Resumen de la película Séptimo

 

 

Séptimo

 

Argentina / Espa√Īa (2013) *

Duración: 84 min.

M√ļsica: Roque Ba√Īos

Fotografía: Lucio Bonelli

Guion: Patxi Amezcua y Alejo Flah

Dirección: Patxi Amezcua

Int√©rpretes: Ricardo Dar√≠n (Sebasti√°n Roberti), Bel√©n Rueda (Delia), Luis Ziembrowski (Miguel), Osvaldo Santoro (Comisario Rosales), Guillermo Arengo (Rubio), Abel Dolz Doval (Luca), Charo Dolz (Luna), Jorge D’El√≠a (Marcelo Goldstein).

La radio comunica una ma√Īana soleada en Buenos Aires.

Un hombre, el abogado Sebasti√°n, recibe una llamada mientras conduce record√°ndole la sustancial cita que tiene en la puerta del juzgado en 1 hora.

Recibe a continuación una llamada de su hermana Gabriela que le comunica que ha recibido amenazas de su ex novio, diciéndole él que para la próxima vez que la llame grabarán su llamada y lo acusarán por amenazas, no logrando perfeccionarse más en ese instante porque va ya retrasado y debe llevar todavía a sus hijos al colegio.

Entra en el hogar de Delia, su mujer, recrimin√°ndole esta que no llame a la puerta y siga accediendo como si siguiera siendo su casa.

Mientras espera a los ni√Īos ve que en la televisi√≥n hablan del juicio que va a tener lugar esa ma√Īana y donde esperan que el obsoleto colega del diputado P√Į√Īeiro amenaza con declarar contra este por evasi√≥n de impuestos y estafa en lugar de ver achicada su condena.

Delia le recuerda y reitera que solo le falta la firma para cerrarlo todo y poder volver a Espa√Īa, ya que su padre est√° enfermo y la requiere.

Cuando Sebasti√°n sale de casa con sus hijos ve que el ascensor tarda en llegar, aceptando que los ni√Īos bajen por las escaleras m√°s all√° de la prohibici√≥n de la madre, en lugar de que le cuenten alg√ļn misterio de su madre cuando lleguen abajo.

Y cuando sube al ascensor este se queda parado a lo largo de unos instantes, aunque despu√©s contin√ļa.

Cuando llega al portal ve que los ni√Īos todav√≠a no llegaron, por lo cual escoge subir a buscarlos, ya que se le hace tarde, suponiendo que est√°n jugando con √©l.

Como está muy apurado escoge llamar al teléfono de Lucas, que tampoco se lo coge, por lo cual escoge salir a la calle más allá de que el portero le afirma que no los vió.

Como no los ve, piensa llamar al teléfono de una vecina amiga suya por si hubieran parado en su casa, aunque esta le afirma que no los vió.

Se relaja un poco al escuchar las voces de unos chicos en el ascensor, aunque cuando este se abre se otorga cuenta de que no son sus hijos.

Sube otra vez a casa suponiendo que quiz√° es un juego, pero sin √©xito, no logrando que le cojan el tel√©fono en ning√ļn instante.

Recibe entonces una exclusiva llamada de Rubio, su compa√Īero, preocupado, asegur√°ndole √©l que todo va bien y que llegar√° a tiempo.

En el portal ve a una vecina del sexto comentando con el portero, la cual afirma que los vio pasar, pero no sabe nada, sugiriendo el portero comentar con el comisario del tercero, el cual les recomienda cuando le comentan lo ocurrido que llame al colegio, ya que es muy posible que fueran por su cuenta, aunque cuando lo realiza en el colegio le reportan de que no llegaron.

El comisario llama a comisaría para que avisen a todas las patrullas, subiendo tras ello piso por piso, preguntando si alguien los vio, aunque nadie sabe ofrecerle novedad de ellos.

El comisario Rosales le dice entonces que lo más posible es que los hayan secuestrado para pedirle dinero, saliendo él hacia la comisaría con la intención de investigar los antecedentes de los vecinos intentando de hallar alguna pista, pidiéndole que no dialogue con nadie excepto a su mujer, a la que se atreve por fin a contarle lo ocurrido, observando cómo llega entonces una patrulla enviada por el comisario.

Sebasti√°n recuerda entonces a un vecino del 5¬ļ que subi√≥ con √©l en el ascensor esa misma ma√Īana y al que llaman el “Oso”, debido a que siempre protesta de los ni√Īos, llamando a su puerta y recorriendo su casa tras amenazarlo, aunque sin resultados.

