Resumen del libro “El día que el cielo se caiga”

«El día que el cielo se caiga» es una novela romántica redactada por la popular autora Megan Maxwell, quien nos regala una fantástica obra de amor entre una pareja muy especial, que se conoce desde niños y a través de los años experimentan los vaivenes del destino, siempre unidos por por el hilo invisible e inexpugnable del verdadero amor. Esta novela es emotiva, tierna e inspiradora, que con cada línea nos hace soñar y reflexionar sobre lo intensos que tienen la oportunidad de ser nuestros sentimientos.

Acerca del libro

La novela de Megan Maxwell «El día que el cielo se caiga», es un poco diferente de sus trabajos anteriores, así rompe los esquemas de una increíble forma, gracias a que desde todo método resulta un magnífico libro.

Más allá de que la autora exhibe un tema común como el cariño, en «El día que el cielo se caiga», nos encontramos con un argumento que nos enseña varias historias con distintos tipos de amor, desde el inocente sentimiento infantil, pasando por la ilusión de los primeros años y después el fuerte amor adulto, ardiente e intrincado, que brinda muchas satisfacciones solo si se vive con la persona precisa.

Todo este prisma de romanticismo nos envuelve con un ámbito alcanzable, que poco a poco va llevando a cabo que afloren en nosotros sentimientos de empatía hacia los individuos. La novela nos revela facetas del amor que son tan primordiales y sustanciosas para la vida, que se vuelven importante desde todo método, porque dan sentido a las relaciones y enriquecen el alma, como es la situacion del amor fraterno y el cariño de amigos.

La narración de «El día que el cielo se caiga» se enfoca en el deseo de la autora por hacernos reflexionar sobre la oportunidad que se nos enseña siempre que conocemos a un sujeto, donde es ligado de nosotros que se vuelva una relación sustancial que nos enriquezca emocionalmente.

Una de las enseñanzas que nos deja este increíble libro es que más allá de que la familia es el lazo más cercano, en oportunidades la vida nos enseña nuestra alma gemela, la persona que nos complementa y comprende de hecho sin expresiones, solo con miradas y sentimientos, es así como un abrazo y un silencio tienen la oportunidad de transformarse en una forma de comunicación, que tan sólo se conoce dentro de una relación fundamentada en la sinceridad y el cariño verdadero.

 

«El día que el cielo se caiga» no solo hace soñar al lector con un hermoso y particular romance que nos conmueve, sino que también nos da una observación a eso que es la valentía y la fortaleza del corazón para batallar cosas dolorosas como la pérdida de un sujeto cercano, la resignación frente lo que es realmente difícil cambiar y el impulso que nos hace ver la vida con promesa y alegría otra vez.

La grandiosa historia de amor del libro es increíblemente emotiva, en algunos instantes se vuelve desgarradora, pero sigue con el tono rosa romántico que nos acompaña de inicio a fin; la increíble pluma de Megan Maxwell nos invita con su fácil prosa a continuar de una página a otra en un libro que se torna adictivo.

Con un fuerte mensaje, es muy viable que esta montaña rusa sentimental sea llevada a la pantalla grande, no obstante todavía no se tienen proyectos para comenzar una producción cinematográfica del libro, deberemos seguir esperando hasta que se confirme de forma oficial la publicación de la película «El día que el cielo se caiga». 

Sinopsis de «El día que el cielo se caiga»

«El día que el cielo se caiga» es una obra increíble, intensa, y emotiva, en la cual se nos da la oportunidad de abarcar la narración de dos personas muy especiales: Alba y Nacho, quienes siendo niños se conocen, y aunque no están en las superiores ocasiones de sus vidas, instantaneamente forman un vínculo que durará para toda la existencia.

 

La cercanía, la sinceridad y el cariño, poco a poco crece y se vuelven importante el uno para el otro, distribuyendo todo, desde secretos, miradas y vivencias, todo lo que signifique algo para uno, lo sabía el otro.

Con el paso de los años la vida adulta los pone en una disyuntiva, dado que más allá del amor que hay entre los dos, por culpa de personas tóxicas y envidiosas terminan por separarse momentáneamente, tratando hallar según ellos su sendero, aunque estar lejos uno del otro les hace sentir un vacío recurrente y más allá de que tratan de llenarlo con otros afectos, no lo alcanzan.

Después de vivir un período de sus vidas, separados y entre lágrimas, por lo duro de las oportunidades que les ha tocado batallar, el destino los vuelve a poner frente a frente, como para que retomen su cariño, el cual permaneció intacto durante en todo instante que estuvieron separados.

