Resumen de El sexto: Análisis literario, argumento, personajes y autor

A continuación, exponemos un corto Resumen de El sexto. Cuarta novela del escritor peruano José María Arguedas publicada en el año 1961 y que mereció el Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma en el año 1962.

Por esta razón, en el presente artículo nos brindamos a desarrollar a profundidad; un corto resumen sobre El sexto, resaltamos algunas características de los individuos en el cuento, hacemos un análisis literario, contexto histórico y culminamos con información sobre el constructor.

Resumen corto de El sexto

Dado que bien, antes de remarcar con la explicación de los individuos y análisis literario de El sexto, y todo lo que a ello respecta; primero debemos desarrollar un corto Resumen de El sexto. ¡Te invitamos a prestar continuidad con la lectura!

El sexto, es la cuarta novela del escritor peruano José María Arguedas publicada en el año 1961.

De igual modo, la misma mereció el Premio Nacional de Fomento a la Cultura Ricardo Palma en 1962. El sexto, es una novela fundamentada en la experiencia carcelaria del constructor en la prisión limeña del mismo nombre (1937 y 1938) bajo la dictadura de Oscar Raimundo Benavides Larrea.

Aunque ambientada en un marco urbano y con individuos en la mayoría de las situaciones costeños y criollos; esta no deja de tener elementos en común con sus anteriores novelas neoindigenistas, en especial con Los ríos profundos.

Entonces, su protagonista-narrador (que usa el sobrenombre de Gabriel) es también un ser marginal, sensible e idealista, escindido entre dos mundos (el serrano-andino y el costeño-criollo) y entre dos culturas (la quechua y la castellana).

  • La novela es un cuadro descarnado de la vida carcelaria, que se transporta a cabo en un edificio lóbrego donde conviven presos recurrentes con presos políticos.
  • El mal, la angustia, el padecimiento y la desaparición, son los elementos vitales que giran cerca de la obra.

Contexto político

Sin embargo, en el epígrafe de la primera edición de la novela, José María Arguedas Altamirano afirma que decidió escribirla en 1939, no bien salió de la cárcel, pero que solo empezó a poner en práctica esta idea recién a partir de 1957.

  • El escritor tenía 26 años cuando vivió esa experiencia carcelaria.

Ocurrió durante la dictadura del general Oscar R. Benavides (aludido en la novela como El General), bajo la cual se hallaban fuera de la ley los partidos aprista y comunista. De todos métodos, Arguedas jamás fue un activo militante partidario.

Además, sus simpatías estaban del lado del comunismo y en contra del fascismo, dado que se había formado intelectualmente con las lecturas de José Carlos Mariátegui. Fue por eso que cuando se anunció la visita del general italiano Camarotta, un grupo de estudiantes sanmarquinos organizaron una protesta.

  • Entre este grupo de estudiantes se encontraba Arguedas.

Cabe poner énfasis, que todos ellos eran incondicionales acérrimos de la Segunda República Española y como tales, contrarios declarados de la dictadura italiana, que por entonces apoyaba al bloque fascista en plena guerra civil española.

En el fragor del acto, los estudiantes rodearon a Camarotta e intentaron arrojarlo a la pila del patio de Derecho, hecho que fue impedido por instructores. La embajada italiana protestó frente el gobierno, y el general Benavides, ordenó la prisión de los estudiantes en compromiso.

  • Fue así como Arguedas fue a prestar en El Sexto (prisión llamada así por estar aledaña a la sexta comisaría “Alfonso Ugarte” de Lima), donde pasó once meses, de noviembre de 1937 a octubre de 1938.

Contexto ideológico

El planeta de los presos políticos en el Sexto refleja la realidad peruana de la década de 1930: los apristas son mayoría y los comunistas una minoría. Estos partidos, revolucionarios, habían surgido en los años 1920 con la pretensión de modificar radicalmente al país.

No obstante, fue el Partido Aprista Peruano -APRA-, fundado por Víctor Raúl Haya de la Torre, que al comenzar la década de 1930 irrumpió como un partido de masas, apoyado por obreros, campesinos, estudiantes y la clase media.

