Las 10 mejores historias navideñas de todos los tiempos

Aunque no es un género literario como tal, si que hay una sucesión de cuentos, primordialmente cuentos y novelas, que tienen puntos en común y que podrían englobarse lo que llamamos literatura navideña.

 

 

Estas proyectos acostumbran caracterizarse por tener una finalidad eminentemente moralizante, en la que los buenos sentimientos y al generosidad acostumbran estar muy presentes. Ambientadas en Navidad, acostumbran estar protagonizadas por individuos desgraciados o desvalidos de alguna forma, que encuentra consuelo y solución a sus inconvenientes en estas mágicas fechas. La magia y la fantasía también tienden a ser las personajes principales y, en algunas ocasiones, se las salpica con un punto de terror bien dosificado.

Vale la pena en estas fechas hacer una recopilación de las 10 proyectos de este género más destacables, desde nuestro criterio, en la literatura common. Algunas de ellas ya las tratamos como Cuento de Navidad de Charles Dickens o El Cascanueces de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann. Del resto les iremos comentando en futuros artículos (que vincularemos a este prime) para que les animéis a conocer, si aún no las conocéis, estas fantásticas joyas de la literatura.

 

Las 10 superiores historias navideñas de todos los tiempos

Os  dejamos aquí nuestro explicit prime 10 de las superiores historias navideñas de siempre (no dudéis en sugerirnos aquellas proyectos que penséis que deberían estar aquí). Si pincháis sobre ellas, les llevarán a adquirir el libro, con un 5% de descuento:

 

Historias navideñas: Cuento de Navidad, de Charles Dickens

Cuento de Navidad es una enternecedora y magnífica historia en la cual se expone el poder que tiene esta época en la gente. Y tan fuerte es ese poder que es con la capacidad de cambiar al más egoísta de todo el mundo para volverlo generoso; al más intransigente para que actúe de manera más permisiva; al más desalmado para hacerle redescubrir su hueco en el mundo; y desde luego, al más desdichado para que acepte la alegría que aparece en su novedosa vida.

 

 

Todos estos logros son conseguidos por medio de la Navidad y a todas esas buenas vibraciones que la época navideña desprende, ya que las pretenciones de cooperación y solidaridad se vuelven indispensables, creando así una atmósfera cargada de amor, amistad y intención.

Pero no le resultará fácil ese cambio. Nuestro personaje, aquel al que Dickens decidió ofrecerle la posibilidad de exhibir al planeta que la gente tienen la posibilidad de ser buenas si desean, deberá pasar por unas duras vivencias hasta llegar a su destino, hasta ese instante en el que se proporciona cuenta de que estuvo viviendo la vida de la peor forma viable, desaprovechando una cantidad enorme de oportunidades de festejar las fiestas con alegría, de ser tan feliz como el resto sí tiempo con la capacidad de serlo.

 

Este intenso cuento de Dickens nos hace ver que no debemos enfadarnos con el planeta, que el ceño fruncido no en todos los casos es buena opción, y que, sin importar nuestro egoísmo, nada nos hará sentir mejor que comunicar aquello que poseemos con quienes enserio lo requieren y valorarán. Bien se trate del dinero del que dispongamos, de un techo bajo el que reposar, o del amor que guardamos en nuestros corazones.

Historias navideñas: El Cascanueces y el Rey de los ratones, de Ernst Theodor Amadeus Hoffmann

El Cascanueces es toda una aventura fantástica donde nuestra personaje principal deberá exhibir su cariño y agradecimiento por aquello que más valora, por las oportunidades de las que dispone y por ser con la capacidad de introducirse dentro de un increíble mundo de fantasía y aventuras. En él, Marie deberá ser estable en sus convicciones, proteger aquello en lo que cree y confrontar a las peleas apoyando a quien lo merece.

 

La historia empieza cuando la niña, la más pequeña de los hermanos, revela un cascanueces oculto en su árbol de Navidad. Juntos vivirán instantes únicos que harán de la personaje principal una niña feliz y capaz.

 

Lo más idílico y considerable de este texto de Hoffmann son sus especificaciones, a través de las cuales puede inclusive respirarse ese ámbito dulce del Reino de los caramelos, todo un mundo donde la tiernicidad es comestible y la diversión está asegurada, un mundo donde hacer todos tus sueños de cuando eras niño. ¿A quién no le gustaría siquiera atravesar esos árboles después de los que aguardaban el júbilo y el olor a caramelo del Reino?

Otra vez, los valores navideños vuelven a introducirse en la historia para lograr nuestro espíritu, el cual se empapa de valor, humildad y la aptitud de soñar.

