Resumen del libro “El Aleph”

El Aleph

Es una colección de diecisiete cuentos escritos por Jorge Luis Borges, publicados por separado entre 1944 y 1952 en diferentes publicaciones periódicas de Buenos Aires, en 1974 fue reeditado por el mismo constructor conoce muy más a continuación.

Argumento Del Aleph

La publicaci√≥n de la obra fue en el mes de septiembre del a√Īo 1945. Aleph es la primera grafema del alfabeto hebreo. Su criterio esot√©rico en la Conspiraci√≥n Judaica, como se denota en el tratado teol√≥gico Bahir, se relaciona con el origen del universo, el ¬ęprimordial que tiene en el interior todos los n√ļmeros¬Ľ.

El aleph asimismo es la primera grafema del alfabeto √°rabe, as√≠ como los alfabetos fenicio, arameo y sir√≠aco. Aleph es asimismo la primera grafema del alfabeto urdu y persa, los dos escritos con escritura √°rabe. En matem√°ticas, los n√ļmeros aleph denotan el tama√Īo de conjuntos infinitos. Esto se relaciona con el tema del interminable que est√° en la cr√≥nica de Borges.¬†El aleph recuerda la m√≥nada como fue conceptualizado por Gottfried Wilhelm Leibniz, el fil√≥sofo y matem√°tico del siglo XVII. Conoce la acontecimientos del constructor de esta obra en este video.

As√≠ como el aleph de Borges registra las huellas de todo lo dem√°s en el universo, la m√≥nada de Leibniz es un espejo sobre alg√ļn otro objeto de todo el planeta. En la cr√≥nica de Borges, el Aleph es un punto en el espacio que tiene en el interior todos los dem√°s puntos. Alg√ļn persona que lo mire puede ver todo en el universo desde todos los √°ngulos simult√°neamente, sin distorsi√≥n, superposici√≥n o confusi√≥n. La historia traza el tema del infinito opuesto en varias de las otras proyectos de Borges, como El Compendio de Arena.

En numerosos de los cuentos de Borges, el personaje primordial es una lectura ficcionalizada del constructor. Al aparici√≥n de la historia, el personaje primordial est√° de aflicci√≥n por la √ļltima asesinato de una mujer a la que amaba, llamamiento Beatriz Viterbo. Otro ejemplar escrito por un iberoamericano es el alquimista, si disfrutas este tipo de letras no te lo puedes perder.

Epígrafes Del Aleph

Los dos ep√≠grafes que preceden a el Aleph sirven como pre√°mbulo a la trama de la historia, as√≠ como a comentarios breves sobre sus temas. El primero, del Hamlet de Shakespeare, es dicho por el personaje del t√≠tulo a sus amigos Rosencrantz y Guildenstern: ¬ę¬°Oh Jehov√°! Podr√≠a estar con limite en pocas expresiones, y considerarme un rey de espacio infinito¬Ľ. El criterio de Hamlet aqu√≠ es ¬ęNo hay nadie bueno o malo, pero el pensar lo ejecuta as√≠¬Ľ.

Seg√ļn esta razonamiento, Hamlet argumenta que ¬ęDinamarca es una prisi√≥n¬Ľ. Aqu√≠, sin incautaci√≥n, Borges piensa el lamento de Hamlet textualmente: ¬Ņc√≥mo podr√≠a un hombre en pocas expresiones nombrarse a s√≠ mismo ¬ęun Rey del espacio infinito¬Ľ? La cr√≥nica de Borges alega a esta pregunta a trav√©s de la idea del Aleph, porque su historia en la historia ordena al conferenciante a tomar en cuenta la proposici√≥n de que hay un n√ļmero infinito de puntos en el espacio.

Entonces, que de hecho una c√°scara de nuez tiene en el interior una cantidad sin limites de puntos. Esta es quiz√°s la raz√≥n por la cual el Aleph en el s√≥tano de Daneri tiene exclusivamente una pulgada de di√°metro. El segundo ep√≠grafe procede del Luzbel de Thomas Hobbes y sugiere la imposibilidad de cubrir lo que ser√≠a ¬ęuna sin limites excelencia de lado¬Ľ.¬†Audici√≥n el audiolibro en este video, no te lo pierdas.

