Resumen de la pel√≠cula ufuf√ļ

‚ÄúLa commedia all’italiana es esto: prestar un r√©gimen c√≥mico, divertido, ir√≥nico, humor√≠stico los temas dram√°ticos. Es lo que distingue la¬† commedia all’italiana del resto de comedias‚ÄĚ
Mario Monicelli

Considerada un√°nimemente como la obra que inaugura de manera oficial la llamada commedia all’italiana, la idea de Il Soliti ignoti hace aparici√≥n, seg√ļn se ve, de un relato de Italo Calvino (Furto in una pasticceria), aunque resulta indudable que el film toma de cualquier manera como fuente de inspiraci√≥n la magistral Rififi, de Jules Dassin, tanto es as√≠ que el aleg√≥rico t√≠tulo de la versi√≥n espa√Īola fue en su momento barajado como t√≠tulo original de la pel√≠cula (con la variante de la primera vocal: Rifuf√ļ); sin olvidar el aspecto escencial que define al movimiento que no es otro, de esta manera que se√Īala nuestro Monicelli, que el prestar un r√©gimen de comedia a oportunidades eminentemente dram√°ticas (una caracter√≠stica que hace aparici√≥n sin lugar a dudas de la confluencia del g√©nero de comedia con el movimiento neorrealista italiano) y que aqu√≠ se hace aparente en la descripci√≥n del √°mbito de pobreza en el que se desenvuelven todos los individuos.

El esquema argumental de partida es pr√°cticamente el mismo que el del film de Dassin: una banda de delincuentes tiene premeditado el robo de una caja fuerte (la de una joyer√≠a en Rifif√≠, la de un Monte de Piedad en este caso) accediendo a la misma a trav√©s de un agujero en la pared del apartamento colindante. Desde aqu√≠, el film de Monicelli se transporta a cabo como una variaci√≥n par√≥dica del de Dassin, empezando por la presentaci√≥n de los correspondientes de la banda (el desdentado Capannelle – Carlo Pisacane -, el ladronzuelo Mario – Renato Salvatori -, el agreste Michele – Tiberio Murgia ‚Äď, el fot√≥grafo Tiberio ‚Äď Marcelo Mastroiani ‚Äď y Peppe el pantera ‚Äď Vittorio Gasman ‚Äď un fanfarr√≥n boxeador de tres al cuarto al que observamos caer noqueado segundos despu√©s de iniciarse uno de sus combates) y del profesional en cajas fuertes Dante Cruciani (Toto – versi√≥n caricaturizada del personaje que interpretara nuestro Dassin en Rifif√≠ y que bien pudiera haber servido de inspiraci√≥n a Tarantino para su c√©lebre personaje del Se√Īor Lobo en Pulp Fiction ‚Äď fotograma 1), continuando por la chapucera planificaci√≥n del golpe (en la que los individuos se van repitiendo como una clase de mantra que todo debe hacerse ‚Äúmuy cient√≠ficamente‚ÄĚ) y finalizando, c√≥mo no, por el esperp√©ntico desenlace del robo, con los asaltantes degustando resignados un plato de pasta con garbanzos en la cocina del propio apartamento desde el que pretend√≠an asaltar la oficina del Monte de Piedad y a la que han accedido despu√©s de perforar la pared equivocada (fotograma 2).

Hay tambi√©n, por supuesto, alusiones en clave de s√°tira al cine de g√©nero negro estadounidense: de manera aparente, como durante la accidentada proyecci√≥n de la pel√≠cula que Tiberio ha filmado desde una azotea para conseguir transcribir la combinaci√≥n de la caja fuerte (‚ÄúLa c√°mara es vieja, las lentes son viejas. ¬°Esto no es Hollywood!‚ÄĚ, se asegura el fot√≥grafo frente las quejas por los continuos desenfoques y saltos de la pel√≠cula); y con episodios de felic√≠sima comicidad, como el de Cosimo (Memmo Carotenuto) persiguiendo a Peppe en una atracci√≥n de autos de choque (‚Äú¬°Sigue a ese coche!‚ÄĚ ordena con severa convicci√≥n el ex delincuente a un ni√Īo despu√©s de saltar al coche que √©ste conduce ‚Äď fotograma 3), o el momento en que, siguiendo una vez m√°s las pautas del g√©nero, los pertenecientes de la banda se imponen ‚Äúsincronizar los relojes‚ÄĚ para caer presente r√°pidamente en que‚Ķ ninguno de ellos tiene reloj (‚ÄúYo ten√≠a uno pero lo llev√© al Monte de Piedad. ¬°Espero recuperarlo esta noche!‚ÄĚ, se√Īala esperanzado el viejo Campanella).

Otro aspecto que se va a editar en muy caracter√≠stico de la commedia all’italiana (y muy que est√° en todo el cine de Monicelli) es el de los episodios en los que los individuos act√ļan para enga√Īar a un tercero: Peppe autoinculp√°ndose frente el juez para encontrar la excarcelaci√≥n de Cosimo (fotograma 4); nuestro Peppe simulando que fu√© culpado a tres a√Īos de c√°rcel para sonsacar el plan del golpe a Cosimo justo antes de salir en independencia (situaci√≥n que dar√° lugar al posterior intento de venganza de Cosimo); Mario imitando la voz de Michele a trav√©s de la puerta de la vivienda para conseguir ver a Carmela (Claudia Cardinale), la hermosa hermana que el siciliano mantiene encerrada en su casa para omitir que sea deshonrada; o la comedia donde Peppe hace aparici√≥n como el salvador de la joven Nicoletta, enfrent√°ndose a pu√Īetazos a los presuntos acosadores Mario y Michele, para ganarse la seguridad de la sirvienta que les ha de aceptar ingresar al apartamento desde el que desean asaltar la caja fuerte.

Condenados desde el primer momento al m√°s absoluto de los fracasos, la banda vivir√° su peque√Īo momento de gloria con¬† la aparici√≥n de la hilarante novedad de su haza√Īa en la prensa del d√≠a siguiente (‚ÄúUnos extra√Īos a trav√©s de un butr√≥n hurtan pasta y garbanzos‚ÄĚ). Y pasa que, como se lamenta Tiberio, mientras degusta su parte del bot√≠n gastron√≥mico, ‚Äúrobar es un trabajo duro, se necesita gente seria. No como nosotros. Como muy nosotros pod√©is trabajar, pero trabajar cansa‚ÄĚ.