Resumen de la película Gladiator (El gladiador)

 

 

Gladiator (El gladiador)

 

Gladiator (2000) * USA / Enorme Breta√Īa
También popular como:
“Gladiador” (Hispanoam√©rica)

Duración: 110 min.

M√ļsica: Hans Zimmer

Fotografía: John Mathieson

Guion: David Franzoni, John Logan y William Nicholson (Arg.: David Franzoni)

Dirección: Ridley Scott

Intérpretes: Russell Crowe (Maximus Decimus Meridius), Joaquin Phoenix (Commodus), Richard Harris (Marcus Aurelius), Djimon Hounsou (Juba), Derek Jacobi (Gracchus), Oliver Reed (Proximo), Connie Nielsen (Lucilla), David Schofield (Falco), John Shrapnel (Gaius), Tomas Arana (Quintus), Ralph Moeller (Hagen), Spencer Treat Clark (Lucius), David Hemmings (Cassius), Tommy Flanagan (Cicero).

Cuando el imperio de roma se encontraba en su punto álgido, una cuarta parte de la población mundial vivía bajo las leyes de los César.

En el invierno, del a√Īo 180 antes de Cristo, el Emperador Marco Aurelio tras 12 a√Īos peleando contra las tribus b√°rbaras de Alemania se encontraba pr√≥ximo de terminar la campa√Īa, aunque entonces surgi√≥ un impedimento.

El General Máximo Décimo Meridio pasa su mano sobre las espigas con un territorio asolado cercano a Vindobona antes de pasar entre sus tropas triunfadoras.

Llega entonces un caballo sobre el que cabalga un de roma al que le falta la cabeza, lanzando un b√°rbaro la cabeza del de roma frente a ellos.

Prepara por esto a sus tropas, y tras gritar “Fuerza y honor” sugiere que a su se√Īal comenzar√° furia y fuego.

Los b√°rbaros esperan el ataque entre gritos mientras las tropas romanas se organizan para comenzar la guerra mientras M√°ximo afirma que en tres semanas estar√° recogiendo sus cosechas, pidiendo a sus hombres que sue√Īen d√≥nde estar√°n ellos.

Avanza adelante de la caballería mientras sus arqueros y sus catapultas escupen fuego contra el enemigo antes de que comience a seguir la infantería.

Los bárbaros se lanzan contra ellos mientras el bosque arde a sus espaldas, continuando la caballería por detrás.

El general cae de su caballo y debe confrontar a numerosos de los b√°rbaros con su espada en una cruenta guerra que termina con el enemigo abatido.

Los hijos de Marco Aurelio, Cómodo y Lucilla acuden al acercamiento con su padre aguardando el primero que su padre le nombre su sustituto.

Marco Aurelio va a conocer a Máximo pidiéndole que elija la recompensa que se merece por ser su mejor general, pidiendo él que le permita regresar a su lugar de vida en Hispania.

Cómodo llega cuando los soldados aclaman a su padre, al que le pregunta si se perdió la guerra, a eso que su padre le responde que se perdió la guerra.

Cómodo le dice que sacrificará 100 toros en su honor, lo que su padre repudia.

En las celebraciones posteriores existen varios senadores, a los que C√≥modo recrimina que sean incondicionales de la vuelta de la Rep√ļblica.

Cómodo se dirige a Máximo y le dice que necesitará hombres como él que sabe organizar para socorrer a Roma de los políticos.

Marco Aurelio lamenta que Lucilla no fuera varón, ya que es fuerte pidiéndole a ella que le ayude con su hermano.

C√©sar reclama a M√°ximo al d√≠a siguiente cont√°ndole que consigui√≥ agrandar el Imperio, pero que a lo largo de los 20 a√Īos que dur√≥ su mandato solo tuvo 4 sin guerras.

Le pide que le dialogue de su lugar de vida en Emerita Augusta del que sali√≥ tres a√Īos antes, cont√°ndole que es un sitio id√≠lico donde le esperan su mujer y su hijo.

El emperador le pide un nuevo servicio: quiere que sea el asegurador de Roma tras su muerte, devolviendo el poder al pueblo y acabando con la corrupción, para lo que le dará poderes para eso, aunque Máximo objeta que él no domina la política, lamentando Marco Aurelio que no sea su hijo, ya que no quiere que Cómodo gobierne.

