referida a los crímenes de los niños que fueron encontrados mutilados en el bosque: «Te ayudaré«.

La investigación había dado sus frutos, Nesterov encontró ficheros, cartas, fotografías e reportes ocultos que le mostraron una verdad oculta a plena vista, al conseguir toda esta información se reúne con Leo, lo cual resulta demasiado arriesgado, ya que tienen la posibilidad de acusarlos de traición, pero debía mencionarle lo que había encontrado.

Cuando están en su oficina, Nesterov saca alfileres para marcar sitios en un mapa que tiene extendido sobre su escritorio, marca sitios específicos localizados en la vía ferroviaria de diferentes estados del país, todos cerca de las estaciones del tren, en varios de los sitios señalados había tres o 4 alfileres. Representan la proporción de cadáveres encontrados. En total 43.

 

Todos habían sido encontrados del mismo modo, acostados de espalda, con el torso abierto, los órganos expuestos y algunos faltantes, siempre con una cuerda en el pie derecho y con la ropa apilada a un lado, lejos del cuerpo.

El silencio en esa oficina fue sepulcral, Leo no podía ofrecer crédito a eso que estaban observando sus ojos, 43 niños asesinados, aparentemente sin conexión entre ellos. El General Nesterov tenía el último alfiler en la mano, lo clava en Moscú, señalando a Arkadi, el hijo de Fiodor, como el niño 44.

Leo y Raisa vuelven al lugar donde todo comenzó, están apasionados en comentar con los presentes y ver los ficheros de la investigación que se abrió cuando apareció el cuerpo del hijo de Fiodor. Este es un movimiento riesgoso de parte de la pareja, puesto que se podría tener en cuenta una falta a las órdenes de quedarse fuera de Moscú.

Leo se sentía culpable, no logró la investigación cuando ha podido y eso le había costado la vida a muchas personas, con su accionar puso en riesgo la vida de sus padres y de su mujer, su matrimonio era un desastre y como si no fuera sufisciente el sistema de gobierno en el que creía le había fallado.

 

Capítulo 35 y 36. Moscú.

Leo y su mujer no han logrado recaudar más información sobre la situacion, los presentes no desean comentar, es arriesgado y se preocupan por su historia, no está el expediente ni las fotografías sobre la situacion.

Para no volver con las manos vacías, deciden ver a Ivan el amigo de Raisa, a quien Leo consideraba un viable apasionado de su mujer.

Pero ir allá fue una pérdida de tiempo, puesto que no los ayudó y además se dieron cuenta que era un agente encubierto del Departamento de Seguridad del Estado para atrapar a probables sospechosos de ser espías. Por esto apareció el nombre de Raisa en la investigación, él la había inculpado, solo por estar interesada en la lectura que el gobierno prohibía por considerarla subversiva.

 

Capítulo 37 al 39. Norte de Rostov del Don.

Cuando el General Nesterov regresa a casa después de un viaje de trabajo, está con un ámbito terrible, su mujer está atada a una silla con la cara ensangrentada, sus hijos lloran y en la mitad de la salón está una mujer más grande, con un arma en la mano.

Uno de los oficiales presentes le dice que está bajo arresto por conspiración y espionaje. En ese instante recordó dónde había visto a esta mujer, en la playa, fue quien intentó llevar a cabo callar a su mujer.

Cuando Leo llega de Moscú con su mujer, está con el arresto del General Nesterov, pero en el cuartel militar consigue hablarle a solas, le dan los últimos pormenores de la situación y le aseguran que mientras están conversando, los soldados están accediendo a su casa y llevándose a Raisa; Leo está aturdido, acorralado, no puede suponer con claridad.

La promesa que tiene es mínima, así que Nesterov le dice que lo golpee y empieze a escapar, así lo realiza y en la mitad de la confusión consigue huír, pero en un giro del destino, la agilidad, la oscuridad y el pavimento mojado hacen que se estrelle; aturdido por el golpe, siente que alguien lo saca del auto, era Vasili.

 

Capítulo 41. Moscú.

Leo despertó adolorido en una salón de interrogatorios, su mujer había corrido la misma suerte y se encontraba en la celda contigua, aguardando lo malo.

El interrogatorio estaría a cargo del oficial de más rango, así que Vasili entró complacido, en su retorcida cabeza quería oír a Leo suplicar, se encontraba habituados a llevar a cabo daño por exitación y lo disfrutaría bastante.

Primero llega a la celda de Raisa, le dice que está imputada por traición, después va con Leo, quien en un esfuerzo atormentado trata de razonar con el sin corazón militar. Fue en vano. Ni la teoría de los niños asesinados, ni las conexiones, nada se ve importarle. Súbitamente llega el doctor experto en infligir mal a los presos para hacerles comentar.

A Leo le ofrecen una fuerte sustancia que lo aturde, le quita la intención, está callado, con la mirada perdida, mareado y solamente puede suponer.

Frente la pregunta ¿Cómo te llamas? el prisionero responde: Soy Pável.

 

En la mitad de su trance hipnótico recuerda cuando conoció a su padre, estaban en el bosque, él quería atrapar a aquel ágil gato, cuando vio que otro niño de su misma edad se lo llevaba, al perseguirlo se golpearon y solo él sobrevivió.