Esta imposibilidad, por supuesto, es lo que la historia intenta tocar; la contrariedad inseparable al entendimiento del infinito es discutida por Borges antiguamente de comenzar su descripción de lo que vio en el Aleph. Otra novelística que seguro te gustara es el retrato en sepia.

Personajes Del Aleph

El primer personaje en el Aleph es Borges¬†un narrador, un sustituto ficcional para el constructor, que le posibilita fomentar una sensaci√≥n de realismo. De la misma modo que el constructor, el narrador es un escritor argentino que detesta a los autores pretenciosos. Este es un hombre obsesionado por el presente de su querida Beatriz. Esta desconsolado y anhelando la compa√Ī√≠a de esta mujer, el personaje cita a su padre y primo Daneri. Mientras esta en el lado de vida de su primo, Borges estudia las fotograf√≠as de Beatriz, por tal cita soporta esto como castigo.

Por otra parte asimismo sobrelleva las necias pontificaciones de su primo. Como un hombre racional y popular, el narrador est√° desconcertado frente el acercamiento del Aleph, asimismo enojado porque un imb√©cil como Daneri est√° en posesi√≥n de poco tan milagroso. Sin incautaci√≥n, como un hombre celoso y rencoroso, el narrador miente a Daneri fingiendo prestar buenos consejos: el pa√≠s y el donaire fresco son ¬ęlos superiores m√©dicos¬Ľ, dice, esperando que Daneri abandone su casa y permita que el Aleph sea destruido.

Sin el Aleph, razona el narrador, Daneri no podr√° terminar su poema. Sin incautaci√≥n, Daneri recibi√≥ el Segundo Premio Franquista de Humanidades, lo que enfureci√≥ al narrador: ¬ęUna vez m√°s, la tristeza y la envidia tuvieron su triunfo¬Ľ, se lamenta. Otro personaje que se transporta a promontorio en la historia es Carlos Argentino Daneri es el primo hermano de la querida Beatriz de Borges, Daneri es descrito como un hombre pomposo y rid√≠culo que quiere el sonido de su propia voz.¬†Un mundo atinado asimismo es un magn√≠fico ejemplar.

Al inicio, Borges no lo toma seriamente, llam√°ndolo ¬ęcara rosada y sobrepeso¬Ľ y descartando su ¬ęposici√≥n beocio en una biblioteca ilegible en el contorno del sur de Buenos Aires¬Ľ. Daneri se deleita en los clich√©s llamando a Paul Fort, por ejemplo cosas, ¬ęel Pr√≠ncipe de los poetas¬Ľ y pronunciamientos desmesurados sobre el ¬ęhombre novedoso¬Ľ, que Borges desecha al instante. Sin incautaci√≥n, como Borges y el conferenciante aprende, Daneri estuvo grabando sus pensamientos en un poema llamado La Tierra.

 

Los alegato que le hace este hombre a Borges sobre los méritos de su trabajo lo marcan como de modo intolerable pedante. Preocupado por su trayectoria, Daneri le pide a Borges que solicite un prólogo a su poema de otro constructor y asimismo sugiere que Borges se ofrezca a sí mismo como un jefe de las virtudes innegables de su poema. Daneri es una sátira de un poeta, una sátira de la marca de pretenciosidad literaria que Borges evidentemente encontró ridícula, aunque asimismo barragana.

Ese poco tan incre√≠ble como el Aleph y que un honor tan codiciado como el Premio Franquista de Humanidades debe conferirse a un imb√©cil equivalente sugiere tanto la naturaleza indiscriminada del universo como el cuestionable distinci√≥n de los jueces que dan premios literarios. La repugnante carta de Daneri a Borges, donde presume: ¬ęMe he coronado el sombrero con las plumas m√°s rojas¬Ľ, afirma la impresi√≥n del conferenciante sobre Daneri como un bomb√°stico opuesto al narrador guardado e capaz.