Historias navideñas: Cartas de Papá Noel, de J.R.R. Tolkien

Las cartas de Papá Noel, de J.R.R. Tolkien, también está en nuestro prime 10 de historias navideñas que podéis leer en estas fechas, por su sentimentalismo y melancolía que generan. A más de uno le dejará una sonrisa de oreja a oreja, pero a todos nos producirá inocencia.

 

 

Esto es así por las Cartas de Papá Noel, no son nada más y nada menos que las cartas que Tolkien escribía a sus hijos en fechas navideñas, como si fuera Papá Noel. En ellas relataba las aventuras del señor de rojo que reparte regalos, y les mandaba buenos deseos, a la vez que les recordaba lo bien que debían portarse para lograr elegir a sus regalos llegado el día de Navidad.

 

La tradición que comenzó Tolkien con sus hijos en 1920 duró hasta 1943, cuando su hija menos cumplió los catorce años. Pasados tres años, la mujer de hijo Christopher (Baillie Tolkien) editó las cartas para recopilarlas en este precioso cuento navideño.

 

 

Historias navideñas: Rumpelstiltskin, de los Hermanos Grimm

Rumpelstiltskin es pequeño duende, algo malvado, que procede de cuentos del folclore alemán. Los Hermanos Grimm le usaron e incorporaron a este personaje en varios cuentos, inclusive contando su crónica en el prime de nuestras historias navideñas.

 

Se cuenta que un molinero, queriendo impresionar al Rey del pueblo, le afirma a este que su hija hila tan bien que puede hilar paja y convertirla en oro. El rey se queda tan impresionado con la proeza de la hija del molinero que le pide que lleve a su hija a palacio para demostrarlo. Cuando la hija llega al palacio, el Rey dedice meterla en una habitación llena de paja y exigirle que demuestre su don convirtiéndola en paja y si no lo consigue, acabará con su historia.

 

 

La hija, tras horas encerrada en la habtiación llorando y desesperada por no entender qué llevar a cabo, hace aparición a su lado un duendecillo que le pide su collar a cabio de llevar a cabo él la labor de transformar la paja en oro, y así lo realiza la chica. Cuando el Rey ve lo que consiguió, mete a la hija del molinero en una habitación más grande con más paja, para que lleve a cabo lo mismo o sino, le matará.

 

En esta ocasión, regresa a manifestarse el duendecillo dispuesto a hacer la proeza pero a cambio del anillo de la chica. La chica permite el trato y, otra vez, la paja se transforma en oro. Entonces, el Rey encierra a la chica en una habitación más grande y con más paja para que haga la misma labor que en las habitaciones anteriores y, si lo consigue, el Rey se casará con ella. La chica regresa a recurrir al duendecillo que en esta ocasión le pide a cambio su primer hijo. La chica permite el trato y se casa con el Rey para, un año después, tener su primer hijo sin acordarse la deuda que guardaba con el duendecillo. Cuando el niño nace, el duende viene a por él y permite devolverlo a su madre si la, en este momento Reina, puede decir su nombre, el nombre del enigmático duende.

 

 

 

Entonces, la Reina le pide a todos sus guardias que exploren y pregunten en las calles por el nombre de este enigmático duende. Entonces, un campesino del pueblo reconoce al duende, al que vió cantando alrededor de una hoguera una canción donde relata su nombre: Rumpelstiltskin. El duende se enoja tanto por no poder cumplir su deuda, que golpea el suelo hasta hundirse medio cuerpo. De ahí procede su nombre, de dos expresiones alemanas que significan «ruido» y «zanco».

Historias navideñas: Una visita de San Nicolás, de Clement Moore

 

«Una visita de San Nicolás«, también popular como «La noche antes de Navidad» o «La noche antes de la Navidad» hablamos de un poema anunciado en el año 1823 y es de Clement Moore, aunque en el instante de la publicación se realizó de manera anónima.

Este poema pertence a los enormes participes de que la thought sobre Papá Noel haya evolucionado y cambiado, más que nada en la civilización norteamericana, entre otras cosas en el instante de llevar a cabo regalos a la multitud que deseamos. Este poema fué interpretado frecuentemente por artistas populares y acompañado de música.

 

Historias navideñas: El Soldadito de Plomo, de Hans Christian Andersen

Otra de nuestras superiores historias navideñas es El soldadito de Plomo, de Hans Christian Andersen. En esta historia se cuenta cómo un soldadito de plomo que pertenece a una caja de juguetes y al que le falta una pierna porque se han quedado sin steel por fundir, se conquista de una bailarina de juguete a la que también le falta una pierna, por la misma razón.

 

Cuando un duende se entera de su amor, le prohíbe ver a la bailarina y le lenza por la ventana. Es entonces cuando la vida del soldadito se verá cubierta en una cantidad enorme de aventuras para, al last, terminar con su querida en una horrible situación que dejará ver al lector el enorme corazón del juguete de plomo.