Después de un instante de confusión el padre de aquel niño irreconocible mira a su hijo en el suelo y se proporciona cuenta de que está muerto, agarra a Pável y lo mete en un saco, el pobre niño teme lo malo.

Cuando lo saca, más allá de que sabe lo que le sucedió a su hijo, al notar a Pável se enternece, le proporciona de comer, y lo trata como si fuera de el.

El papá del niño que Pável había matado de manera accidental, se volvió su padre y el tomó el nombre del pequeño muerto, su nombre era Leo. Su hermano pequeño Andréi lo esperó solo en la nieve por varias horas, Pável jamás volvió, en este momento tenía otra familia que lo cuidaría.

Capítulo 44. Este de Moscú.

Después de terminar el interrogatorio, les dictaron sentencia, irían a una cárcel con otros centenares de personas y escasas opciones de subsistir. Hacinados como animales, viajaban en un tren hacia la desaparición segura.

En un abandono logran huír, y como ya no les importa nada, Leo siente que está próximo de hallar a este asesino que le ha arruinado la vida, así que se dispone a buscarlo para matarlo él mismo.

Se valen de toda la vivencia de Leo y de su mujer para escapar sin ser detectados, los dos son sobrevivientes y saben que cuando se tiene en juego la vida, se es con la capacidad de algún cosa. Primero van caminando, en una caminata dura que les hace sangrar los pies, después escondidos en una caja como si fueran parte de la carga de un camión, también disfrazados.

Hasta que por fin llegan al pueblo, donde cansados y sin fuerzas, sin importar tener desconfianza de todos, piden asistencia, y increíblemente la gente del pueblo les asisten, en particular un niño que sirve de distracción a los militares que les siguen el paso muy de cerca.

 

Van a una vieja fábrica donde él piensa que puede trabajar el asesino, según el perfil que había hecho con Nesterov; lo busca pero no está, le dan la dirección de su casa, con toda la furia contenida a lo largo de los últimos meses se dirige a hallarse con su destino.

Hasta entonces, Vasili se siente algo desmotivado, ya que está habituados suponer por día en novedosas maneras de hacerle daño al agente Stepánovich, pero si el mismo por el momento no está a su alcance para su tan apreciada venganza, siente que no posee un propósito en la vida.

En la mitad de su desesperada huida, Leo consigue entrar en contacto a Fiodor, le cuenta sobre los niños, le dice que a todos les pasó lo mismo que a su hijo, que hablamos de un asesino serial al que debe atrapar y quiere que lo ayude a hacerlo…

Pero Vasili se encontraba cerca, al asecho y gracias a la llamada que le hace a Fiodor, se proporciona cuenta de que la pareja Stepánovich ha escapado, lo cual le alegra su gris vida, ya que una vez más tiene ocasión de fastidiar a Leo, así que instantaneamente se va a buscarlos.

 

Capítulo 55 al 57. 

La pareja fugitiva está frente a la vivienda del asesino, Leo siente que le tiemblan las piernas, puesto que está seguro de que hablamos de su hermano Andréi. Entran sigilosos, mientras Leo piensa que al fin todo encaja muy bien, la cuerda, las ataduras, el bosque, todo para revivir ese día en que se alejó de su familia y de su hermano.

Cuando están, de forma increíble Andréi le dice a Pável que lo estuvo aguardando por un largo tiempo, pero como se tardaba tuvo que dejarle pistas para que lo pudiera hallar, y regresara a casa. Leo se encontraba en shock.

Con una voz tranquila, le narra la desaparición de cada niño, lo que logró y cómo recreó la cacería del gato con niños inocentes, sin exhibir ninguna señal de remordimiento, todo por atraerlo, como si se tratara de un juego mortal.

Le reclama que salió, que no lo buscó, que estuvo en la nieve fría aguardando por horas, pero jamás volvió. Increíblemente toda la desaparición y la crueldad desatada era porque un niño no ha podido sobrepasar que su hermano más grande y ejemplo de vida desaparezca aquel frío día en la nieve.

 

Leo no posee fuerza para matar a su hermano, pero en un forcejeo, Raisa agarra un cuchillo entre las cosas que estaban sobre la mesa, y súbitamente llega Vasili con un grupo de hombres para atrapar a Leo, las cosas no podían estar más complejas.

Cuando entran, Vasili apunta la cabeza de Leo para dispararle pero antes de que lo realice Andréi lo aniquila, clavándole un cuchillo en el estómago, había salvado a su hermano. Para objetivos del Departamento de seguridad Vasili murió como un héroe, y Leo Stapánovich aún estando fugitivo logró atrapar al asesino en serie que había aterrorizado a los niños de la región.

Esta afirmación de parte de los propios compañeros, que fueron al mando de Vasili para capturarlo, le vale la redención frente los ojos del Departamento de Seguridad del Estado, quien toma la decisión de limpiar el expediente de Leo y devolverle el respeto del cual gozaba antes de que sucedieran estos terribles hechos.

Después de esto, la pareja rehace su historia y en un intento de lavar sus culpas por tanta muerte, buscan a las hijas de la pareja que Vasili sin piedad  había matado aquella fatídica noche en la mitad de la persecución del veterinario. Las adoptaron. Todos querían olvidar tanta muerte y mal.