Este reencuentro los llevará a sentir con más fuerza su cariño y de la forma más emotiva terminarán siendo el acompañamiento que necesitaban, tratando de cubrir por qué el destino los había hecho separarse. Mientras se reencuentran reflexionan sobre cuestiones personales como las relaciones de amistad, la familia, el cariño, la verdad, la sinceridad, el cariño verdadero, la consideración del respeto a la forma de ser de cada uno y la necesidad de que el cariño esté en todo momento que está en nuestras vidas.

 

Resumen 

«El día que el cielo se caiga» comienza en el año 1974, donde una niña dulce, traviesa y muy inquieta, está jugando y curioseando la vivienda de su vecina, entra en todos los sitios, escondiéndose y tratando de jugar, cuando súbitamente está a un niño que llora en uno de los rincones de la vivienda. Sus ojos están enrojecidos y se le nota en su mirada que tiene mucha tristeza todavía que llorar.

Las recientes personas en la vivienda de la señora Remedios, son toda una novedad, además la angustia que siente por el niño que lloraba, hacen que a la niña le den ganas de investigar. La pequeña se llama Alba y el triste niño es Nacho, y este es el primer acercamiento de un amor que durará toda la vida.

Lo que sucede es que Nacho colocado junto con sus hermanos, Luis y Lena, se debieron modificar a la vivienda de su abuela, el fundamento es terrible y desgarrador, los padres de los chicos acababan de fallecer, lamentablemente el auto donde viajaban sufrió un repentino y mortal hecho, que dejó huérfanos a sus pequeños.

Desde el comienzo, estos dos niños hacen una conexión especial, se vuelven indivisibles y con el pasar de los años son los destacables compañeros de aventuras, Nacho y sus hermanos, son acogidos por una abuela dulce y cariñosa, quien colocado junto con Alba y su familia, se vuelven muy unidos.

 

Con el pasar de los años, observamos la evolución de los individuos primordiales de la historia, quienes siempre estaban juntos, superando todas las etapas desde la niñez y después la inquietante pubertad, para entrar recientemente a la vida adulta.

En todas estas etapas distribuyen sus ilusiones, las oportunidades que les hacen sentir miedo, las cosas que con frustración tienen que tolerar y sus encuentros amorosos; en este sentido, el vaivén de los amores y desamores que cada uno va experimentando, distribuyendo sus puntos de vista, sus deseos y sueños en relación al futuro.

Alba y Nacho viven día a día tan compenetrados, que de apoco edifican una amistad que no tiene límites, esta expresión de amor, tan excepcional, hace que sean indispensables el uno para el otro; la autora del libro pone énfasis en que ellos por elección recíproca, son hermanos de corazón.

“—No sé qué he hecho para que me quieras tanto.
Alba le cogió la mano y, besándole los nudillos, respondió:
—Simplemente, quererme tú a mi”

Megan Maxwell

 

Mientras el tiempo pasa, Alba y Nacho van llevando a cabo sus vidas, cada quien tratando hallar la alegría, pero siempre con un nexo en común; confrontando algunos problemas con personas que más allá de ser familia, se comportan terriblemente, cumpliéndose lo que en oportunidades pasa, cuando la verídica familia es la que te quiere y te facilita así como eres sin querer cambiarte o que seas alguien más.

Todo va bien hasta que, por un giro del destino, Alba conoce a un jóven que ella encuentra muy especial, quien la ciega totalmente, la manipula y poco a poco hace que pierda su personalidad y su independencia. Nacho trata de advertirle de las intensiones de este hombre, que no le conviene en absoluto, pero ella no lo escucha y cree firmemente estar enamorada.

Después de muchas discusiones, pésimos entendidos y selecciones erróneas, Alba se casa con ese hombre que le garantiza un futuro de lágrimas y desamor, volviéndose esta la peor de las configuraciones de vida que tenía.

Le costará caro correr con las consecuencias, gracias a que se verá cubierta en un matrimonio sin amor, que la termina distanciando de todo lo que verdaderamente le importa y de todas la multitud que la adoran sinceramente; por idea de su nuevo marido se mudan a Madrid.

 

Nacho está molesto y preocupado por la decisión de su amiga, pero nada tiene la posibilidad de hacer para evitarlo, así que después de cierto período de duda, se ilusiona con la idea de cambiar de aire, empaca sus cosas y  se embarca hacia Londres en la aventura de su crónica.

Es en este preciso momento cuando el destino le exhibe a un sujeto especial y tiene la oportunidad de abarcar al amor de su crónica, un ser humano que le sabe, le complementa y le hace olvidar el padecimiento previo, y retomar la alegría de vivir una hermosa historia de amor.