 

 

 

 

 

Historias navideñas: Hansel y Grettel, de los Hermanos Grimm

Hansel y Grettel también se encuentra dentro de las historias navideñas más clásicas para contar a los niños. El cuento empieza cuando la madastra de los niños convence al padre de liberarse de los niños, abandonándolos en el bosque porque por el momento no tenían con qué dinero alimentarles. Hansel, que había estado oyendo la conversación, sale a agarrar piedras para marcar un sendero con ellas y poder regresar a casa cuando les soltasen en el bosque.

 

Cuando los niños vuelven a casa al día siguiente, la madastra se enoja y determine que en esta ocasión les llevará más lejos en el bosque para que no logren volver. Hansel quiere otra vez buscar piedras para lograr, otra vez, marcar el sendero, pero en esta ocasión la madastra cierra con llave la puerta y no puede salir. Entonces determine marcar su sendero con migas de pan. No obstante, no posee presente a los pájaros, que acaban por comerse las migas y así los niños se pierden en el bosque.

 

 

Siguiendo a otro pajarillo, encuentran una cosa llevada a cabo de dulces y los niños empiezan a comerla hasta que hace aparición una bruja, dueña de la vivienda que tiene la intención de comerse a Hansel y quedarse a Gretel de criada. En entonces cuando Gretel convence a la bruja para que se acerce al horno y le empuja dentro de él. Los niños cogen perlas y piedras hermosas de la bruja y vuelven a casa, cuando su madrastra ya ha muerto. Entonces los niños, con su padre, se hacen ricos y viven con alegría.

 

Historias navideñas: El Enorme Egoísta, de Oscar Wilde

El enorme egoísta es otra de nuestras historias navideñas elegidas, para que consigas leer este año. Este cuento, de Oscar Wilde, es algo más difícil que los anteriores y terminantemente, tiene un toque más adulto y maduro.

 

 

 

 

La historia empieza con un enorme egoísta que no dejaba a los niños jugar en su jardín y construyó un muro para que ellos no pudiesen colarse. Es entonces cuando la tristeza se apropia del jardín y los árboles se secan sin florecer. Entonces el enorme, arrepentido, invita a los niños a divertirse a su jardín, derrumbando el muro que había construído. De entre todos los niños, se encariña más de uno que tiempo despúes desaparece y no le regresa a conocer.

 

Un día, habiendo pasado varios años, el enorme regresa a conocer el niño que echaba de menos, herido en las manos y en los pies, sobre unas flores blancas de su jardín. Cuando el enorme se aproxima al niño y le pregunta quién le hizo daño para vengarse de él, el niño le enseña que sus lesiones son las lesiones del amor, que él es Jesucristo y que de la misma manera que él le dejó jugar en su jardín, en este momento el niño le dejará al enorme jugar también en su jardín, el Paraíso.

 

 

Cuando los niños vuelven, tienen la posibilidad de ver al enorme muerto sobre flores blancas, en su jardín, y deciden marcharse a otro jardín para dejar reposar pacificamente al enorme.

Historias navideñas: La reina de las nieves, de Hans Christian Andersen

La reina de las nieves, de Hans Christian Andersen, es uno de los cuentos más populares del creador y una de nuestras superiores historias navideñas. Varios cuentos recientes se han inspirado en esta historia, entre ellos, la popular película de Disney, Frozen.

 

En esta historia se cuenta cómo un Troll dedice crear un espejo en el que sólo se mostrarán criaturas horribles a la gente que se miren en él. El diablo y sus secuaces deciden quitar este espejo y llevarlo al cielo para que los ángeles se asusten al verse convertidos en horribles criaturas. Pero, por un error, el espejo cae a la tierra y se converte en una cantidad enorme de granos que la gente aspiran hasta transformar sus ojos en pezados del cristal maléfico, realizando que vean sólo lo horrible de la gente.

 

 

En esta historia se muestran dos niños que vivirán muchas aventuras cuando uno de ellos aspira uno de esos granos del espejo y determine conocer a la reina de las nieves, que tiene la aptitud de transformar todo en hielo, para que en teoría, le ayude.

 

Historias navideñas: El Premio Gordo, de Blasco Ibáñez

El premio Gordo, de Blasco Ibañez, es sin lugar a dudas una de nuestras historias navideñas preferidas. En ellas nos cuentan cómo tener tanto dinero no nos ofrece la alegría y que, inclusive, puede ser nuestras perdición.

 

 

En esta bonita historia que pasa el día la víspera de nochebuena, el narrador se mezcla con el personaje que crea, situándose en las mismas situaciones y intentando de estudiar de los fallos que ha cometido el hombre de su propia creación.

 

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