Maximo le pide tiempo, aunque unicamente se lo dar√° hasta el atardecer, encontr√°ndose a la salida con Lucilla que nota que √©l se siente inc√≥modo con ella, pregunt√°ndole si tan inc√≥modo le resulta verla otra vez para hacerle una pregunta tras ello si servir√° a C√≥modo como a su padre, respondiendo que siempre servir√° a Roma, para mencionarle que aun le tiene que se encuentra en sus plegarias, coment√°ndole √©l que se enter√≥ de la desaparici√≥n de su marido, cont√°ndole que tiene un hijo de 8 a√Īos, la misma edad que el de el.

Máximo reza frente los dioses por su familia diciéndole después a Cicerón, su sirviente que a lo destacado no tienen la posibilidad de volver a su casa todavía.

Marco Aurelio le dice a su hijo que no ser√° Emperador, y que sus poderes pasar√°n a M√°ximo hasta que el Senado est√© listo para gobernar, ya que quiere que Roma sea una rep√ļblica otra vez.

Cómodo le dice que sabe que no posee los valores que admira de sabiduría, justicia, fortaleza y templanza, pero que tiene ambición, talento, y valor, aunque no sea en el campo de guerra.

Cómodo le dice que siempre trató de agradarle, encontrando solo su desprecio y preguntándole por qué le odia, diciéndole Marco Aurelio que sus defectos como hijo son su fracaso como padre, antes de abrazarse mientras lloran, abrazando Cómodo a su padre con tal fuerza mientras le pregunta por qué no lo amó que le impide respirar, ocasionando su muerte.

Despiertan tras ello a Máximo diciéndole que el Emperador lo requiere, informándole Cómodo de la desaparición de su padre, que le ha dicho murió mientras dormía y que los médicos dijeron que no sufrió.

Solicita tras ello su lealtad, ofreci√©ndole coger su mano a M√°ximo, dici√©ndole que solo lo har√° una vez, siendo rechazada por M√°ximo, llorando Lucilla cuando se pudo ver y abofeteando despu√©s a su hermano frente el cad√°ver de su padre cuando se quedan solos, aunque despu√©s besa su anillo y le dice “Ave C√©sar”.

Máximo le pide a Quinto que se ponga en contacto con numerosos senadores para pedirles consejo, diciéndole Quinto que no fué sensato, observando cómo este le traiciona ordenando que lo detengan, diciéndole que es orden del César, y pidiendo a un grupo de pretorianos que cabalguen con él hasta el alba y lo ejecuten.

Llegados al punto donde debe ser ejecutado se arrodilla para rezar por su mujer y por su hijo, pidiendo que le den una muerte digna, consiguiendo desatarse y hacerse con la espada del soldado que debía ejecutarlo con la que termina con él y con el resto de los sus ejecutantes, aunque él mismo termina herido, más allá de lo cual cabalga sin descanso más allá de estar herido, costándole continuar su sendero.

Entretanto, en Hispania, su mujer y su hijo ven c√≥mo se aproximan los soldados, suponiendo el ni√Īo que hablamos de su padre.

Este cabalga temiendo que le ocurra algo a su familia, cayendo su caballo antes de llegar a sus dominios, observando que su casa es pasto del fuego, encontrando a su hijo y a su mujer colgados.

Tras enterrarlos, M√°ximo pierde el saber gracias a las lesiones y al mal sufrido, d√°ndose cuenta al despertar de que lo han recogido un grupo de comerciantes de esclavos que estan destinados a Zucchabar, en el norte de √Āfrica y que van curando sus lesiones, conscientes de que por ser blanco vale m√°s que ellos.

Allí el cliente de esclavos Próximo, al notar la marca de la legión que transporta Máximo escoge adquirirlo suponiendo que es un desertor, adjuntado con numerosos otros esclavos y fieras para que luchen en los circos de las ciudades africanas del imperio, donde no están prohibidas las luchas, al opuesto que en Roma.

Los hombres empiezan a entrenar para ir al circo, siendo pintados de distintos colores seg√ļn sus capacidades, ya que requieren gente para matar y para fallecer.

Máximo se niega a llevar a cabo la prueba y el entrenador lo golpea duramente sin que él lleve a cabo nada ni se inmute, sin que a Próximo le importe, ya que les dice que cuando estén en el circo lucharán más allá de que se crean que no tienen idea llevarlo a cabo.

