Resumen del libro La señora Dalloway

«Tenía la perpetua sensación, en tanto que contemplaba los taxis, de estar fuera, fuera, lejísimos en el mar, y sola; siempre y en todo momento había considerado que era muy, peligrosísimo vivir, más allá de que solo fuera un día». Virginia Woolf cuenta los devenires de Clarissa Dalloway en el transcurso de un solo día de su crónica, un día en el empieza paseando por Westminster y acabará con una celebración que festejará en su casa. Unas pocas horas alcanzan a fin de que Virginia Wolf cree esta obra.
Clarissa Dalloway es la personaje primordial de este día. Es una mujer acomodada que transporta una vida en teoría banal entre fiestas y asambleas. No obstante, Clarissa ansía y busca una amedrentad que su crónica no la ofrece. Es un personaje con una fuerte carga sentimental en comparación con el resto de ellos. Su carácter y sus anhelos hacen que todas las fiestas que organiza cuente con la multitud exactas y oportunas; y que todas estas personas halle su lugar en la fiesta; al unísono que se esmera en que cada celebración sea considerable para sus convidados. Está casada con Richard Dalloway, que compensa la carga sensible de su mujer siendo prácticamente inútil de mencionarle un “te quiero” a ella.
Otro de los individuos señalados es Septimus Warren Smith; a través de él vamos a abarcar los horrores que la Primera Guerra Mundial dejó tras de sí en la multitud normales, la multitud de la calle. Así como Clarissa, aguanta la carga sentimental de la novela. Prácticamente se podría decir que estamos hablando de un desdoblamiento de un mismo personaje.
Peter Walsh es un viejo pretendiente de Clarissa. Representa la crítica. Tras estar ausente de la urbe, retorna y se muestra crítico con sus viejos amigos, ese género de crítica que la distancia permite, mas que al unísono es exactamente la misma que deberíamos realizar en primera persona y no somos capaces.
¿Qué temas nos deja Woolf en el progreso de un solo día de una mujer que solo halla diversión en organizar fiestas? Con esta base indudablemente ninguno… ¡Ah no! Bastantes. La autora habla de las clases sociales en Inglaterra tras la Primera Guerra Mundial (y de las consecuencias de esta guerra); el sentimiento de pertenencia a un nivel habitual exacto que tiene la clase alta, sus apellidos, su tradición familiar. Ofrece una consideración grande al tiempo; al fin y a la postre estamos hablando de una novela que se transporta a cabo en pocas horas, con lo que cada aspecto tiene un colosal valor, y al unísono el paso de los minutos es un reflejo del paso de los años en la vida de un sujeto, poco a poco más cerca de la muerte; en verdad esta historia cuenta un fallecimiento. En conexión, el temor a la desaparición es una cuestión que no deja de estar presente tanto en Clarissa como en Septimus y Peter (los 3 individuos con más grande carga sentimental); la desaparición es algo recurrente, y Clarissa semeja estar reconciliándose con este hecho a lo largo de la narración, para normalizarla todavía más; mas no la desaparición en la mayoría de los casos, la suya propia.
Virginia Woolf quiere resaltar el valor del pasado. La celebración que organiza la personaje primordial es un cúmulo de recuerdos que se entrelazan con las vidas presentes de los convidados. De igual modo del padecimiento, tanto físico como sentimental, y la opresión que los individuos viven, por más que deseen aparentar normalidad y esa con sus vidas (la propia Clarissa muestra una cara satisfecha con sus asambleas sociales, al paso que dentro de el se discute por hallar un nivel de amedrentad, de privacidad, de reconocimiento de los sentimientos que no puede gozar).
Si algo es visible en esta obra es el empleo de símbolos. Entre otras cosas, las flores, Clarissa hace aparición en ocasiones semejantes con flores de manera recurrente, se siente cómoda entre ellas; al contrario su marido, Richard no se aprecia cómodo con las flores. Las flores representan los sentimientos, así mismo, los humanos que más detallan, o bien desearían considerar, sus sentimientos se desenvuelven de manera cómoda en estas ocasiones. El Big Ben, un símbolo en sí, representa tanto la tradición (recordemos lo que afirmábamos sobre las clases sociales previamente) como el correr del tiempo y la consideración en el cada día y en el acercamiento a la desaparición.
La narración se hace eminentemente desde la visión de la señora Dalloway, mas se hace cargo de esto un narrador omnisapiente que conoce hasta los pensamientos de los individuos. En un caso así, el narrador se deja la licencia de modificar de puntos de vista y traspasar en la psique de cada personaje cuando entran en escena; así mismo podemos abarcar los pequeños datos que son escenciales para todos ellos de ellos. El narrador deja claro que se posiciona contra la opresión que numerosos de los individuos sienten (a consecuencia de las secuelas de la guerra, cuestiones sociales…) y se hace cargo de poner énfasis el perfil más triste de las historias, más allá de que en varias oportunidades se puede observar un rápido tono de humor.
Para cerrar esta corto recensión, hay que resaltar la aparición continua de la figura de Shakespeare y su poesía, relacionado al costado sentimental de los individuos. Quizás esta fue la forma que escogió Virginia Woolf para dejar en claro que pretendía llevar a su prosa las técnicas de su verso. Enviado por:
Irene Muñoz Serrulla

Curiosidades:

РAnexamos el link a el portal web de Irene Mu̱oz Serrulla, la autora de esta rese̱a:
http://www.ims-correcciondeestilos.es/Otros libros de este autor:

Una casa encantada y otros cuentos

 

La celebración de la señora Dalloway

Entre actos

Al faro

 

Un cuarto propio

 

Orlando

Las olas

 

$(document).ready(function() { var zoomimages = $(‘#ctl00_ctl00_maincontainer_contentpane_ctl01_images_imageslist a.wp-zoom-image.wp-item-image-link[href]’); var zoomfooterimages = $(‘#ctl00_ctl00_maincontainer_contentpane_ctl01_images_imageslist a.wp-zoom-image.wp-item-image-footer-link[href]’); if (zoomimages.length > 0 || zoomfooterimages.length > 0) { var options = { borderSize: 10, displayTitle: true, slideNavBar: true, allSet: true, navbarOnTop: false, disableNavbarLinks: false, displayDownloadLink: false, displayCloseImage: true, displayImageIndex: false, autoStart: false, strings: { help: ‘ ‘, prevLinkTitle: ‘Anterior’, nextLinkTitle: ‘Siguiente’, prevLinkText: ‘Anterior’, nextLinkText: ‘Siguiente’, closeTitle: ‘Cerrar’, image: ‘Pág. ‘, of: ‘ de ‘, download: ‘Descargar’ } }; if (zoomimages.length > 0) zoomimages.lightbox(options); if (zoomfooterimages.length > 0) zoomfooterimages.lightbox(options); } }); Libros con individuos semejantes:

El verano ya antes de la guerra

 

Helen Simonson

Los seguidores de la obra de Virginia Woolf se van a alegrar de hallar semejanzas entre la señora Dalloway y el personaje de la señora Kent creado por Helen Simonson.

Adquisición el libro en Amazon.es:

libroVolverMás libros…

Colabora en Trabalibros