Los ratones y los elefantes

Hace mucho tiempo en la India había una vieja aldea desierta. Vacías estaban las viejas casas, calles y tiendas. Las ventanas estaban abiertas, las escaleras rotas. Haciéndolo un lugar muy bueno para que los ratones corran, ¡puedes estar seguro de eso!

De hecho, los ratones viv√≠an felizmente en esta vieja aldea desierta que hab√≠a estado all√≠ durante cientos de a√Īos, incluso antes de que la gente llegara y luego se fuera.¬†Pero ahora era el mejor momento para los ratones.¬†Hicieron t√ļneles a trav√©s de esas hermosas casas y edificios antiguos, formando grandes laberintos.¬†Qu√© buenos momentos tuvieron, con sus muchas cenas y festivales, bodas y banquetes. ¬†

Y así pasó el tiempo.

Un d√≠a, una manada de elefantes, que se cuentan por miles, atraves√≥ el pueblo en su camino hacia un gran lago en el oeste.¬†Todo lo que los elefantes pensaban mientras marchaban era lo bueno que ser√≠a saltar a ese lago para darse un ba√Īo fresco.¬†No sab√≠an (¬Ņy c√≥mo iban a hacerlo?) Que mientras marchaban por la aldea, esas grandes patas de elefante estaban pisoteando los laberintos y t√ļneles que hac√≠an los ratones.¬†¬°Qu√© l√≠o dejaron esos elefantes!

 

Qué buenos momentos tuvieron, con sus muchas cenas y festivales, bodas y banquetes.

 

Los ratones se reunieron r√°pidamente.

“¬°Si la manada regresa de esta manera nuevamente, nuestra comunidad est√° condenada!”¬†grit√≥ un rat√≥n.

“¬°No tendremos ninguna oportunidad!”¬†grit√≥ otro.

S√≥lo hab√≠a una cosa que hacer.¬†Un grupo de valientes ratones sigui√≥ esas huellas de elefante hasta el lago.¬†All√≠ encontraron al Rey de los Elefantes.¬†Inclin√°ndose ante √©l, un rat√≥n habl√≥ por los dem√°s y dijo: ‚ÄúOh, Rey, no muy lejos de aqu√≠ est√° nuestra comunidad de ratones.¬†Es en ese viejo pueblo desierto por el que pasas.¬†¬ŅPuede recordarlo?

‚ÄúPor supuesto que lo recuerdo‚ÄĚ, dijo el Rey Elefante.¬†“Pero no sab√≠amos que hab√≠a una comunidad de ratones all√≠”.

“¬ŅComo pudiste?”¬†dijo este rat√≥n.¬†‚ÄúPero su reba√Īo acab√≥ con muchas de las casas donde hemos vivido durante cientos de a√Īos.¬†Si regresara de la misma manera, ¬°seguramente ser√≠a nuestro fin!¬†Somos peque√Īos y tu eres grande, pero te lo pedimos, por favor.¬†¬ŅNo encontrar√°s otra forma de ir a casa?¬†Qui√©n sabe, tal vez alg√ļn d√≠a los ratones tambi√©n podamos ayudarte “.

 

Sólo había una cosa que hacer.

 

El Rey Elefante sonri√≥.¬†Imag√≠nese, ¬Ņc√≥mo podr√≠an los peque√Īos ratones ayudar a un elefante?¬†Pero se sinti√≥ realmente triste porque su manada hab√≠a aplastado la aldea de los ratones, sin siquiera saberlo.¬†Dijo: ‚ÄúNo hay necesidad de que se preocupe.¬†Llevar√© a la manada a casa de otra manera “.

Sucede que cerca vivía un cierto rey que ordenó a sus cazadores atrapar tantos elefantes como pudieran. Sabiendo que los elefantes venían de todas partes para saltar al gran lago para nadar, hicieron una trampa de agua allí. Tan pronto como el Rey Elefante y su manada saltaron al lago, quedaron atrapados en la trampa, todos y cada uno.

Dos días después, los cazadores arrastraron al Rey Elefante y su manada fuera del lago con grandes cuerdas y ataron a los elefantes a grandes árboles en el bosque.

Cuando los cazadores se fueron, el Rey Elefante trat√≥ de pensar.¬†¬ŅQu√© pod√≠an hacer ellos?¬†Todos estaban atados a los √°rboles menos un elefante.¬†Estaba libre porque no salt√≥ al lago.

 

Ataron a los elefantes a grandes √°rboles en el bosque.

 

El Rey Elefante la llam√≥.¬†√Čl le dijo que deb√≠a regresar a la vieja aldea desierta y traer de vuelta a los ratones que viv√≠an all√≠.

Cuando los ratones descubrieron el problema en el que se encontraban el Rey Elefante y su manada, corrieron hacia el lago.¬†Al ver al rey y su manada atados, r√°pidamente corrieron hacia las cuerdas y comenzaron a masticar.¬†Masticaban y masticaban lo m√°s r√°pido que pod√≠an.¬†Pronto, las cuerdas fueron mordidas por completo y los ratones liberaron a sus grandes amigos.¬†La manada de elefantes encontr√≥ un nuevo camino a casa y la comunidad de ratones vivi√≥ durante muchos a√Īos.¬†