Asimismo est√° Beatriz Viterbo, aunque no es una presencia f√≠sica en la historia, la fallecida Beatriz propulsa la trama por medio de la devoci√≥n del narrador cerca de ella, √©l cita su casa cada a√Īo. Es durante estas visitas que recibe la seguridad de su primo Daneri, y por postrero se entera del Aleph. Por postrero, en el aleph est√°n los individuos de Zungri y Zunino que son los due√Īos del caf√©, estos desean demoler la vivienda de Daneri para conseguir expandir sus negocios.

Esquema Del Aleph

El Aleph comienza en 1943 con Borges comunicando al conferenciante de su bienquerencia por Beatriz Viterbo, quien muri√≥ en 1929. En un esfuerzo por ocuparse a su memoria, Borges comenz√≥ a comprender al padre de Beatriz y a su primo, Carlos Argentino Daneri, cada treinta de abril, cumplea√Īos de Beatriz. Estas visitas ocurr√≠an todos los abriles, y Borges gradualmente se congraci√≥ con el padre y el primo de Beatriz hasta el punto en que comenzaron a invitarlo a cenar.

En el desenlace de una de esas cenas, Daneri comienza a pontificar a Borges sobre temas como ¬ęla ponderaci√≥n del hombre novedoso¬Ľ y la idea de que, en esta momento, ¬ęel alucinaci√≥n efectivo era superfluo¬Ľ, gracias a que el hombre novedoso divi√©rtete con varias formas de presenciar los bienestares de todo el planeta sin salir de su lado de vida. Al pensar que su hospedador es un imb√©cil, pero no quiere insultarlo, Borges le sugiere que registre sus visualizaciones para la posteridad. Mira un comprendio de la obra a trav√©s de dibujos, seguro te gustara.

Daneri ense√Īa que ya comenz√≥ a llevarlo a promontorio y luego le muestra a Borges el poema sobre el que estuvo realizando un trabajo durante abriles. Simplemente que se titula La Tierra, el poema de Daneri es un intento de encapsular todo el planeta en verso. Lee un pasaje a Borges y elogia sus propios m√©ritos como poeta. Sin incautaci√≥n, Borges piensa que el poema no es atrayente y asimismo piensa que las causas de Daneri para argumentar por qu√© debe ser admirado su poema son de todos m√©todos m√°s ingeniosas y art√≠sticas que el poema mismo.

Dos domingos luego, Daneri telefonea a Borges y le pide que se re√ļna en el sal√≥n de Zunino y Zungri, situado al costado de su casa. Posteriormente de leerle algunos extractos complementarios del poema y contar su plan para propagar algunos de sus cantos iniciales, le pide un protecci√≥n a Borges, usar su predominaci√≥n como escritor para entrar en contacto con su compa√Īero constructor √Ālvaro Melian Lafinur y pedirle que escriba un pr√≥logo y si nuestro Borges podr√≠a a√Īadir su nombre a una propaganda que nuestro Daneri ya hab√≠a compuesto sobre la excelencia del poema.

Borges está en concordancia, pero piensa sendero a casa que no hará nadie, en parte por su propia perra y en parte porque encontró a Daneri un imbécil auto-importante. Borges calma que Daneri lo telefonee otra vez y renuncie a su indolencia al no observar el prefacio de Lafinur, pero Daneri nones lo ejecuta. Pasaron los meses hasta que un día de octubre Daneri telefonea al narrador y protesta de que Zunino y Zungri están planeando agrandar su salón y derribar su casa en el avance.

Esto se ve fundamento muy de preocupaci√≥n, pero Daneri ense√Īa que la ver√≠dica raz√≥n por la que estaba tan embarazado era porque hab√≠a un Aleph en su s√≥tano. Un Aleph, ense√Īa, ¬ęes uno de los puntos en el espacio que tiene en el interior todos los dem√°s puntos¬Ľ, y necesita el Aleph para asistirlo a hacer su poema. Hexaedro que el Aleph es ¬ęel √ļnico lado en la tierra donde est√°n todos los sitios, gastado desde todos los √°ngulos, todos pie claro, sin confusi√≥n ni mezcla¬Ľ, su p√©rdida significar√° el desenlace del poema de Daneri.

