Resumen del libro Demonios familiares

Ana María Matute (Barcelona, 1925-2014). Su producción literaria comenzó a la temprana edad de cinco años, con un cuento ilustrado por ella misma. Con diez años redacta una revista, Shibyl, donde también tiene como función las ilustraciones. Su primera novela la escribió con diecisiete años, “Pequeño teatro”, la cual no se publicó hasta ocho años después de ser redactada. Sus proyectos fueron traducidas a más de veinte idiomas. Ganó los premios Planeta (1954), Nacional de Narrativa (1959), Nacional de las Letras Españolas (2007), Miguel de Cervantes (2010) etc.
Demonios familiares” es su última novela, la cual fue publicada tras su muerte y que, desgraciadamente, no pudo deducir. Eva (narradora durante toda la novela) vuelve a la vivienda paterna al ser quemado el convento en el que estaba como novicia. Aquí se reencuentra con su padre, el Coronel; un hombre conservador que ya hace pocos años necesita una silla de ruedas para conseguir moverse; con Yago, asistente de su padre y, según descubrimos más avanzada la historia, hermanastro de Eva; y Magdalena, la cocinera que siempre ha aconsejado a Eva en diferentes temas. Este regreso, también piensa el reencuentro con amistades de su niñez, Jovita, con quien descubrirá la realidad e hipocresía de la edad avanzada. En la mitad de una Guerra Civil Española, la aparición de un paracaidista, Berni, en el bosque próximo a su casa piensa un giro en su vida: oculta a Berni en el desván de su casa y con el paso de los días comienza a tener un sentimiento más allá de la emoción del secreto de mantenerlo oculto; además, Berni podría ser el padre del bebé que espera Jovita.
Política, sociedad y moral son los tres temas primordiales que se tratan en esta obra, siempre cerca de la Guerra Civil Española. Sin embargo, no son los únicos; también logramos hallar el sentimiento de abandono familiar o soledad que refleja Eva, la personaje primordial, la dureza paterna, amor, odio, poder y traiciones. Por arriba de todos los temas, hay que poner énfasis el régimen que se hace de la intimidad y los secretos durante la narración como esencia del transcurso de los hechos.
La novela tiene Eva, personaje escencial, como narradora en primera persona durante la mayoría de la misma; incluyéndose también tramas dialogadas, lo que impulsa el ritmo de lectura. Sobre el ritmo, puede decirse que es pausado, lo que posibilita abarcar a todos los individuos, en la medida que la autora lo considera oportuno, los escenarios en los que se mueven los individuos y también los sentimientos de estos.
La historia se transporta a cabo, como he comentado, durante la Guerra Civil Española. Esto no impide que la narradora vaya entrando sus propios recuerdos para llevar a cabo más fácil el entender de otros individuos o el porqué de algunas oportunidades. Además, así sigue una tensión narrativa que aumenta pausadamente, puesto que la información sustancial, para cubrir la trama y las vivencias, se recibe de forma recurrente sin rupturas en la narración. Es verdaderamente difícil encontrar un pero a la prosa de Ana María Matute. En esta situación estamos hablando de una narración intimista y verídica (entendido el realismo desde la óptica de Eva, y quizá desde nuestra autora). La autora utiliza un lenguaje acertado, culto pero fácilmente comprensible.
Ana María Matute nos regala, a título póstumo, una obra donde se refleja una vez más su uso cuidadoso de la lengua española, adornándola con un toque intimista y, en oportunidades, también sobrio, pero fácilmente comprensible para algún clase de público. En relación a la temática, su comprensión se decrece a un público adulto, o al menos que conozca esa parte de nuestra historia donde se transporta a cabo la novela. La utilización de elementos literarios como, por ejemplo cosas, la narración de Eva en primera persona con diálogos de los individuos, el régimen del tiempo de narración y las incursiones en el pasado, colocado junto con un ritmo de narración retardado pero progresivo en la sensación de intensidad, hacen de “Demonios familiares” una auténtica obra de arte literario, digna de estudio académico y de deleite personal.Enviado por: