Resumen del libro Las retrasadas

La sensación de haber escarbado en la tierra y haber desenterrado un tesoro aún cuando el sitio no estaba marcado con una x. Ese es el sentimiento que inunda al lector que se tope con esta joya, que resulta ser una novela aún más especial si se tiene presente que consiguió llegar a nuestras manos de manera discreta, sin únicamente mención, de refilón, pero que ha calado en lo más hondo.
Con la simplicidad y el buen realizar de una editorial que trabaja como cooperativa que aglutina a escritores, traductores, diseñadores o editores en busca de la publicación de textos poéticos y de vanguardia histórica, se alcanzan proyectos únicas y peculiares que no desean retar a los gigantes best seller de hoy en día, pero que alcanzan apoderarse si se brinda con ellas.
En esta ocasión, “Las retrasadas“, título que puede chocar con lo políticamente acertado del lenguaje de hoy, narra la singular relación de una madre, considerada la tonta del pueblo, y su hija, auténtica sombra y compañera de instantes de la primera. Sin embargo, esa convivencia de a dos queda amenazada por el comprender obligación. Oséa, la escolarización de la menor y los esfuerzos que no cesan de la señorita Solange, profesora en la escuela, porque ésta aprenda, abrirán una brecha entre madre e hija.
No obstante, la alteración de las prácticas, la lejanía hacia el sujeto cercano, la soledad y la dependencia absoluta absorberán la narración e instaurarán una atmósfera cargada de inocencia, autocompasión, frustración y amor; amor inexorable que ni hasta el derecho inalienable de una educación podrá llegar a someter.
Todo ello envuelto en un estilo poético, de oraciones cortas, léxico rico y abundantes metáforas que ilustran una relación que únicamente se restringe a las paredes de una casa y que se constituye de pequeños actos cotidianos que simbolizan todo un mundo. Para muestra, un botón:
“Palabras que las venas arrastran. Los sonidos, trepan, tropiezan y caen detrás de los labios.
Tonta.
Las aguas negras salpican al vaciar el cubo.
Escasa la conciencia.
La mano se seca en el delantal de tela burda.
Tonta.
Las expresiones no tienen razón de ser. Son.”
Cada palabra significa el comienzo o el desenlace de una relación, el afianzamiento o el desenlace de la misma. Y este es un relato en el que es realmente difícil perder palabra. Enviado por:
Miren Rico Tolosa
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Aki Shimazaki

Dos novelas ricas, delicadas y escritas en una prosa muy poética, que tratan sobre relaciones entre mamás e hijos y sobre el poder de lal palabra.

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