Resumen de la película New York, New York

De entre todos los proyectos fallidos de Martin Scorsese, New York New York es para quien esto firma el m√°s bello y incitante (hasta el punto de figurar en la lista de sus cinco pel√≠culas que prefiero). Incitante por riesgoso (un enorme musical de estudio sobre Nueva York rodado en California cuando por el momento no se rodaban musicales ni pel√≠culas de estudio) y bello por una escenificaci√≥n que, apoyada en una fotograf√≠a y banda sonora poco com√ļnes, busca sin ning√ļn complejo una estilizaci√≥n exacerbada escasas ocasiones vista en el cine de la √©poca (a excepci√≥n de la de todas formas hermosa y fallida One from the heart, de Francis Ford Coppola, t√≠tulo con el que el de Scorsese almacena no escasas similitudes).

Pel√≠cula sobre el fracaso (sentimental y profesional) o, explicado de otra forma, sobre la delgada l√≠nea que divide al √©xito del fracaso, New York New York es fundamentalmente impresionante exactamente por la impregnaci√≥n de la narraci√≥n de ficci√≥n con la situaci√≥n real de Scorsese en el instante de rodar la pel√≠cula (al borde de una separaci√≥n sentimental y temi√©ndose incapaz de llevar a buen puerto el emprendimiento en el que se hab√≠a embarcado). Pero adem√°s, New York New York es una magn√≠fica cr√≥nica del final de la √©poca de las considerables orquestas que dar√≠a paso a las peque√Īas formaciones de jazz de club que habr√≠an de cambiar la m√ļsica habitual desde la segunda mitad del siglo XX. Todo ello ilustrado con una incre√≠ble banda sonora que combina varios de los enormes temas de la √©poca con la mayor√≠a de creaciones autenticos que compuso para la pel√≠cula John Kander, entre las que recalca sin lugar a dudas alguna el tema que otorga t√≠tulo al film, interpretado por vez primera por Liza Minnelli para la pel√≠cula y convertido ya en todo un cl√°sico.

Otra de las apuestas arriesgadas de Scorsese fue reunir a dos actores de registros tan diferentes como Robert de Niro y Lizza Minnelli para interpretar a la pareja personaje principal, el saxofonista Jimmy Doyle y la artista Francine Evans. Esta situaci√≥n, unida a la t√©cnica de improvisaci√≥n que el director ha propuesto en muchas de las secuencias, refuerza la imagen de tensi√≥n entre los sentimientos de atracci√≥n y extra√Īamiento que se generan en la pareja y otorga lugar a algunas de las superiores situaciones de la pel√≠cula: desde el primer abordaje del pelmazo Jimmy a lo largo de la celebraci√≥n del fin de la guerra, en el que Francine responde con una bater√≠a de ‚Äúnoes‚ÄĚ a las acometidas de √©ste (claramente improvisadas en varios casos por De Niro), hasta la posterior y magn√≠fica secuencia de la prueba a la que Jimmy acude acompa√Īado de Francine: observando que el estilo del m√ļsico es bastante belicoso para los due√Īos del local, Francine participa sugiriendole tocar algo m√°s despacio y, frente la actitud negativa de √©ste, ella misma comienza a cantar invitando a Jimmy a seguirla con el saxof√≥n, con lo que consigue que sean contratados los dos. La escena de Francine domando al salvaje saxofonista para hacerle tocar m√°s despacio se encuentra dentro de las m√°s bellas y expl√≠citas im√°genes de la relaci√≥n que va a tener la pareja durante la pel√≠cula (fotograma 1)

‚Äú¬ŅSabes lo que m√°s me atrae?: primero la m√ļsica, despu√©s el dinero, y despu√©s‚Ķ‚ÄĚ, le advierte Jimmy a Francine de sendero a la audici√≥n, exponi√©ndole desacomplejadamente que el cari√Īo jam√°s ser√° la primera de sus preferencias. Pero a su vez, es Francine la que pone por primera oportunidad por enfrente sus intereses expertos a los sentimentales: justo despu√©s de ser contratados como pareja art√≠stica, Francine recibe la iniciativa de salir de da un giro con su orquesta y no duda ni un minuto en dejar colgado a Jimmy, del que se acababa de despedir cit√°ndose para su primera actuaci√≥n al d√≠a siguiente (en una escena que anticipa el chato final de la pel√≠cula, con Jimmy alej√°ndose bajo una intensa lluvia sin que Francine logre avisarle de su cambio de proyectos – fotograma 2). Del mismo modo que suced√≠a en su historia personal, Scorsese muestra la imposibilidad de una relaci√≥n sentimental permanente entre una pareja con ambiciones art√≠sticas.