Pero la alegría dura poco y por los antojos del destino, la vida le tiene terminada una mala pasada, gracias a que la patología viene a tocarle la puerta, dejando desolación y tristeza a su paso, quebrando súbitamente la realidad de sonrisas donde estuvo viviendo.

Alba y Nacho, están separados por centenares de kilómetros, pasando los peores instantes de sus vidas, confrontando con miedo y mal un futuro que ha todas luces se ve incierto y gris.

 

Alba asume su fracaso matrimonial, junta los trozos de su corazón roto y la primera decisión sensata que toma, es la de buscar a su amigo, su acompañamiento leal e incondicional, para que juntos retomen fuerzas para seguir viviendo; el solo sospechar en él le llena de valor y ganas de verlo, así que hace un imprevisto viaje para ver a Nacho.

Al reencontrarse, ella ve con desconcierto que Nacho está completamente abatido, se ve que no posee un ápice de vida en el cuerpo, está deprimido, triste y desértico.

Juntos hacen renacer otra vez la magia, de a poco van reanudando la seguridad y se sienten más fuertes, tolerantes, quieren pasar la página y comenzar a escribir una única historia. Todo este tiempo separados y todo el padecimiento vivido, les hace sentir que esta es una única ocasión para exceder lo malo y vivir completamente otra vez.

Terminantemente, aprendieron de sus errores y lo único que quieren es disfrutar el tiempo que tienen juntos, apreciando lo bello que la vida y el cariño les puede prestar.

 

Alba que recién se ha divorciado, intenta retomar el contacto con los populares cercanos que ha perdido a través de los años que estuvo atrapada en esa cárcel matrimonial, que le cuesta la vida. Al intentar ponerse alerta, habla seriamente con Nacho y se brinda cuenta de que algo muy malo le pasa, y con miedo se dispone a averiguarlo, después de insistir y hacerle una pregunta de mil formas, se brinda cuenta de lo malo.

Nacho le brinda una espantosa novedad, se estuvo sintiendo de lo malo, fue al médico y al examinarlo se percataron que estamos hablando de una grave enfermedad; los doctores no están seguros de lo que la causa, no están totalmente informados de sus síntomas o peor aún, del régimen que debe seguir para conseguir sobrellevar la patología y sentirse mejor.

Como si fuera poco, a la multitud que desarrollan esta patología los tratan como parias sociales, la multitud temiendo un contagio, los repudia y exilia en solitario, prestando asistencia a que los enfermos se sientan repudiados y algún contacto con ellos sea mal visto.

La parte más difícil que tiene la novela de «El día que el cielo se caiga» es cuando Nacho comienza a exhibir los síntomas de la patología, gracias a que el tiempo en que se transporta a cabo esta parte del libro son los años 1980 y 1990, cuando esta patología de la que se ha contagiado Nacho logró estragos, muy gente perdieron a sus amigos y familiares, gracias a que por ese instante era un tema particular y con más cuestiones que respuestas.

 

La desinformación creaba disputa y las suposiciones corrían de un sujeto a otra, sin tomar en cuenta el confort mental de los pacientes que solo querían sentirse mejor.

La narración de «El día que el cielo caiga» se torna un poco triste desde este punto, dado que los hechos giran ahora mismo ámbito a Nacho y su patología, la cual es mortal desde el comienzo, gracias a que el diagnóstico transforma a la persona en un indeseable, alguien que debe estar aislado y cuyo destino es fallecer en soledad.

Pero Nacho es un sujeto increíble, durante toda su crónica ha sembrado amor, sus buenos sentimientos hicieron que haya tenido siempre la intención de cultivar sinceridad y buena vibra en los corazones de quienes tuvieron el privilegio de nombrarse sus amigos.

En la mitad de su pelea y su padecimiento, Nacho quiere expresar su cariño y agradecimiento a la multitud que le están apoyando, se siente amado, y de alguna forma quiere que la multitud en su ámbito cercano sepan sus sentimientos, más que nada le dirige unas agradables expresiones a Alba, quien estuvo siempre allí para él.

 

Lejos de derrumbarse por tener esta terrible patología, a sus amigos les dedica unas sentidas expresiones repletas de amor:

“—Alba, a quien todos conocéis, es mi personita especial, mi hermana, mi vida, mi rumbo, mi disparidad, la mujer que, de ser hetero, habría amado como pareja, y jamás estaré lo muy complacido de que un día, cuando éramos niños, ella me propusiera que fuera su mejor amigo para toda la existencia.
Todos los presentes los miraron enternecidos, y Alba, emocionada, no tuvo fuerzas para comentar.