  • Formaron parte de las selecciones generalmente de 1931, que perdieron en oposición al teniente coronel Luis Sánchez Cerro.
  • No reconocieron el resultado y pasaron a la más desaforada oposición, cuya cima alcanzó con la llamada revolución de Trujillo de 1932, ferozmente reprimida por el gobierno.

Apristas y comunistas fueron perseguidos y puestos fuera de la ley bajo una norma de la Constitución de 1933 que proscribía a los partidos de carácter internacional; de esa época data la acuñación del término apro-comunismo.

Análisis literario de El sexto

 

Los hechos narrados transcurren en el interior de El Sexto, una prisión localizada en el centro de Lima, en la Av. Bolivia con Alfonso Ugarte.

Al inicio del relato, el joven Gabriel cuenta su llegada después de dejar la Intendencia; tras atravesar un patio inmenso fue conducido hacia el tercer piso o pabellón de los presos políticos. Cabe poner énfasis, que los presos se dividían en dos grupos:

  • En el primer piso se hallan los presos recurrentes más peligrosos (asesinos, ladrones prontuarios).
  • Y, en el segundo los no avezados (violadores, estafadores, ladrones primerizos).

El nombre de la prisión se debía a que el edificio estaba aledaño al cuartel a la sexta comisaría “Alfonso Ugarte” de Lima.

Argumento de El sexto

La novela empieza con el ingreso del joven Gabriel a la prisión de El Sexto, en pleno centro de Lima, donde oye los cánticos de los presos políticos: los apristas cantan a todo pulmón «La marsellesa aprista» y los comunistas el himno de «La Internacional».

Gabriel es un alumno de la facultad implicado en una protesta contra la dictadura que trabaja al país y por ello es conducido al pabellón designado a los presos políticos, situado en el tercer piso del penal. Es introducido en una celda, que compartirá en adelante con:

 

  • Alejandro Cámac Jiménez, un sindicalista minero de la sierra central, preso por comunista.
  • Cámac se transforma para Gabriel en el guía y asesor en ese submundo donde está «lo peor y lo relevante del Perú».

La cárcel está dividida en tres niveles:

  • En el primer piso están los delincuentes más peligrosos y prontuarios.
  • En el segundo están los delincuentes no avezados (violadores, ladrones primerizos, estafadores, etc.)
  • Y, en el tercero están, como ya queda dicho, los presos políticos.

Gabriel va conociendo uno por uno a los presidiarios. Pedro es el líder de los comunistas y Luis el de los apristas; estos últimos son los más numerosos (más de 200, frente a 30 comunistas). Destacan también el aprista Juan o «Mok’ontullo» y el comunista Torralba.

Otros «políticos» como el «Pacasmayo» y el piurano Policarpo Herrera se opínan apolíticos y aducen estar en prisión por venganzas personales. De entre los delincuentes del piso inferior Gabriel conoce a los que son los amos del Sexto:

  • Maraví, el negro Puñalada y el Rosita, este último un travestido.

Sin embargo, otro grupo lo conforman los vagos, numerosos de los cuales son pintorescos, como el negro que enseña su pene, «inmenso como el de una bestia de carga», en vez de diez centavos; pero otros existen espantajos humanos, víctimas de la broma y el sadismo.

Lo ocurrido cerca de Clavel ejemplifica en su máxima expresión el horror carcelario.

Clavel es un jóven homosexual quien después de ser violado por los presos, es encerrado por Puñalada en una celda obligándolo a prostituirse, todo ello con la cooperación de los guardias y las autoridades penitenciarias. Clavel termina por enloquecer.

Además, hay una escena la cual nos posibilita abarcar el alma bondadosa de Gabriel. Cuando el Pianista agoniza en el pasillo víctima de los maltratos sufridos, Gabriel, con asistencia de «Mok’ontullo», lo junta, lo regresa a su celda y lo abriga con su ropa.

Inesperadamente se acerca el Rosita ofreciendo asistencia y protección al Pianista. Pero éste hace aparición muerto al día siguiente y algunos presos culpan a Gabriel de ser responsable de su muerte, presumiendo que las ropas que le regaló habían atraído la codicia de los vagos.