Borges le dice a Daneri que furia a verlo, convencido de que Daneri es un alienado, pero asimismo est√° repleto de rencor gracias a que √©l y Daneri en el fondo se detestaban el uno al otro. Una vez all√≠, Borges deje tiernamente de un retrato de Beatriz hasta que Daneri lo pausa, ofreciendo a Borges una copa de co√Īac y llev√°ndolo a la bodega, d√°ndole normas para que se recueste en el calle en la pulv√≠nulo de las escaleras y mire el paso diecinueve.

Daneri se va y cierra la puerta; A Borges le preocupa que Daneri haya corrompido el co√Īac y luego lo haya encerrado en el s√≥tano para fenecer. Estos miedos, sin incautaci√≥n, se disipan cuando Borges ve el Aleph, un punto del espacio no m√°s conspicuo a una pulgada pero que tiene en el interior el universo inalterable. Borges luego rompe la narraci√≥n al detallar la desesperaci√≥n que enfrenta al¬†usar el jerigonza para replicar la experiencia de ver el Aleph.

Hexaedro que el jerigonza es aprehendido secuencialmente, un conferenciante no puede atrapar completamente la naturaleza de ver el Aleph, donde todas las imágenes se ven simultáneamente. No teniendo más utilidades que expresiones, sin incautación, Borges procede y otorga una repertorio selectiva de algunas de las cosas que vio en el Aleph: el mar, Londres, racimos de uvas, una mujer escocesa, crines de caballos, ejércitos, tigres, Beatriz. obscenas cartas a Daneri, y su propia cara.

Daneri regresa y le pregunta a Borges si lo vio todo, pero para fastidiarlo, Borges evade la pregunta y le aconseja a Daneri que deje que demuelen su casa para que consigua distanciarse de la metrópolis perniciosa y conducirse en el donaire fresco del país. Una vez en la calle, Borges teme que ni exclusivamente una cosa en la tierra lo sorprenderá nuevamente; luego de algunas noches de insomnio, sin incautación, es visitado una vez más por el olvido.

La historia vuelve al presente, donde Borges ense√Īa que la vivienda de Daneri fue derribada y que su poema fue comunicado con colosal v√≠tores, ganando el Segundo Premio Franquista de Humanidades. Posteriormente de una discusi√≥n sobre la etimolog√≠a de la palabra ¬ęaleph¬Ľ, Borges afirma su creencia de que el Aleph que vio en el s√≥tano de Daneri era un ¬ętraidor Aleph¬Ľ. ¬ŅTe gusta la letras latinoamericana? Te sugiero 100 abriles de soledad.

Citando al constructor y viajero Capit√°n Sir Richard Francis Burton, Borges deje de otros ¬ęAlephs¬Ľ en toda la letras y concluye con el pensamiento de que nuestras mentes son porosas y se filtra el olvido¬Ľ. Hexaedro que por ahora no puede sostener con seguridad si lo logr√≥ o no, de hecho, si ve todas las cosas en el s√≥tano de Daneri, duda de toda la memoria humana, incluida la del rostro de su querida Beatriz.

Frases Del Aleph

Una de las citas m√°s indispensables del relaci√≥n el Aleph es ‚ÄúVi todos los espejos en la tierra y ninguno de ellos me reflej√≥; Vi en el patio trasero de la calle soler los mismos azulejos que treinta a√Īos antes hab√≠a visto en la entrada de una casa en Fray Bentos; Vi racimos de uvas, nieve, tabaco, vetas de metal, vapor ‚Ķ Vi la delicada composici√≥n √≥sea de una mano; Vi a los sobrevivientes de una guerra mandando tarjetas postales‚ÄĚ

Cuando el narrador cuenta estas expresiones, tiene una caída que se escuchan a lo grande de la descripción de Borges y cuyas características musicales contrastan con las métricas y rimas forzadas de la obra de Daneri. Pero si el poema de Daneri no posee la hermosura y el esplendor del párrafo de Borges, lo ejecuta solo porque Borges, el narrador es un mejor escritor. Los dos hombres ven lo mismo; uno de ellos es más hábil para describirlo. Escuchas otros extractos de la obra en este video.