Sin entender qu√© llevar a cabo sube hasta la azotea intentando encontrar, aunque tambi√©n sin √©xito, recibiendo una exclusiva llamada de su compa√Īero en que le advierte que est√° pr√≥ximo de comenzar la audiencia y que si no llega a tiempo deber√°n suspenderla, pidi√©ndole √©l que lo cubra a lo largo de media hora m√°s, dici√©ndole su compa√Īero que si no llega en ese tiempo ser√° historia.

Llega Delia entonces que piensa enseguida en Natalia, a cuya casa llam√≥ antes Sebasti√°n, se√Īalando que la chica est√° obsesionada con ellos y que har√≠a lo que fuera para lograr volver a cuidarlos, pregunt√°ndole de manera acusatoria d√≥nde tiene a sus hijos, aunque tampoco los encuentran all√≠ tras recorrer su piso.

El portero lo busca para entregarle una carta que llegó, aunque ven que es propaganda.

Cuando escucha en la radio que ya se rumorea la oportunidad de aplazar el juicio, suponiendo que eso le convendr√≠a a Pi√Īeiro, suponiendo que quiz√° fueron los hombres de este quienes lo hicieron para ahorrar tiempo, por lo cual llama al abogado opuesto que dice que ojal√° se les hubiera ocurrido a ellos, y que felicitar√° a quien lo logr√≥, ya que eso les vendr√° de hecho realmente bien, aunque niega que fueran ellos.

Vuelve entonces el comisario, que tras sus pesquisas descubrió la presencia de un vecino del segundo, un francés que tiene antecedentes.

Sebastián le pide las llaves del piso al portero más allá de que el comisario le dice que no tienen la posibilidad de ingresar sin una orden judicial, decidiendo Sebastián ingresar más allá de todo diciéndole al comisario que él asumirá toda la compromiso, consiguiendo así el beneplácito del comisario, que también entra, conociendo sus muebles cubiertos con sábanas, afirmando el portero que hace días que no lo ve.

Sin entender qu√© m√°s llevar a cabo, Rosales les dice que avis√≥ a todas las patrullas, por lo cual lo destacado que tienen la posibilidad de llevar a cabo es aguardar en su casa, haci√©ndolo Delia, pero no Sebasti√°n, que baja hasta el estacionamiento, acusando una vez all√≠ al portero de estar en connivencia con los secuestradores, amenazando con golpearlo, frente lo que el portero le dice c√≥mo ha podido reflexionar eso, si vio crecer a esos ni√Īos.

Clausurada esa v√≠a llama a su compa√Īero el Rubio y le pide que lleve a cabo investigar a Rosales, ya que no se f√≠a de √©l.

Mientras espera su respuesta vuelve a su piso, donde habla con Delia, que le ten en cuenta que estuvo un a√Īo enga√Ī√°ndola con su mejor amiga despu√©s de muchos a√Īos juntos, recordando que se conocieron cuando √©l, nada m√°s llegar a Madrid se encontraba atormentado porque le hab√≠an robado su cartera. Ella lo encontr√≥ as√≠ y trat√≥ de calmarlo invit√°ndolo a una copa.

Recibe una exclusiva llamada de Gabriela, que al darse cuenta de lo ocurrido se expone si no ser√° obra de Alberto, su ex, que acusa a Sebasti√°n de haberla convencido de que se separaran y que se la tiene jurada desde ese momento.

Rubio le llama y le dice que, de la misma forma que sospechaba, Rosales tiene un inconveniente econ√≥mico, ya que atropell√≥ a un individuo y debe realizar los pagos una indemnizaci√≥n de 50.000 d√≥lares, m√°s de lo que el comisario cobra en un a√Īo, decidiendo Sebasti√°n visitarlo, aunque, tras ver que no est√° baja hasta el estacionamiento donde abre por la fuerza el cuarto del portero y coge la llave del piso del comisario, accediendo en el mismo, donde escucha una televisi√≥n, observando que hay una mujer m√°s grande en la cama vi√©ndola.

Y cuando tras recorrer la vivienda regresa a salir ve al propio Rosales en la puerta, pregunt√°ndole el comisario si sabe que puede proceder a la c√°rcel por esto.

Sebasti√°n le pregunta cu√°nto quiere, recibiendo un pu√Īetazo de parte de este que le dice que √©l solo trata de asistirlo.

Le llama entonces Delia ya que han recibido una llamada que se cortó y que se reitera cuando él llega a casa y donde le comentan que tienen a sus hijos y que si hacen lo que les dicen no pasará nada, pidiéndole que les entreguen 100.000 dólares en dos horas.

El comisario se da para intervenir, aunque el matrimonio lo repudia, ya que les dijeron que si veían policía no se los devolverían.