  • Esto hace una disputa entre apristas y comunistas.
  • Los primeros culpan a los segundos de ocasionar el hecho, para enredar a «Mok’ontullo» con Rosita, y así ensuciar la trayectoria de quien se consideraba como la promesa del partido, por su juventud y entusiasmo.

Este suceso hace una sucesión de discusiones entre los militantes de cada partido. Los apristas se opínan los reales representantes del pueblo peruano y culpan a los comunistas de estar al servicio de Moscú.

Por su lado, los comunistas culpan a los apristas de ser intrigantes y accionar solo como instrumentos de la clase oligárquica para frenar la revolución auténtica. Frente tal discusión, Gabriel no tiene reparos en decir abiertamente que:

  • No comulga con ideologías y disciplinas politizadas que, según él, limitan la independencia natural del ser humano.

Los demás comunistas le sostienen que es un idealista y soñador, y que le hacía falta compenetrarse más con la doctrina del partido. Hasta el momento, el Clavel continúa siendo prostituido en su celda, lo que conmueve y repugna a los presos políticos.

Personajes

A continuación, plasmamos a través de un catálogo todos los individuos (tanto primordiales como secundarios) que están en la obra.

 

Individuos principales

  • Gabriel, el narrador-protagonista, es un joven estudiante, serrano, artista, idealista, apolítico.
  • Alejandro Cámac, hombre maduro, prominente, flaco, serrano, campesino de origen, carpintero de minas, sindicalista y comunista.
  • Juan, apodado «Mok’ontullo», joven, prominente, blanco, arequipeño y aprista. Es la promesa de su partido, aunque él se define solo como el músculo del mismo.
  • Francisco Estremadoyro, apodado «Pacasmayo», por ser natural del puerto de ese nombre, situado en el departamento de La Independencia, donde tenía un negocio de lanchas.
  • El piurano Policarpo Herrera, natural de Chulucanas. Es un hombre prominente y fornido, pequeño dueño, agricultor cañavelero, que según su versión estaba en prisión por su enemistad personal con el subprefecto de su provincia.
  • Maraví, delincuente de alta peligrosidad. Está dentro de los amos de El Sexto, rivalizando con Rosita y Puñalada por el control de los negocios en el interior del penal.
  • Puñalada, es un negro ladrón y asesino. Es prominente, corpulento y con mirada de caballo. Es jefe de una de las bandas que hay dentro de la prisión.
  • Rosita, homosexual y travestido, quien limpieza prisión por ladrón y asesino. Es otro de los líderes del Sexto, en rivalidad con Maraví y Puñalada.

Individuos secundarios

  • Luis, preso político, natural de Cutervo en el departamento de Cajamarca. Es el líder de los apristas.
  • Pedro, preso político, viejo, limeño. Es el líder de los comunistas, que conforman una minoría entre los presos políticos (unos 30 «camaradas»).
  • Torralba, preso político, obrero fornido, serrano y comunista.
  • «El Clavel», un jóven homosexual, de tez clara, que es traído de la calle y encerrado en una celda donde el Puñalada y su gente lo prostituyen, cobrando a cada usuario diez soles.
  • «El Pianista» o «el Músico», es un preso vago, quien sufre de maltratos, humillaciones y violaciones de parte de Puñalada y otros presos avezados, y termina por enloquecer.
  • «El Japonés», es un preso vago, de ascendencia oriental, quien es objeto de la broma y el castigo de parte del Puñalada y otros presos.
  • Un negro idiota y exhibicionista, que enseña su gigantesco integrante viril en vez de unos centavos. Él es quien, en el desenlace de la novela, aniquila al Puñalada cortándole en el cuello.
  • Libio Tasaico, un jóven de 14 años, serrano y sirviente, quien llega al Sexto acusado por su patrona de remover un anillo caro. Llevado a una celda, es abusado sexualmente por Puñalada y otros negros.
  • «El Pato», inspector de la policía y soplón, detestado por los presos políticos, que es muerto de una cuchillada por el Piurano, en el desenlace de la novela.
  • «Pate’Cabra», otro de los líderes del primer piso de El Sexto, aunque no tiene consideración en el relato.
  • Los vagos, son presos recurrentes encerrados por vagancia y por andar indocumentados.
  • Los paqueteros, vagos al servicio de Puñalada, Maraví y el Rosita.
  • El Comisario de la prisión, que es un más grande de la policía, algo loco y abusivo.
  • El Cabo, el Sargento, el Teniente y los guardias de la prisión.