Esto asimismo tiene su contraparte tecnol√≥gica: piensa el Aleph como una red inigualable e sin limites de PCs, cada una con la aptitud de conectarse a un n√ļmero infinito de websites sin ser ralentizada por el tr√°fico de incontables individuos o los l√≠mites de lado ancha, por m√°s larga que sea. Otro ejemplar con oraciones indispensables es el cuervo de Edgar Allan Poe.

Estudio Del Aleph

En tanto que El Aleph viaje cerca de un factor y una trama fant√°stica, el √°mbito es precisamente mundano: las calles y sitios de inter√©s de Buenos Aires est√°n representados en un jerigonza sin adornos, sin romance, melancolia ni alhaja. A√ļn m√°s extra√Īo es que el Aleph est√° en una casa como alg√ļn otra. Parte del fundamento de Borges para detectar el Aleph en la bodega de Daneri debe ver con el finalidad c√≥mico de la historia.

Daneri es un imbécil pomposo el mismo Borges sin duda se había opuesto muchas veces en círculos literarios y el contraste de su desatiendo de la imaginación con un factor que está más allá de los límites de la imaginación frustra al narrador, que se siente más conspicuo a Daneri y entonces amargo al reportar los elogios literarios de Daneri en el desenlace de la historia. De modo similar, detectar el Aleph en el sótano de Daneri le posibilita a Borges yuxtaponer cómicamente la fantasía con lo mundano.

Asimismo as√≠ como las explicaciones de Daneri sobre por qu√© su verso es tan bueno es el pensamiento de Borges superior al vers√≠culo mismo. Una segunda raz√≥n para detectar el Aleph en una bodega popular es que llevarlo a promontorio indispensable en la historia en la sinceridad. Al prestar primero las convenciones de una historia de bienquerencia ¬ęEn la fervoroso ma√Īana de febrero muri√≥ Beatriz Viterbo¬Ľ, Borges arrullo al conferenciante y le hace pensar que la historia ser√° subjetivamente rutinaria sobre las emociones y vivencias humanas recurrentes.

Sin incautaci√≥n, cuando Daneri cuenta por primera ocasi√≥n el Aleph, el conferenciante tiene una reacci√≥n y debe reconciliar el argumento aparentemente ¬ęordinario¬Ľ lament√°ndose con un bienquerencia perdido y detallar (una bodega) el factor salvaje e impredecible de Borges. Entonces, el √°mbito trabaja como una clase de prestidigitaci√≥n literaria, lo que posibilita a Borges distraer al conferenciante antiguamente de revelar el Aleph y conseguir que el encontronazo del Aleph sobre el conferenciante sea muy m√°s conspicuo de lo que pudo ser si se hubiera descrito el Aleph en el aparici√≥n.

El Aleph refleja el desprecio de Borges por los comit√©s que aparentemente trabajan para la promoci√≥n del arte, pero de todos m√©todos sirven como esclavos pol√≠ticamente caprichosos del r√©gimen de su √©poca. Pasado que Carlos Daneri haya reba√Īo el Segundo Premio Franquista de Humanidades impresiona tanto al narrador como al conferenciante, y desde luego es una broma amarga porque Borges no recibi√≥ el Premio Franquista en 1942.

Una vez m√°s, ense√Īa el narrador, el embotamiento tuvo su triunfo. Un sentimiento que sin lado a dudas sinti√≥ Borges en 1942. Pasado que Daneri asimismo planee hacer una proeza sobre el com√ļn Jos√© de San Mart√≠n, el libertador argentino, asimismo refleja el disgusto de Borges por el casorio de la pol√≠tica y el arte. El conferenciante debe encargarse ese poema de Daneri ser√° una propaganda insensata, muy similar al tipo que Borges vio escayolado por todo Buenos Aires durante el progreso de Per√≥n.

