La mochila

La mochila

cuento infantil la mochila

Adaptaci贸n de la f谩bula de Jean de La Fontaine.

Se cuenta que hace muchos siglos, J煤piter, el dios de los romanos, mand贸 llamar a todos los animales de la tierra. Quer铆a reunirlos para que le contasen c贸mo se sent铆an y si hab铆a alguna cosa que les preocupara, sobre todo en relaci贸n a su aspecto f铆sico.

鈥 Os he convocado esta tarde porque quiero saber c贸mo est谩is. Si hay algo de vuestro aspecto que os preocupa o quer茅is presentar alguna queja, contad conmigo que yo intentar茅 ayudaros a buscar una soluci贸n.

Todos se miraron sorprendidos y sin saber qu茅 decir. Viendo que ninguno se animaba a hablar, J煤piter tom贸 la iniciativa.

鈥 A ver鈥 Por ejemplo, t煤, monita 驴Hay algo de ti que no te guste y que quieras cambiar?

鈥 驴Yo? Ay, no se帽or, me siento encantada con mi cara y con mi cuerpo. Tengo suerte de ser un animal estilizado y 谩gil, no como mi amigo el oso, que como ve est谩 gordo y parece una croqueta gigante.

J煤piter busc贸 al oso con la mirada. All铆 estaba, deseando opinar. Con un gesto, le incit贸 a que lo hiciera.

鈥 Gracias por permitirme decir lo que pienso, se帽or. No estoy de acuerdo con la mona. Es cierto que no soy 谩gil como ella, pero tengo un cuerpo proporcionado y un pelaje muy bello, no como el elefante, que es pesado, torpe y tiene esas orejas tan grandes que casi las arrastra por el suelo cuando camina.

El elefante, por su tama帽o, estaba al fondo del sal贸n del trono. Levant贸 su trompa para pedir permiso.

鈥 Di lo que quieras, elefante.

鈥 Lo que ha dicho el oso es una bobada 隆Ser grande y pesado es una gran virtud! Me permite ver al enemigo a una enorme distancia y me convierte en un animal casi imbatible. Las orejas son 煤tiles abanicos y casi nunca tengo calor. En cambio, mire el avestruz, que tiene unas orejas que ni se le ven y un cuello demasiado largo 隆Su cuerpo s铆 que es estramb贸tico!

El avestruz frunci贸 el ce帽o y, adelant谩ndose un paso, se plant贸 frente al dios.

鈥 隆Ese paquidermo no sabe lo que dice! Soy uno de los animales m谩s veloces que existen y no cambiar铆a mi cuerpo ni por todo el oro del mundo. Mi cuello es fino y elegante, no como el de la pobre jirafa, que s铆 que es m谩s largo que un d铆a sin pan.

Todos se giraron para localizar a la jirafa que, muy digna, alz贸 la voz para que J煤piter y todos los presentes la escucharan bien.

鈥 隆Qu茅 absurdo lo que dice el avestruz! 驴Quejarme yo de mi largo cuello? 隆Todo lo contrario, es fant谩stico! Lo veo todo y alcanzo los frutos de las ramas m谩s altas a las que nadie llega y que s贸lo yo puedo degustar 隆Mala suerte tiene la tortuga, que es tan bajita que se pasa el d铆a tragando el polvo del suelo!

J煤piter empezaba a hartarse de la situaci贸n, pero hizo un barrido con los ojos buscando a la pac铆fica tortuga.  S铆, all铆 estaba tambi茅n,  situada entre un perro y un gato, por si surg铆an peleas entre ellos. Con voz cansada, le cedi贸 la palabra.

鈥 A ver, tortuga鈥 驴T煤 qu茅 tienes que decir sobre esto? 驴Es cierto que tragas polvo?

鈥 隆Ja, ja, ja! 隆Menuda tonter铆a! Con cerrar la boca es suficiente. Si hay algo que agradezco a la naturaleza es la suerte de llevar la casa siempre a cuestas. Me siento protegida en todo momento y no tengo que preocuparme de buscar refugio. Pienso en lo mal que lo pasan otros como el sapo, siempre a la intemperie, y  eso s铆 que me da pena.

El dios J煤piter se levant贸 enfadado y con su bast贸n de mando, dio un golpe en el suelo que retumb贸 como un trueno.

鈥 隆Basta! 隆Basta ya! 隆Cada uno de vosotros os cre茅is perfectos y est谩is muy equivocados! Todos ten茅is defectos porque ning煤n animal del mundo lo tiene todo, pero sois incapaces de verlo. S贸lo distingu铆s los fallos que tienen los dem谩s que est谩n a vuestro alrededor y esa es una actitud muy fea por vuestra parte.

La sala se qued贸 en absoluto silencio. Ni la mosca se atrevi贸 a zumbar y se qued贸 posada sobre el lomo de una burrita que escuchaba al dios con las orejas gachas.

鈥 De verdad os digo que cada uno de vosotros llev谩is una mochila cargada con vuestros  defectos a la espalda para no verlos, y en cambio, una bolsa con los defectos de  los dem谩s sobre el pecho, para verlos en todo momento.

Y dicho esto, J煤piter, agotado, disolvi贸 la reuni贸n y se fue a descansar con la esperanza de que alguno de esos animales cambiara su comportamiento en el futuro.

Moraleja: Por lo general, vemos los defectos que tienen otras personas pero no nos damos cuenta de que nosotros tambi茅n tenemos unos cuantos.  Es bueno reflexionar, darse cuenta de que todos cometemos errores y ser buenos y justos a la hora de juzgar a los dem谩s. Nadie es perfecto.



La mochila – F谩bulas.
(c)

CRISTINA RODR脥GUEZ LOMBA

 

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