Les sacan encadenados a la arena siendo esperados por luchadores armados, teniendo ellos solamente un escudo y una espada, pese a eso que luchan valientemente y M√°ximo, el n√ļmida Juba y el alem√°n Hagen terminan con sus oponentes y siendo aclamados.

Entretanto en Roma Cómodo es proclamado Emperador criticando algunos senadores que entre en Roma como si fuera un conquistador victorioso más allá de no haber conquistado nada.

Recibido en el Senado, le sugieren distintos inconvenientes a los que debe llevar a cabo frente, aunque él dice que no va a usar su tiempo como su padre en estudiar las actas senatoriales sin preocuparse del pueblo enserio, debiendo Lucilla corregirlo, pidiéndole que no le quite al pueblo sus tradiciones, más allá de que Cómodo considera el senado como un grupo de ancianos pesados y que él dará al pueblo lo que quiere, decretando 150 días de juegos, admitiendo otra vez las luchas.

M√°ximo se hace habitual por su capacidad, siendo popular como “Hispano”, siendo con la capacidad de matar √©l solo a media docena de luchadores, de manera despiadado, aunque Pr√≥spero le dice que es realmente bueno, aunque no tanto como cree.

Le cuenta Pr√≥ximo lo interesante de que Marco Aurelio prohibiera los juegos y su hijo haya dispuesto que se celebren unos juegos en su honor, so√Īando con la gloria del Coliseo y le cuenta que el emperador le dio la independencia tras ser gladiador √©l mismo.

Al ser su mejor hombre Próximo le ofreció lo que quisiera, pidiéndole él que lo lleve frente el emperador, diciéndole Próximo que debe estudiar a ganarse a la multitud, y no solo matar.

Su amigo y compa√Īero Juba dice que el morir√°, y que esperar√° a su mujer el tiempo primordial y que a √©l tambi√©n le esperar√°n su mujer y su hijo.

Llegados a Roma, los luchadores se admiran al notar la excelencia del coliseo.

Cómodo le pide a su hermana que se quede con él durante la noche y que lo bese, aunque ella solo le besa en la frente antes de retirarse.

El hijo de Lucilla habla con Máximo y le dice que le cae bien y que lo animará a él, dándose cuenta al comentar con él de que es el hijo de Lucilla.

Incontables luchadores se organizan para salir a la arena del colosal Coliseo siendo Máximo uno de los primeros en salir, aunque ocultando su rostro con un yelmo para una representación de la guerra de Zama, siendo ellos los cartagineses encargados de combatir contra los legionarios de Escipión.

M√°ximo les pregunta a sus compa√Īeros si alguien estuvo en el ej√©rcito y les dice que si pelean juntos les ser√° m√°s f√°cil subsistir, saliendo los legionarios de Escipi√≥n a caballo, agrup√°ndose los cartagineses en c√≠rculo, cayendo los que se separan.

Pero aunque algunos de ellos caen, por medio de la estrategia de Máximo alcanzan derribar de a poco con los vehículos, tras lo que provoca que sus hombres se distribuyan en numerosos grupos, consiguiendo más allá de su inferioridad vencer, ganándose la admiración del propio Cómodo, que, impresionado baja hasta la arena para comprender y saludar a los vencedores, cubierto por los pretorianos.

Máximo se ve dispuesto a consumar su venganza cuando hace aparición junto al emperador el hijo de Lucilla y escoge dejar la iniciativa.

Cómodo halaga al Hispano diciéndole que no hay otro gladiador como él, pidiéndole que se descubra y le diga su nombre, frente lo que Máximo le proporciona la espalda, para enfado del emperador que le pide que revele su identidad, quitándose el yelmo y presentándose como Máximo Décimo Meridio, Comandante de los Ejércitos del Norte, General de las Legiones Felix, y leal servidor de Marco Aurelio, asegurándole que alcanzará la venganza por la desaparición de su mujer y de su hijo en esta o en la otra vida.

Los pretorianos lo cubren, pero frente el clamor habitual que pide que le deje vivir se ve obligado a alzar su pulgar y a perdonarle la vida, coreando todos su nombre.

Frente su hermana Cómodo exhibe su enfado contra los hombres que le dijeron que Máximo había muerto en Germania, no logrando terminar con él sin ser detestado por el pueblo que lo adora, aguardando terminar antes con su popularidad y después con su historia.