Es en este sentido en el que New York New York se aleja finalmente de las convenciones del g√©nero. Una distancia que Scorsese expone en una de las m√°s bell√≠simas y sugerentes secuencias de la pel√≠cula: tras su fallido primer intento con Francine, y de sendero a su apartamento, Jimmy mira a una pareja bailando en la calle con el √ļnico acompa√Īamiento del sonido de un tren. La imagen pr√°cticamente fantasmag√≥rica de la pareja de bailarines (ella interpretada por una inidentificable Liza Minnelli con peluca rubia, seg√ļn ense√Īa Scorsese) hace aparici√≥n como un lejano y ef√≠mero reflejo de las considerables situaciones de baile de la √©poca dorada de los musicales (fotograma 3).

‚ÄúDe vez en cuando ¬Ņno recuerdas los instantes que compartimos? Los instantes anteriores a nuestra separaci√≥n‚ÄĚ, canta Francine adelante de su orquesta mientras Jimmy la acompa√Īa a una cantidad enorme de kil√≥metros de distancia con su saxo en la oscuridad de una calle desierta, en otra hermosa imagen que refleja la conexi√≥n entre la pareja y, simult√°neamente, la enorme distancia que los divide (fotograma 4). Una distancia que Jimmy salvar√° acudiendo al acercamiento de Francine e incorpor√°ndose a su orquesta como saxofonista para comenzar por fin una relaci√≥n que se adivina sentenciada al fracaso de seguro, de la misma forma que recomienda Scorsese situando la escena del reencuentro en un falso √°mbito con √°rboles de cart√≥n piedra.

Una vez en la orquesta, los hechos se precipitan al ritmo con el que el viejo autob√ļs recorre kil√≥metros de localidad en ciudad: es precisamente en el autob√ļs donde Jimmy comienza a crear en honor a Francine el tema que otorga t√≠tulo a la pel√≠cula (‚Äúalgun dia compondr√°s algo para m√≠‚ÄĚ, ‚Äúya lo estoy realizando, esto es para ti‚ÄĚ) y, poco despu√©s, aturdido por las expresiones que Francine redacta sobre √©l en su per√≠odico, Jimmy la transporta en mitad de la noche frente el juez de paz para que los case (en otra inolvidable secuencia fruto en parte importante de la improvisaci√≥n de De Niro). M√°s adelante, nuestro Jimmy se pondr√° a la cabeza de la orquesta tras la renuncia del viejo director (‚Äúrecuerdas cuando actu√°bamos 80, 85 ocasiones consecutivas? Esos locales por el momento no son salones de baile: en este momento hay aparcamientos, pistas de patinaje, pero por el momento no quedan teatros‚ÄĚ, le confiesa √©ste a Francine para justificar su decisi√≥n).

Bajo el mando de Jimmy, y coincidiendo con el embarazo de Francine que le ordena a dejar la formaci√≥n, la orquesta va perdiendo r√°pidamente su prestigio simult√°neamente que la carrera de Francine como artista solista se encamina hacia el √©xito. Al final, Jimmy deja la orquesta dej√°ndola en manos de otro de sus pertenecientes (el chato del nuevo director alej√°ndose en su autom√≥vil hacia un horizonte gobernado por un falso y agonizante cielo rojizo es otra hermosa imagen del fin de una √©poca – fotograma 5), pero su reencuentro con Francine no sirve ya m√°s que para constatar la imposibilidad de su relaci√≥n (‚Äúte acuerdas de esa vieja canci√≥n que te escrib√≠‚ÄĚ, ‚Äú¬Ņcomo ser√° vieja si la escribiste para m√≠?‚ÄĚ, ‚Äúya era vieja cuando la escrib√≠‚ÄĚ).

Emprendiendo ya finalmente caminos divergentes, Francine triunfa en el cine (Scorsese se reserva para la parte final una secuencia musical de una de sus pel√≠culas con el ir√≥nico t√≠tulo de Happy Endings) y Jimmy consigue cierto prestigio que le facilita abrir su local a ra√≠z del √©xito del tema que compuso para ella. Su relaci√≥n como pareja ha fracasado, como constatamos en el magn√≠fico chato de la calle bajo la lluvia que cierra la pel√≠cula pero, de la misma forma que canta Francine tras su separaci√≥n, ‚Äúa ocasiones est√°s feliz, en otras ocasiones estas triste, pero el planeta sigue girando‚ÄĚ.

David Vericat
© cinema fundamental (diciembre 2013)