Resumen de la película French Cancan

 

French Cancan

French Cancan (1954) Francia / Italia

Duración: 102 min.

Música: Georges Vans Parys

Fotografía: Michel Kelber

Guion: Andre-Paul Antoine, Jean Renoir

Dirección: Jean Renoir

Intérpretes: Jean Gabin (Henri Danglard), Francoise Arnoul (Nini), María Félix (Lola de Castro), Giani Esposito (Principe Alexandre), Jean-Roger Caussimon (Baron Walter), Franco Pastorino (Paulo), Philippe Clay (Casimir le Serpentin), Michel Piccoli (Capitán Valorgueil), France Roche (Beatrix), Edith Piaf (Eugenie Buffet), Patachou (Yvette Guilbert), Dora Doll (La Genisse), Anna Amendola (Esther Georges).

París. 1880. En el Biombo Chino, salón que regenta Henri Danglard, actúa “La Hermosa Abadesa”, nombre artístico de Lola de Castro, que atrae a los espectadores con su famosa danza del vientre.

Un día, tras el espectáculo acuden a “La Reina Blanca” un bar del habitual vecindario de Montmartre, donde el dueño les anima a montar un nuevo negocio asegurándoles que el vecindario está subiendo.

Allí ven a una muchacha, Nini, que llama su atención y con la que Danglar baila ocasionando los celos de Lola, que escoge bailar con un militar, el capitán Valorgueil, para vengarse, y de Paulo, el novio de Nini, la cual se explicación alegando que solo bailó con Danglard porque lo hacía realmente bien.

El Barón Walter, pretendiente también de Lola, y acreedor de Danglard escoge, tras corroborar que esta es apasionado de aquel exigirle el pago de sus deudas, mandando al alguacil para que se las abone, entregándole, al no lograr realizar frente a las mismas, una citación para seguir a tasar sus bienes.

Danglard acude al vecindario en el que Nini trabaja como lavandera para proponerle que trabaje para él como bailarina en su teatro, a eso que Nini se expone remisa, puesto que piensa que lo único que quiere es acostarse con ella, puesto que tiene la iniciativa de que en el planeta del espectáculo solo trabajan las que se acuestan con el director, y ella no tiene vivencia en ese lote, por lo cual teme parecerle muy sosa a Danglard, decidiendo, para evadir ofrecer esa pobre impresión, “tomar unas clases”, acostándose con Paulo, su novio, que trabaja como panadero en el horno de su tío.

Cuando por último se muestra frente Danglard, este la transporta a una profesora de baile para que le enseñe a bailar el can-can, un baile que se ve ya olvidado y obsoleto, mostrándose Nini asombrada al notar que el baile iba seriamente y que no debe pasar por la cama de Danglard para trabajar.

Este acaricia en su cabeza la iniciativa de hacer un nuevo Biombo Chino dirigido a las masas, en Montmartre, exponiéndole su iniciativa a Lola de Castro, la cual por su lado termina convenciendo al Barón Walter para que invierta en el negocio y retire su orden de embargo por los préstamos anteriores.

El Barón solo pide para llevarlo a cabo que contengan las apariencias, ya que, aunque afirma que no es celoso, no le agrada estar de boca en boca.

Comprarán el viejo local de la Reina Blanca para crear su nuevo teatro, poniéndose a hacer pruebas para hallar novedosas bailarinas, logrando que acuda un óptimo número de muchachas deseosas de vencer.

Las proyectos del local, al que llamarán Moulin Rouge avanzan a buen ritmo, acudiendo a observarlas inclusive un ministro.

A lo largo de dicho acto Lola mira que entre las bailarinas está Nini, a la que recuerda de la Reina Blanca no logrando evadir los celos, por lo cual golpea a la muchacha dándole una patada en la pierna, realizando que Danglard acuda preocupado a conocer si le ocurrió algo, instante en el que Paulo, se interpone, no estando dispuesto a aceptar que le toque la pierna a su novia, debiendo intervenir las demás chicas en la trifulca, instante que explota Nini para contraatacar a Lola, formándose por último una formidable pelea en el local.