El día que el cielo se caiga

En estas expresiones queda enmarcado lo hermoso de la amistad cuando estamos hablando de un sentimiento verdadero y recíproco. Alba y Nacho tienen una naturaleza muy diferente, pero en el fondo son muy semejantes y son afortunados de presenciar en cada momento en que están que surja la magia del amor fraternal, ese que se siente toda la vida.

 

Para finalizar nuestro resumen, poseemos presente oportuno añadir que la buena pluma de la autora Megan Maxwell nos transporta de la mano a atravesar una historia llena de drama y pelea frente la patología y la desaparición, a través de sus expresiones consigue ilustrar la fortaleza interna que todos tenemos para no dejarnos venir abajo por las ocasiones, donde recurrentemente los individuos tienen que batallar lo más difícil desde adentro.

Este es el lado más terrible que como persona Nacho tuvo que batallar, gracias a que además del miedo a la desaparición, debía dejar en claro frente todos su elección de vida y argumentar el por qué de sus actos, los que ahora mismo le traían terribles consecuencias. El miedo y la indecisión son tan gigantes como el estigma habitual, aunque en varias oportunidades son igual de lacerantes.

Pero esta novela no solo trata de eso, sino que también nos da la oportunidad de abarcar una diversidad de historias que están verdaderamente bien hiladas entre sí, para enseñar al lector de «El día que el cielo se caiga» un argumento sólido y bien logrado.

Un caso de exhibe de esto son las historias sobre la familia de Nacho, sus hermanos, amigos y demás personas que hacen más maleable la situación; también narra cuentos sobre otros enfermos, que al no tener la bendición de tener familia y amigos, terminan confrontando solos un triste y amargo final, aguantando el repudio de los que antes eran sus compañeros de trabajo y familiares, en este sentido el diagnóstico se transforma en la más terrible de las sentencias.

 

El desenlace de «El día que el cielo se caiga» es conmovedor, verídica, y se enmarca en la época donde la modernidad y la independencia de ser y de expresarse como realmente se es, en oportunidades no trae los resultados que se esperan, llenos de incomprensión y de ignorancia. Una emotiva y original novela, donde los sentimientos, la familia y la verídica amistad son lo más importante.

Personajes

La novela «El día que el cielo se caiga» tiene unos individuos muy humanos, realistas, en deber y sentimentales. La mayoría de la multitud que constituyen esta historia romántica mantienen un apego positivo a la familia y a la fraternidad; están perfilados con valores humanos como la lealtad, el cariño y el cariño hacia los demás.

Durante el progreso de la trama, las acciones de los individuos tanto primordiales como secundarios, nos dejan muy claro que no es requisito un vínculo consanguíneo para sentirse parte de la familia de alguien más, en otras expresiones, no es un requisito sustancial tener la misma sangre para sentirse verdaderamente padre, abuela, madre o hermano de alguien que conoces; la lealtad, el cariño y el cariño sincero te hacen familia.

En relación a los humanos que hacen este viaje de auto descubrimiento y evolución espiritual, tenemos a Nacho y Alba como individuos primordiales de la historia, también a la abuela Blanca, la señora Remedios, los hermanos de Nacho, Lena y Luis; Teresa, José, y por último les padres de Alba.

Todos conforman una familia original, llena de tradiciones, pero con un toque de modernidad que recurrentemente asombra. En esta colosal familia compuesta por hijos propios y ajenos, hermanos de sangre y de vida, vecinos y compañeros, a quien se equivoca se le perdona, se le sabe y se le trata de aceptar, así como quiere verse, en pocas expresiones es toda una unión fraternal.

 

Alba

Es una muchacha soñadora, de cabeza abierta, corazón puro y espíritu libre. Es un poco ingenua, como una niña que todavía cree en el príncipe azul y tiene una visión un poco infantil de cómo debe ser el cariño, gracias a que tiende a idealizar muy el romanticismo.

Físicamente Alba es una chica muy atrayente, aunque algunas oportunidades se comporta como una tonta y se encapricha con los amores inviábles, tal es la situacion cuando cree estar completamente enamorada de un hombre de dudosa reputación, que le miente sobre sus reales sentimientos. Más allá de que se casa con él, su matrimonio es un desastre desde el comienzo, entonces le toca bajar la cabeza y admitir que se equivocó.

Es después de esto que observamos su evolución, donde la pequeña y algo egoísta chica se transforma en una hermosa y fuerte mujer, en un avance de metamorfosis que podemos presenciar. Después de esto comprende cómo es el cariño realmente, lo que la transforma en una luchadora y eficaz guerrera, justo lo que necesita Nacho en sus instantes de más angustia.