En su celda, donde permanece atado con grilletes recibe la visita de Lucilla, diciendo él que sabía que le enviarían a un asesino y que le enviaron a la preferible, contándole a este cómo su familia fue crucificada y quemada en vida.

Lucilla le afirma que ella misma teme a su hermano y vive aterrorizada, debido a que su hijo es el heredero al trono y teme que logre terminar con él.

Le ofrece por esto a M√°ximo que aproveche su popularidad y se re√ļna con el senador Graco para ser √ļtil a Roma, lo que √©l repudia se√Īalando que sirvi√≥ a Roma en el pasado, pero que ese hombre por el momento no existe, pidi√©ndole ella que le deje asistirle, diciendo √©l que como mejor le ayudar√° es olvid√°ndose de que lo ha popular.

Informado por Lucilla, Graco acude por vez primera a los juegos, donde est√° tambi√©n Cicer√≥n, el leal sirviente de M√°ximo, que ese d√≠a debe confrontar al invicto “Tigre de la Galia”, asegurando C√≥modo que todo est√° dispuesto para que no se alargue bastante.

Mira entonces sorprendidos c√≥mo mientras pelea contra su contrincante se van abriendo trampillas en el suelo de las que emergen tigres atados con cadenas pero que los cubren, tal es as√≠ que si se aproximan bastante acabar√°n con ellos si no lo realiza el enemigo, abalanz√°ndose de hecho uno de ellos sobre M√°ximo, estando pr√≥ximo de terminar con √©l, aunque consigue por √ļltimo clavarle su espada, aunque el pesado animal cae sobre √©l, que se ve as√≠ en inferioridad de condiciones que su contrincante, al que m√°s all√° de todas las adversidades termina triunfando, pidiendo todo el p√ļblico la desaparici√≥n de su contrincante, debiendo entrar el emperador a sus deseos bajando el pulgar, m√°s all√° de lo cual M√°ximo desobedece su mandato, siendo llamado por el pueblo “M√°ximo el Compasivo” y creciendo su popularidad.

Enfurecido por su desaf√≠o, el Emperador baja otra vez a la arena y trata de provocarlo dici√©ndole que su hijo chill√≥ como una ni√Īa al ser crucificado y su mujer gimi√≥ como una puta cuando la violaron repetidamente, m√°s all√° de lo cual M√°ximo se proporciona la vuelta y se aleja sin caer en la provocaci√≥n mientras todos le aclaman.

De regreso a la celda ve a Cicer√≥n, que le dice que su ej√©rcito aun le es leal, estando acampado cerca de Roma, por lo cual M√°ximo le pide que busque a su segundo y le reporte de que est√° vivo, entreg√°ndole dos peque√Īas figuras que representan a su mujer y a su hijo.

C√≥modo piensa que si lo aniquila aparecer√° como un hombre sin coraz√≥n, convirti√©ndolo adem√°s en un m√°rtir, aunque para evadir alg√ļn actuaci√≥n suya ordena que sigan a todos los Senadores incondicionales de la Rep√ļblica.

Reunido con Cicerón, este le comunica que sus tropas están en Ostia y dispuestos a batallar, y le comentan que lo harán en cuando lo deseen.

Un día, mientras pasea por la localidad en su litera, Lucilla escucha a Cicerón que trata de arrimarse a ella diciendo que sirve a Máximo, ordenando ella parar a sus porteadores y comentando con él, que le transporta el recado de Máximo de que quiere verse con su político

Cuando consigue reunirse con Graco le pregunta si tienen la posibilidad de adquirir su independencia, para lograr ponerse al mando de su ejército.

Graco no se ve convencido del todo ya que las legiones tienen nuevos mandos leales a Cómodo, asegurándole él que conquistará Roma y se la devolverá al pueblo bajo el mandato del senado, pidiéndole Graco dos días para adquirir su independencia.

Próximo se expone renuente al plan, debido a que no le pagarán hasta su vuelta y no se ve dispuesto a terminar con Cómodo, que le está realizando rico, recordándole Máximo que Cómodo fue quien mató al hombre que le logró libre.

Cómodo, temeroso de una conspiración provoca que detengan a Graco, tras lo cual le pregunta a su hermana si Graco tiene una exclusiva apasionado, ya que sabe que se ven, asegurándole que va a purgar al senado.

