Resumen del libro “Zorba el griego”

Zorba el griego (en griego: Βίος και Πολιτεία του Αλέξη Ζορμπά, Víos kai Politeía tou Aléxē Zorbá, Vida y andanzas de Alexis Zorba) es una novela redactada por el constructor cretense Nikos Kazantzakis, lanzada por primera ocasión en 1946. Es la narración de un joven griego que se aventura a huír de su crónica literaria con la asistencia del bullicioso y enigmático Alexis Zorba.

Resumen y síntesis de la obra

La novela fue adaptada en una triunfadora película de 1964 del mismo nombre por Michael Cacoyannis, así como en un musical de 1968, llamado Zorba.

Género: novela

El libro se abre en un café en Pireo, justo antes del amanecer en una  mañana de otoño. El año es seguramente 1916. El narrador, un joven intelectual griego, escoge ignorar sus libros a lo largo de unos meses después de ser tocado por las expresiones de despedida de un amigo, Stavridakis, que salió al Cáucaso ruso para contribuir a algunos griegos pónticos (en esa región muchas veces hablan de a ellos como los griegos del Cáucaso) quienes están siendo perseguidos. Se dirige a Creta para volver a abrir una mina de lignito en desuso y se sumerge en el planeta de los campesinos y la clase trabajadora.

Principales

Zorba: la figura central de la novela. Tiene unos sesenta años, pero siente que, irónicamente, sus deseos se vuelven más pronunciados mientras envejece. Cuando va a la localidad a hallar grupo para cosechar árboles, se desvía fácilmente y gasta la más grande parte del dinero de su jefe en mujeres y vino. Tiene un colosal apetito por los bienestares terrenales. Es ruidoso, crudo y más grande que la vida. Él cree en la primacía de los sentidos sobre las facultades morales e intelectuales. Su teología pagana tiene sus raíces en la naturaleza y sus propios sentidos.

Personajes

Está próximo de empezar a leer su copia de la Divina Comedia de Dante cuando siente que lo están mirando; Se ofrece vuelta y ve a un hombre de unos sesenta años que le ve por la puerta de cristal del café. El hombre entra e rápidamente se aproxima a él para pedirle trabajo. Dice tener vivencia como chef, minero y jugador del santuri, o cimbalom, y se muestra como Alexis Zorba, un griego originario de Rumania. El narrador está fascinado por las críticas lascivas y la forma expresiva de Zorba, así que escoge emplearlo como capataz. En su sendero a Creta, hablan sobre una cantidad colosal de temas, y los soliloquios de Zorba marcan la pauta para una sección importante del libro.

Análisis

A su llegada, rechazan la hospitalidad de Anagnostis y Kondomanolious los dueños del café, y por sugerencia de Zorba estan premeditados al hotel de Madame Hortense, que no es más que una hilera de antiguas cabañas de baño. Las oportunidades los obligan a comunicar una de esas cabañas.

El narrador pasa el domingo deambulando por la isla, cuyo paisaje señala como ” una aceptable prosa, atentamente estructurada, sobria … vigorosa y contenida” y lee a Dante. Al regresar al hotel para cenar, la pareja invita a Madame Hortense a su mesa,  le piden que dialogue sobre su pasado como cortesana. Zorba la apoda “Bouboulina” ( Lo cual está seguramente inspirado en la heroína griega) en tanto que él toma el nick de “Canavaro” (Inspirado en el Almirante Canevaro, un con pasión previo de Hortense).

Al día siguiente, se abre la mina y empieza el trabajo. El narrador, que tiene interesantes socialistas, intenta cubrir a los trabajadores, pero Zorba le advierte que mantenga su distancia: “El hombre es un bruto … Si eres sin corazón con él, te respeta y teme. Si eres amable con él, te saca los ojos “. Nuestro Zorba se sumerge en el trabajo, que es característico de su actitud general, que radica en estar absorto en lo que sea que esté realizando o con quien esté en ese instante.

Con continuidad, Zorba trabaja largas horas y solicita que no se interrumpa mientras trabaja. El narrador y Zorba tienen muchas diálogos largas, sobre una extendida diversidad de cosas, desde la vida hasta la religión, el pasado del otro y cómo llegaron a estar donde están en este preciso momento. De hecho el narrador aprende muy de la raza humana de Zorba, de no ser por un hombre tan peculiar como él, jamás hubiese salido de su crónica entre los libros.

El narrador obtiene un nuevo entusiasmo por la vida a raíz de sus vivencias con Zorba y las otra gente a su alrededor, pero la catástrofe marca su estancia en Creta. Su aventura de una noche con una hermosa viuda apasionada es seguida por su decapitación pública. Alienado por la dureza y la amoralidad de los aldeanos, en el desenlace vuelve al grupo de naciones cuando sus compañias y las de Zorba se gastan completamente en finanzas, cuando se quedan sin dinero.

El narrador se despide de Zorba para continuar a tierra persistente, lo que, más allá de la carencia de un colosal estallido de emocionalidad, es emocionalmente desgarrador tanto para Zorba como para el narrador. no es requisito decir que los dos (el narrador y Zorba) se recordarán a lo largo de toda su crónica natural.

El narrador y Zorba jamás se vuelven a abarcar, aunque Zorba envía cartas de narrador durante los años, informándole de sus viajes, trabajo y de su matrimonio con una mujer de 25 años. El narrador no posibilita la invitación de Zorba para visitarlo jamás. En el desenlace, el narrador recibe una carta de la mujer de Zorba, informándole de la desaparición de este (de la cual el narrador tuvo una premonición). La viuda, le dice al narrador que las últimas expresiones de su amigo fueron sobre él, y según con los deseos de su marido muerto, ella quiere que el narrador visite su casa y tome el santuri de Zorba.

Es por todos los sitios una fantástica novela de acción y aventura como lo dice su nombre. Nikos nos enseña con una prosa muy limpia y infantil, de manera magistral una narración llena de conflictos y resoluciones, entrelazado de manera muy sutil con una basta reflexión sobre la vida. Sin importar un final trágico, se puede decir que es una historia realmente bien contada.

Zorba encarna la esencia misma de la vida en todas sus manifestaciones. Sus puntos primordiales son una fuerza escencial indomable e intuición. Una fuerza escencial que lo impulsa hacia adelante, lo que le permite exceder la apatía y la inercia, con un instinto profundo que lo guía y lo mantiene en contacto inmediato con la esencia de las cosas.