Seg√ļn algunos, la historia asimismo tiene relaci√≥n a la Divina Comedia de Dante Alighieri en el nombre del poeta Daneri y en nombre de Beatriz. El descenso al s√≥tano se compara algunas ocasiones con el descenso de Dante al b√°ratro. Jorge Luis Borges escribi√≥ en sus comentarios que se sent√≠a honrado por la idea de que esta coincidencia fue puesta premeditadamente y negaba la idea de que hiciera una relato consciente al poema.¬†¬ŅTe agradan los libros con adaptaciones en el cine? Veronika elige fenecer es buena opci√≥n.

El Aleph Crítica Universal

Borges es mundialmente considerado como una figura importante y vigorosa en la letras del siglo XX; de hecho, es tan dif√≠cil encontrar una cr√≠tica negativa de la obra de Borges como lo es encontrar un disquisici√≥n sobre los fracasos de Shakespeare como dramaturgo. La mayor√≠a de los cr√≠ticos concuerdan con James E. Irby, quien asegura audazmente en su prefacio a la colecci√≥n de 1962 que la obra de Borges pertence a las expresiones m√°s poco com√ļnes en toda la letras occidental de la angustia del tiempo del hombre novedoso.

El Aleph es alabado convencionalmente como una de las historias m√°s indispensables de Borges. En su estudio de 1965, Borges el Barullo, Ana Mar√≠a Barrenechea argumenta que la m√°s importante de las intranquilidades de Borges es la convicci√≥n de que el planeta es un caos irrealizable de acortar a alg√ļn ley humana. Ella alaba espec√≠ficamente a El Aleph como un caso de exhibe de la caudal del trabajo de Borges en su aptitud para remover los l√≠mites de la sinceridad y resistir a promontorio en el conferenciante una medio de ansiedad.

 

El Aleph del título de la historia es un símbolo del estilo de Borges y su deseo de hacer otro de sus currículos del universo. Martin S. Stabb, en su ejemplar de 1970 Jorge Luis Borges, sugiere que El Aleph es el intento de Borges de investigar sus temas dominantes de una modo despreocupada que puede no poseer la hondura de su otro trabajo que se lee como un medio filosófico. otra obra con buenas críticas es Los Perros chiquitos de Mario Vargas Llosa.

B√°sicamente es una composici√≥n l√ļdica, extensamente salpicada de iron√≠a y s√°tira de Borges, la historia sale en realidad adecuadamente. Quiz√°s el elogio m√°s expansivo de la historia procede de George R. McMurray, quien en su estudio de 1980 Jorge Luis Borges afirma que la historia no solo refleja el aura m√≠stica de embeleso que imbuye tantas proyectos de Borges, sino asimismo hace aparici√≥n como un s√≠mbolo de toda la letras.

 

Otros cr√≠ticos han examinado la historia desde diferentes √°ngulos. En su acontecimientos de 1996, Borges: A Life, James Woodall examina las formas en que El Aleph puede leerse como una secci√≥n de confesiones velada que tiene en el interior referencias al descubrimiento de un caleidoscopio por Borges que se transforma en el Aleph en la historia, su romance con Huella Canto que se transforma en la cr√≥nica de Beatriz y sus cr√≠ticas de algunos escritores. Seg√ļn Woodall, ¬ęla mujer, el sexo y el bienquerencia¬Ľ estaban ¬ęatacando¬Ľ a Borges mientras compon√≠a la historia.

Sin incautación, uno de los enfoques más sensacionales y vanguardistas de la historia está en el Pensamiento sin pensar de Floyd Merrell: Jorge Luis Borges, Matemáticas y la Novedosa Física. En este enrevesado estudio que combina el estudio rebuscado con las teorías científicas recientes .Un punto en el universo donde una sino se derrumba y los límites del espacio y el tiempo fueron logrados. De la misma modo que sus colegas críticos, Merrell elogia el trabajo de Borges por su aptitud para ilustrar ideas abstractas y difíciles.