De igual modo, es importante denominar que Gabriel, es natural del pueblo de Larcay, cerca de Chalhuanca. Además, no se alinea ni con los apristas ni con los comunistas, dado que siente aversión por las doctrinas y disciplinas políticas que, según él, limitan su independencia.

Escoge considerar a los individuos no por sus diferencias políticas, sino por su personalidad, y es así como se hace amigo por igual del comunista Cámac y el aprista «Mok’ontullo».

Sumado a lo mencionado antes, Gabriel, es muy sensible y le atormentan las terribles ocasiones que ve en la cárcel. En los instantes de más grande angustia recuerda las bellas y apacibles imágenes de su tierra natal, a forma de paliativo.

Además, Alejandro Cámac, fue compañero de celda de Gabriel, quien llega a admirarle por su sentido de justicia, que estaba por arriba de su militancia partidaria. Y, muere en prisión y sus camaradas lo homenajean, sumándose de hecho los apristas al acto.

Fue reconocido como un colosal luchador habitual. Y, Pedro, el líder de los comunistas, pronuncia un alegato en su honor.

Autor

José María Arguedas nació en Andahuaylas, en la sierra sur del Perú el 18 de enero de 1911.

Este personaje, fue un escritor, poeta, traductor, profesor, antropólogo y etnólogo peruano. Además, fue constructor de novelas y cuentos que lo llevaron a ser considerado como uno de los gigantes representantes de la literatura en el Perú.

 

De igual modo, José María Arguedas Altamirano, ingresó en la literatura una visión interior más rica e incisiva de todo el planeta indígena. La cuestión escencial que se muestra en sus proyectos es la de un país dividido en dos culturas que tienen que convivir.

  • Los gigantes dilemas, angustias y esperanzas que ese emprendimiento muestra son el núcleo de su visión.

En este sentido, su labor como antropólogo e investigador habitual se brinda en paralelo a su consideración y a la predominación que tuvo en su trabajo literario. Hay que poner énfasis su estudio sobre el folklore peruano; sobre esto tuvo un contacto estrechísimo con artistas de todas las ubicaciones del Perú.

  • Su contribución a la revalorización del arte indígena, reflejada primordialmente en el huayno y la danza, fué muy importante.

Fue además traductor y difusor de la literatura quechua, vieja y actualizada, ocupaciones todas que compartió con sus cargos de funcionario público y maestro. Entre sus novelas están: Los ríos profundos, Todas las sangres y El zorro de arriba y el zorro de abajo.

Además, nos corresponde denominar que este personaje, que llega de una familia criolla y aristócrata por parte materna; quedó huérfano de madre a los tres años de edad. Por la poca presencia de su padre; y su mala relación con su madrastra y su hermanastro, se refugió en el cariño de los sirvientes andinos.

  • Sus estudios de primordial los realizó en San Juan de Lucanas, Puquio, Abancay y los de secundaria en Huancayo y Lima.

Acto seguido, ingresa a la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos, en el año 1931; allí se licenció en Literatura, y más adelante cursó Etnología; se recibió de bachiller en el año 1957 y por último de doctor en el año 1963.

De 1937 a 1938 sufrió prisión en razón de una protesta contra un enviado del dictador italiano Benito Mussolini.

Simultáneamente a su formación profesional, en 1941 empezó a desempeñar el profesorado, primero en Sicuani, Cusco, y después en Lima, en los colegios nacionales Alfonso Ugarte, Guadalupe y Mariano Melgar, hasta 1949.

Para finalizar con nuestro escrito, te invitamos a que nos ayudes a transmitir la información.

¡Hasta pronto!