A lo largo de ella Paulo agrede de nuevo a Danglard hasta lanzarlo por un hueco que había en el suelo del local, lo que le supondrá 40 días de inmovilización por las fracturas, volviéndose a echar atrás de nuevo el Barón Walter tras haber incumplido sus condiciones.

Danglard trata de hallar otra vez el favor de Lola, la cual le pone como condición renunciar al french can-can, lo que es rechazado por Danglard, al que terminan expulsando de su habitación del hotel al no poder pagarla, aunque antes Nini pide una botella de champán y se acuesta con él.

Paulo, que había ingresado en prisión tras el hecho del Moulin Rouge es puesto en independencia y trata de hallar que Nini vuelva con él, en tanto que el príncipe Alexandre, heredero al trono de un país del este, y que vive en París se conquista también de la muchacha, que se deja querer, pero que no permite su oferta de transformarse en princesa casándose con él, más allá de que él se expone dispuesto a cubrirla de joyas.

Tras darse cuenta de que Nini no podrá cumplir su sueño de transformarse en bailarina gracias a la paralización las proyectos del Moulin Rouge, Alexandre se expone dispuesto a ayudarla aportando el dinero primordial, aunque ella le dice que no puede exigirle eso, ya que no quiere mentirle haciéndole crear falsas esperanzas, más allá de lo cual él continúa y adquisición el local, reanudándose las proyectos del mismo.

Un día, Alexandre se muestra en su local con Lola, forzando esta a confesar a Nini, frente el príncipe que es apasionado de Danglard, provocándole a Alexandre tal mal su confesión que intenta suicidarse.

Conmovida por lo ocurrido, y sintiéndose culpable de esto, Lola ofrece una tregua, ofreciéndole su amistad a Nini y convenciendo otra vez al Barón para que vuelva a invertir en el emprendimiento.

Pero se encontrarán entonces con otro inconveniente, y, es, que el titular del teatro es el príncipe, y si este muere gracias a sus lesiones, el local pasaría a su padre, por lo cual le piden a Nini que intervenga y que dialogue con él, aunque ello lo repudia.

Será nuestro Alexandre quien la reclama, encontrándose al proceder a verlo con que sus lesiones son superficiales, confesándole el príncipe que se marchará en poco tiempo a su país, aunque le pide que salga una noche con él y le permita cortejarla como si de dos novios se tratase, aguardando poder almacenar un enorme recuerdo de París que contar más adelante a sus nietos.

Ella permite y juntos recorren todos los espectáculos parisinos antes de despedirse, ofreciéndole tras ello una hermosa joya y el título de propiedad del Moulin Rouge, extendido a nombre de Danglard.

Entretanto Paulo hereda el horno de su tío, por lo cual le pide a Nini que vuelva con él, lo que es rechazado por ella, diciéndole él que si sale a accionar lo habrá perdido.

Llegada la fecha del estreno, se forman largas colas para ver el nuevo espectáculo, en el que actuará nuestra Lola representando a Catalina la Grande de Rusia, y efectuando un sensual baile, antes de numerosos números musicales, que serán el preámbulo al instante esperado por todos, el del french can-can.

Y todo parecía ir espectacular hasta que Nini se niega a salir tras ver a Danglard besando a Esther, que había cantado antes.

El público se impacienta frente el retardo del número primordial, frente lo que debe intervenir nuestra madre de Nini, que conseguirá que salga de su camerino, en el que se había encerrado, aunque afirma que solo saldrá si Danglard le asegura que será solo para ella, a eso que este se niega, señalándole que si lo que quiere en un apasionado leal a quien debe buscar es a Alexandre, y si lo que quiere es un marido, a Paulo, pero en ningún caso a él.

Por último Nini escoge salir, siendo recibida por el público de manera muy entusiasta adjuntado con las demás chicas, que se muestran entre el público desde todos los puntos de la salón, asombrándolos y encantándolos, siendo el espectáculo un éxito absoluto.

Calificación: 3