Su relación con Nacho es lo más importante de todo el planeta para ella,  su amor por él es incondicional y verdadero.

 

Pero no todo es malo en la vida de esta chica, gracias a que el cariño viene a tocar a su puerta en el momento que menos lo espera; un sujeto del pasado, reaparece para conseguir que vuelva a creer en el cariño, alguien que con cariño y constancia, le da todo su acompañamiento y se transforma en su verdadero amor.

Nacho

Nacho es un joven extrovertido, le gusta la aventura, salir de fiesta y estar en buena compañía; vive con intensidad el día a día, no piensa que sea con la aptitud de vivir un amor romántico y soñado, así que en sus años más extravagantes se divierte tratando hallar un compañero de vida, al tornarse infructuosa la búsqueda, pierde la promesa de sentir un verdadero amor y trata de olvidar la posibilidad de presenciar estos sentimientos.

«El día que el cielo se caiga» tiene un increíble personaje indispensable, gracias a que Nacho está animado, le gusta la cercanía y los amigos verdaderos; quiere con disparidad a Alba, quien es una confidente a la que puede contarle lo que sea y accionar como él mismo, sin la obligación de fingir sentimientos y emociones que en verdad no tiene.

Más allá de estar enfermo, sigue ilusionado, lo único que le preocupa es ser feliz en el tiempo que le queda de vida y contribuir a la alegría de la multitud que eligió para que se convirtieran en su familia, no quiere que lo vean con lástima o transformarse en una carga para ellos, los quiere muy y quiere lo relevante para todos.

 

Es Nacho quien nos expresa la idea general donde se composición todo el argumento de la novela, donde lo importante que es tener nexos familiares y de amistad fuertes y sinceros, llevando a cabo hincapié en que los amigos son la familia que se escoge, y en esta situación la familia de Alba se volvió la suya.

Frases del libro 

A continuación exponemos las memorables oraciones del libro de Megan Maxwell «El día que el cielo se caiga», en ellas logramos hallar reflexiones sobre la vida, el cariño y la amistad; estas bellísimas oraciones no pierden vigencia en el tiempo, dado que nos dejan una evocación apasionante sobre el contenido del libro:

  • «Porque la sangre te hace familiar, pero sólo la lealtad y el cariño te convierten en familia».
  • «La vida es para vivirla, para disfrutarla, para exprimirla, aunque en oportunidades las ocasiones no sean las más favorables».
  • «La vida le daba causas para llorar, también le daba diversas razones para sonreír, y que la positividad era lo que convertía un día mediocre en un día increíble y difícil de estropear».
  • «Las miradas dicen lo que los labios callan y que el cariño es amor cuando se siente de corazón»
  • «El día que el cielo se caiga, todos volveremos a reunirnos».

 

Acerca de la autora

Megan Maxwell es una popular autora española, quien se convirtió en una de las más populares y queridas por su público lector; durante los últimos años ha calado en el gusto recurrente por medio de sus memorables novelas románticas y soñadoras.

El verdadero nombre de la autora es María del Carmen Rodríguez del Álamo Lázaro, quien con una madre española y un padre estadounidense, nació en Alemania, produciendo así una mezcla increíble de culturas, que generaron una cabeza creativa e imaginativa.

Siempre vivió con su madre en España; trabajó durante numerosos años como asesora jurídica, hasta que por mala suerte su hijo se enferma y elige dejar el trabajo para cuidarlo, es aquí cuando muestra su talento para escribir, plasmando al fin las ideas que habitaban en su cabeza ya hace tiempo y para llevar a cabo mejor la calidad de su escritura, toma manuales en línea.

 

Al exhibir su trabajo a amigos y familiares, sintió el impulso de publicar sus escritos y después de numerosos intentos aguantando rechazos de las primordiales editoriales, por último sale a la luz su primera novela en el año 2009.

Sus proyectos mantienen un estilo romántico, contemporáneo e histórico, algunos de sus trabajos rozan el erotismo, dándole diversidad a su estilo literario, siempre manteniendo la excelencia en sus libros. También logró colaboraciones con otros autores reconocidos en sus antologías y en proyectos de tipo infantil.

Su trayectoria fué fructífera y llena de reconocimiento, una de las más conocidas es la trilogía del 2012 «Pídeme lo que quieras» y también la serie llamada «Las guerreras Maxwell» del año 2010.

Maxwell consiguió reconocimientos y premios por su increíble trabajo, así como el Premio de Rosas, el Colmillo de Oro, y el Aura, entre numerosos otros, otorgados por la crítica y la prensa pensada en trabajos literarios. En el año 2017 consiguió el importante Premio Letras del Mediterráneo, en la categoría novela de estilo romántico.