Sebastián escoge proceder a pedirle un préstamo a su jefe, observando que su coche no comienza, por lo cual debe coger un taxi, observando que solamente le queda batería en el móvil.

Se topan con un espectacular atasco, por lo cual se baja del taxi y llega hasta su oficina corriendo, tras lo que entra en el despacho de Goldstein, su jefe, que le ten en cuenta que por su culpa terminan de perder a uno de sus superiores usuarios.

Le ense√Īa entonces que requiere 100.000 d√≥lares, a eso que Goldstein le responde que no posee ese dinero, dici√©ndole Sebasti√°n que sabe que s√≠ los tiene, ya que recibe all√≠ las comisiones de los sindicatos, que se levantan a 100 d√≥lares por semana, una pr√°ctica irregular que le amenaza con denunciar si no le presta el dinero, frente lo que el jefe le ten en cuenta que lo acogi√≥ cuando volvi√≥ de Espa√Īa con mucha hambre y a cambio les hizo perder al mejor cliente y adem√°s lo amenaza, lo que no ablanda a Sebasti√°n, que amenaza con reventarle la cabeza si no le otorga el dinero, frente lo que Goldstein debe abrir la caja, cogiendo Sebasti√°n el dinero con el que se va mientras escucha c√≥mo su jefe le dice que se atenga a las secuelas.

Con el dinero en su poder, y tras soliciar el coche prestado a Rubio se dirige hacia el puerto tras escuchar que sus hijos están bien, dejando el dinero en el contenedor amarillo que le dijeron, observando cómo se aproxima hasta el mismo un jóven en una bicicleta que tras contar el dinero hace una llamada.

Recibe entonces Sebastián una llamada, más allá de que se queda sin batería mientras habla, no logrando darse cuenta de dónde le esperan sus hijos, por lo cual vuelve a casa.

Al llegar el portero le dice que los ni√Īos se dieron a conocer y est√°n en su casa, y que estuvieron en todo momento en el 4¬ļ – A, abraz√°ndose con ellos al reencontrarse.

Le comentan que ayudaron a una mujer que mencionó que era amiga de sus padres a agarrar la adquisición, que tenía por el suelo, y que fue muy simpática con ellos, dándoles galletitas, afirmando los dos que los cuidó realmente bien.

Tras la vivencia le dice a Delia que requiere que lo perdone, ya que eran una pareja especial hasta que √©l fall√≥, aunque afirma que podr√≠an volver a serlo, aunque Delia le dice que ha sacado pasajes para un avi√≥n que sale esa noche a las 12, ya que no quiere que sus hijos sigan all√≠ ni un minuto m√°s, ya que en Espa√Īa no les faltar√° de nada.

Sebastián firma al final los papeles del divorcio, antes de empujarlos a llevar las maletas hasta el taxi que los llevará al campo de aviación.

Tras cerrar la vivienda debe bajar andando gracias a una aver√≠a del ascensor, observando cuando llega al cuarto que la puerta del piso donde retuvieron a sus hijos est√° abierta y se oyen ruidos, por lo cual entra en la vivienda donde la mujer de la limpieza lo recopila todo tras recibir la orden del se√Īor Rosales.

Entre la basura ve los restos de las cosas que dejaron sus hijos, introduciendo el envoltorio de la medicina que √©l se olvid√≥ de ofrecer a Luna y que alguien dio a la ni√Īa, comprendiendo que la autora del secuestro se encontraba en cooperaci√≥n con su mujer.

Corre entonces hasta un taxi, pidiendo entretanto a su amigo Rubio que le se haga m√°s f√°cil alg√ļn contacto con la polic√≠a aeroportuaria.

Entretanto Delia consigue en el campo de aviación los pasajes y se dispone a proceder a la puerta de embarque mientras Sebastián llega también a la terminal y trata de encontrarlos, siendo visto por sus hijos, que corren hacia él.

Sebasti√°n les dice a sus hijos que hay un cambio de proyectos y que su madre se marchar√° como hab√≠a pensado, pero que ellos tienen que quedarse, aunque Delia le dice que no se marchar√° sin ellos, frente lo que Sebasti√°n le dice en misterio que debe irse sola o les contar√° toda la realidad, asegur√°ndole que le est√° dando una salida, ya que bastar√° con una llamada suya para que la detengan, demostr√°ndole que tiene el tel√©fono de la polic√≠a aeroportuaria, tras lo que les pide a los ni√Īos que se despidan de ella, pidi√©ndole a ella que no deje de sonre√≠rles.

As√≠ ya que despiden a la mujer, que de hecho debe irse sola, mientras Sebasti√°n vuelve a su casa con los ni√Īos.

Calificación: 2