Esa noche Lucilla deja que su hermano se acerque a ella, cuando √©l le dice que la quiere, aunque por √ļltimo se va sin dejar que se acueste con ella.

Próximo llega esa noche a la celda con Lucilla, que le comunica de que Cicerón le llevará esa noche hacia la muralla, donde lo esperan con caballos, y que tienen que accionar ya, ya que Graco fue detenido.

Lucilla le dice que Cómodo le odia porque su padre lo amaba, recordando que ella también lo amaba y que siempre se sintió sola, excepto con él, besándose antes de la marcha de ella.

C√≥modo ve a Lucio, su sobrino jugando con una espada y le dice que no quiere ser soldado, sino gladiador como M√°ximo, al que llama el salvador de Roma, pregunt√°ndole C√≥modo qui√©n ha dicho eso, cont√°ndole el ni√Īo lo que oy√≥.

Cuando llega Lucilla ve cómo su hermano le cuenta a Lucio la crónica de Marco Antonio, traicionado por sus seres más estimados y que se sintió intensamente herido al conocer la traición.

Descubierto el complot, los pretorianos son lanzados a la calle intentando de evadir la huida de Máximo, debiendo Próximo darles las llaves de las celdas, aunque el resto de los luchadores deciden apoyar a Máximo enfrentándose a los pretorianos que vienen a detenerlo mientras aceptan la huida de Máximo.

A lo largo de la pelea mueren Próximo y parte importante de los luchadores, Hagen entre ellos.

Máximo consigue llegar a las murallas donde le espera Cicerón con sus caballos, dándose cuenta bastante tarde de que Cicerón está atado por el cuello, observando cómo terminan con él mientras es detenido.

C√≥modo por su lado se pregunta qu√© llevar a cabo con su mujer y su sobrino. Decidiendo que este se quede con √©l advirti√©ndole a su hermana que frente alg√ļn traici√≥n, o siquiera una observaci√≥n que le desagrade √©l morir√°, asegur√°ndole que tambi√©n lo matar√° si ella escoge suicidarse y le afirma que lo amar√° como √©l la ha amado y le proporcionar√° un heredero de sangre pura para que su estirpe contin√ļe en el poder.

Dispuesto a ganarse el favor de su pueblo y a terminar a la vez con Máximo escoge ordenar un espectáculo en el que él en lo personal será quien se enfrente a él.

En el circo todos aclaman a M√°ximo, que, atado con cadenas recibe a C√≥modo, que dice que luchar√° contra √©l porque el pueblo quiere ver una muerte gloriosa, y utilizando que todav√≠a est√° encadenado le clava un pu√Īal fuera de la visi√≥n del p√ļblico, realizando que le coloquen una coraza encima para esconder la herida.

Herido de muerte, M√°ximo sale a la arena junto al propio emperador, dispuesto a ganarse a su pueblo, rodeados los dos por los pretorianos.

Empieza la pelea con un M√°ximo debilitado, lo que facilita al emperador cobrarse alguna virtud, m√°s all√° de lo cual consigue evadir sus golpes, consiguiendo desarmarlo.

El Emperador le pide a Quinto que le entreguen una espada, negándose este a llevarlo a cabo, impidiendo al resto de los guardias que se la otorgue tampoco, frente lo que Cómodo saca un estilete que tenía escondido, atacando con él a Máximo, que más allá de estar ya muy débil y desarmado golpea al emperador y sujeta el brazo de este, volviendo el estilete contra nuestro emperador, logrando clavárselo en la garganta, observando cómo muere en sus brazos unos segundos antes de caer él mismo.

Herido de muerte se ve a sí mismo accediendo en su casa al acercamiento de su familia.

Antes de fallecer, M√°ximo le pide a Quinto que libere a sus hombres y que restablezcan a Graco en su puesto, cayendo tras ello.

Lucilla corre entonces hacia √©l, dici√©ndole que puede ya proceder a reunirse con su familia, pidiendo tras ello que le honren, siendo sacado su cuerpo a hombros por sus compa√Īeros y por Graco, ya libre.

Tras hallar su independencia Juba inicia sendero hacia su casa, enterrando las figuras que tenía Máximo y a las que este rezaba, asegurándole que volverán a verse, aunque no todavía.

Calificación: 3